La vitamina D tiene muchas funciones en el organismo, siendo algunos ejemplos la modulación de la respuesta inmunitaria, la implicación en la función de las células musculares y de las células de la piel.
EL ENCANTO. Cuento chino
Ch´ienniang era la hija del señor Chang Yi, funcionario de Hunan. Tenía un primo llamado Wang Chu, que era un joven inteligente y apuesto. Habían crecido juntos y, como el señor Chang Yi quería mucho al muchacho, dijo que lo aceptaría de yerno.
EL "CHI", ENERGÍA O ALIENTO DE LA VIDA
Somos energía y nos movemos en un entorno donde la energía está siempre presente. Es importante detenernos a evaluar y comprender el alcance de esta energía, de tal manera que nos permita aprovechar su manifestación en todo lo que emprendemos,
EL FIN DEL MUNDO
- ¡Maestro!, ¿cuándo llegará el fin del mundo?
EL FANTASMA
Dos confucionistas mayores, ZHANG WEN PU y JI RU AI, profesores en el municipio de XIAN, un día, salieron a caminar entre una aldea al norte y una al sur de XIAN. Poco a poco se alejaron de la escuela internándose en un campo baldío, cercano a un cementerio.
-Debe haber fantasmas por aquí. Regresemos - dijo ZHANG temeroso.
ENTRADA DEL OTOÑO 2021
En el hemisferio norte (el nuestro), el equinoccio de otoño del 2021 se producirá, el miércoles, 22 de septiembre de 2020, a las 21:21 horas de la España peninsular (19.21 GMT).
PARA QUÉ LEER
-He leído muchos libros, pero me he olvidado de la mayoría. Entonces, ¿cuál es el propósito de la lectura...? - pregunto un alumno a su Maestro.
COMO UN ARBOL
Busca un tiempo para observar un árbol que te parezca hermoso. Contempla su belleza, y reflexiona sobre qué sería de esa belleza si el árbol contase con un ego que hubiese estado preocupado todo el tiempo en ser perfecto o en ser percibido como tal.
LA CLAVE DE LA ALEGRÍA
POR SU ELEVADA PRESENCIA DE SELENIO, UN NUTRIENTE FUNDAMENTAL PARA REGULAR EL ÁNIMO, LAS NUECES DE BRASIL PUEDEN TENER UN EFECTO SUMAMENTE POSITIVO EN LA SALUD MENTAL
SUICIIDIOS Y PANDEMIA
¿Es verdad que ha habido más suicidios durante la pandemia?
El encierro, la soledad y la incertidumbre han provocado que algunas personas no quieran seguir viviendo.
EL DESAPEGO. Deepak Chopra
El desapego implica “vivir el momento presente” vivir en el aquí y en el ahora.
Permitimos que en la vida las cosas se den por sí solas en lugar de forzarlas y tratar de controlarlas.
"LA NATURALEZA ES EL MÉDICO" Paracelso
El médico suizo Philippus Aureolus Theophrastus Bombastus von Hohenheim, mejor conocido como Paracelso, revolucionó la medicina con una teoría que se opuso a Galeno y a Avicena, cuyas teorías todavía dominaban la práctica médica en el Renacimiento.
LA FUERZA DE LA GRATITUD
Siete letras que curan
Usted se sabe las siete letras que componen esta palabra de memoria. Es de los primeros términos que se enseñan a los niños.
MEDITACIÓN BELINESA DE LA SONRISA
Instrucciones básicas:
Siéntate tranquilamente y sonríe
Sonríe de la forma más potente, pura y amplia que puedas. Sonriéte a ti, sonríe al mundo, empapate de la energía de la alegría... ¡La sonrisa iluminará tu alma!
LA VIDA Y LA TAZA DE TE
Thich Nhat Hanh: Maestro Zen, poeta, activista por la paz, escritor de más de 100 libros, nominado para el Premio Nobel de la Paz… Una vida extraordinaria.
PALABRAS Y SILENCIOS
La ética, afirma la filosofía moderna, es autónoma. Uno no hace el bien para conseguir otra cosa, por ejemplo, un lugar en el cielo o una mejor reencarnación, sino porque el bien es, en sí mismo, suficiente recompensa.
De modo similar, el dolor puede ser o no una purificación que, como sostienen algunos sistemas religiosos, nos conducirá a una felicidad mayor, sino que simplemente es dolor. Debemos aceptarlo como tal, sin el adorno de una vaga esperanza, de una fantasía metafísica. La muerte puede que suponga o no el final de todo y, sin embargo, debemos asumirla tal como es, es decir, como una absoluta incógnita.
Cualquier otra actitud no es sino una negación de la muerte y del dolor y, lo que es peor, de la realidad. En cualquier caso, es imposible entablar un auténtico diálogo, de tú a tú, con alguien que niega la realidad. Negar la realidad deliberadamente tal vez sea la peor de las locuras o de las cobardías. En lugar de apresurarnos a mitigar nuestra inquietud y procurarnos una falsa seguridad con palabras propias o ajenas, sagradas o profanas, creo que sería mejor afrontar ese tipo de experiencias —es decir, el dolor, la pérdida, el desconsuelo— desde el más profundo silencio.
Hay que acostumbrarse al silencio, porque no todas las preguntas que nos formulamos con palabras pueden ser respondidas igualmente con palabras. Es obvio que despreciamos el silencio. Nos da miedo.
El mundo debe ser interpretado de continuo. La muerte tiene que ser interpretada. Las emociones tienen que ser clasificadas. Las experiencias han de ser juzgadas. Todo debe tener un sentido, pero el sentido de las cosas, si es que tienen alguno, no está en ellas mismas, sino en aquel que las interpreta y las dota de significado.
¿Qué es la muerte? ¿Por qué existe el mal y el sufrimiento? ¿Quién soy? Son preguntas que, al parecer, no pueden responder todos los libros escritos por los seres humanos a lo largo de la historia. De hecho, las mismas preguntas siguen tan vigentes hoy en día como hace dos mil quinientos años, cuando los filósofos griegos comenzaron a inquirir por la naturaleza de todas las cosas o Lao Tzu escribió su conciso y celebérrimo Tao-te-ching, más o menos en la misma época en que, sentado bajo el ficus sagrado, el Buda descubría que la causa del sufrimiento es el apego y el rechazo generados por la ignorancia de la verdadera naturaleza de la realidad.
El Buda fue célebre por su silencio ante determinadas cuestiones metafísicas (el universo es eterno o no?, ¿existe vida más allá de la muerte, etcétera), cuya respuesta no sólo consideraba imposible sino superflua a la hora de resolver la cuestión del sufrimiento. Sin embargo, el silencio del Buda no era producto de su desconocimiento sino de la práctica de la meditación.
Y es que, al igual que ocurre con la bondad, la meditación es su propio premio. En ese sentido, lo que verdaderamente importa no es el objeto de meditación en sí, sino la claridad y la calidad de nuestra atención, el reconocimiento de lo que estamos haciendo, la precisión en nuestros actos, pensamientos y sentimientos. De hecho, los objetos meditativos son muy variados.
De ese modo, según el budismo, primeramente se comienza estabilizando y tranquilizando la mente con cualquier objeto meditativo —respiración, visualización, etcétera—, pero luego también se presta atención a la conciencia que se concentra en dicho objeto.
Es importante no perder el contacto con las propias sensaciones, emociones, experiencias, entorno, prójimo, etcétera, ya que cualquier otra cosa sería alienación. No podemos rechazar unas sensaciones en detrimento de otras porque les asignemos la etiqueta de “negativas”, “poco virtuosas”, etcétera. No podemos perder el contacto con lo que somos en aras de una imagen ideal y fantástica de lo que podemos ser puesto que, entonces, la falta de pies con los que apoyarnos en el suelo, nos impedirá alzarnos hacia el cielo que, supuestamente, tanto anhelamos.
También es necesario honrar de algún modo la inseguridad, la imprevisibilidad y la incertidumbre. La duda está por encima de todo. Hay que dudar, sostienen los místicos, hasta de Dios porque, como recoge el Corán, él es el mejor de los tramposos.
Funte: Yoga Natural
CUANDO UN AMIGO PELUDO SE VA

“Los perros nunca mueren, duermen junto a tu corazón”, es la perfecta síntesis del sentimiento hecho palabra ante la pérdida de una mascota que realizó un usuario de la red social Reddit.
Para todos aquellos que consideran al perro como un miembro más de la familia, la muerte de un can se vive como una experiencia traumática y dolorosa.
Solo quienes nunca compartieron parte de su vida con mascotas, o teniendo animales no saben o no quieren amarlos, pueden mostrarse indiferentes o incrédulos al dolor que provoca en mucha gente la pérdida de estos seres tan queridos.
Si bien es cierto que la vida continúa, y habrá que aprender a seguir sin la compañía del fiel amigo peludo, hay que transitar el duelo y llorar todo lo que pida el corazón.
Los perros nunca mueren, habitan nuestros recuerdos
No será fácil llegar a casa después de un intenso día de trabajo sin contar con el recibimiento de una mascota feliz que hacía olvidar todas las preocupaciones y tensiones cotidianas al menos por un rato.
Para muchas personas que viven solas o son ancianas, el perro suele ser casi su única compañía cotidiana. Y qué decir de los niños. Perder a su incondicional compañero de juegos no es algo fácil de asumir.
Pero la muerte de los seres queridos hay que afrontarla y poco a poco el dolor de la pérdida tendrá que ir convirtiéndose en un feliz recuerdo de los gratos momentos compartidos con el perro tan amado.
Cómo afrontar la pérdida de una mascota
Si bien cada persona procesará su duelo de distinta manera, nos permitimos compartir algunas sugerencias para transitar mejor este angustiante y doloroso trance:
** Permitirse llorar y expresar el sufrimiento sin importar lo que otros puedan opinar al respecto. De nada vale reprimir lo que se siente. Hay que sacar todos los sentimientos afuera, porque adentro se pudren.
** Contener y explicar a los niños de la familia lo que necesiten saber para comprender esta triste situación.
** Evitar el sentimiento de culpa. Seguro que siempre se hizo lo mejor para darle al animalito una buena vida y con todos los cuidados necesarios.
** No obsesionarse con la muerte de la mascota. Tratar, poco a poco, de dejar los pensamientos tristes e ir reemplazándolos por buenos recuerdos.
** No intentar reemplazar de inmediato al can fallecido con otro animal. Cada perro es único e irrepetible.
Recordando a Bolo
La carta que Milky J (Ernest Montague) escribió con motivo de la muerte de su perro Bolo, “un Pitbull blanco y negro que siempre quería salir a pasear”, se viralizó en la web y tocó el corazón de muchas personas que, al igual que él, sufrieron la pérdida de una mascota.
Para recordar a Bolo, Montague explica en su carta por qué los perros nunca mueren. Sencillamente, porque “no saben cómo hacerlo. Se cansan, se hacen viejos, y les duelen los huesos”. Entonces, sólo se quedan dormidos en el corazón de sus dueños.
Y cada rato se despiertan y mueven sus colas felices. Por eso duele tanto el pecho y dan tantas ganas de llorar.
Montague remata: “Pero que no te engañen. No están muertos. Eso no existe. Duermen en tu corazón y se despertarán cuando menos te lo esperes. Así son los perros. Lo siento por los que no tienen perros durmiendo en su corazón. Se han perdido tanto. Disculpa, tengo que irme a llorar.”
La vida continúa y siempre es bueno dar amor
El tiempo dirá cuándo es el momento adecuado para que otro perro entre en nuestras vidas. Pero solo porque elegimos quererlo y compartir nuestros días con él.
Si pretendemos que tape el vacío dejado por la pérdida, vamos por mal camino. Nos haremos daño nosotros y le haremos daño al animalito.
Adoptar una nueva mascota será una experiencia feliz y positiva solo si nos ayuda a recordar con una sonrisa al perrito que ya no está. Así que, continúa la vida con el mayor optimismo posible y sal a pasear con el flamante integrante de la familia y acompañado por el buen recuerdo de la mascota que vive y duerme en tu corazón.
Alba Muñiz Mis animales
VIVIR, AMAR , SER FELIZ...
Había, una vez, un hombre que quería trascender su sufrimiento alcanzando los beneficios de la meditaciòn, y que se fue a un templo budista para encontrar a un maestro que le ayudase.
Se acercó a él y le dijo:
- Maestro, si medito cuatro horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la iluminación?.
El maestro le miró y le respondió:
- Si meditas cuatro horas al día, tal vez lo consigas dentro de diez años.
El hombre, pensando que podía hacer más, le dijo:
- Maestro, y si medito ocho horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la iluminación?.
El maestro le respondió:
- Si meditas ocho horas al día, tal vez lo lograrás dentro de veinte años.
- Pero ¿por qué tardaré más tiempo si medito más? No lo entiendo.
El maestro, esbozando una paciente y comprensiva sonrisa, contestó:
-No estás aquí para sacrificar tu alegría ni tu vida. Estás aquí para vivir, para ser feliz y para amar. Si puedes alcanzar tu máximo nivel en dos horas de meditación, pero utilizas ocho, sólo conseguirás agotarte, apartarte del verdadero sentido de la meditación y no disfrutar de tu vida. Haz tu máximo esfuerzo, y tal vez aprenderás que, independientemente del tiempo que medites, puedes vivir, amar y ser feliz.
(Relato recogido en el libro Los cuatro acuerdos)
LA COMUNICACIÓN CON LOS ANIMALES

...
En las religiones orientales y las filosofías a ellas vinculadas no se da, ni se ha dado nunca, la identificación entre consciencia y pensamiento -con la consecuencia de la exclusión de los animales de la consideración de seres conscientes-, sino que la consciencia se entiende como la luz interior básica y constitutiva del ser, y el pensamiento (junto con la emocionalidad, etc.) como uno de los “instrumentos” de que dispone esa luz básica.
Este punto de vista no es teoricista, sino que proviene de numerosísimas experiencias introspectivas, que no por su falta de “objetividad” (y de cientificidad en el sentido actual, por tanto) dejan de ser coincidentes y abrumadoramente nítidas.
Como con numerosos animales superiores es posible una comunicación, incluso intensa, en el registro emocional-afectivo de la consciencia, la filosofía-espiritualidad de esas religiones ha asumido “desde siempre” que esos animales la poseen, tanto si piensan como si no.
Ese debía ser también el sentir de Francisco de Asís, rara avis del santoral católico que a punto estuvo de ser declarado hereje, y al que la teologización de Descartes redujo de nuevo -y por largo tiempo- a la marginalidad doctrinal. El intelectualismo antiemocional de la tradición ilustrada típica ha hecho que esa comunicación interespecífica se haya dado menos entre los filósofos e ideólogos que entre la gente corriente.
Además, el occidentocentrismo de la inmensa mayoría de esos intelectuales, y su enraizamiento en las tradiciones judeocristiana y cartesiana, han funcionado como pantallas con respecto a unas tradiciones espirituales de Oriente “animalistas” miradas por ellos con suspicacia.
Pero hete aquí que ha sucedido algo inesperado: muchísima gente común y corriente de Occidente ha pasado por encima del ingente número de científicos, filósofos y tecnócratas que afirmaban que preocuparse por unos entes que no eran más que robots biológicos era una tontería, y ha dicho sí clamorosamente al alma de los animales y a las consecuencias éticas que entraña.
Se podrá decir lo que se quiera, incluido que hay muchas exageraciones y extravagancias, lo que puede ser verdad, y también que hay gente que quiere a los animales pero detesta a los humanos, lo cual, sin negar que pueda ocurrir en algún caso, dista mucho de ser un principio o una regla, y más bien creo que, a menudo, quienes no aman a los unos tampoco aman a los otros.
Pero me parece que lo esencial es que la convivencia cotidiana y estrecha de muchas personas con determinados animales superiores, perros y gatos fundamentalmente, las ha hecho vivir una profunda comunión y comunicación afectiva con sus mascotas, revelándoles la dimensión psíquica de las mismas de forma prácticamente inmediata.
La gente es consciente de la conciencia animal
Aclaremos que el consenso social que cada vez está más cerca de ser alcanzado no es que los animales tengan un alma que va al cielo cuando mueren, que se reencarna o le pasa cualquier otra cosa.
Es mucho más sencillo: la gente siente y “ve” que son conscientes, que tienen consciencia o interioridad. Eso es el alma. El filósofo Hans Jonas estableció una relación entre este giro de la sensibilidad contemporánea y el asentamiento del paradigma evolucionario:
El evolucionismo ha minado la construcción intelectual de Descartes mucho más eficazmente de lo que lo ha hecho ninguna crítica metafísica. La indignación estrepitosa que se alzó inicialmente en contra del atentado a la dignidad del hombre que suponía una doctrina que defendía que su origen estaba en el reino animal, fue incapaz de ver que, en virtud de ese mismo principio, la totalidad del reino animal recibía algo que hasta entonces se consideraba ligado exclusivamente a la dignidad del hombre.
Porque, si el hombre está emparentado con los animales, estos están a su vez emparentados con el hombre, y ellos también -siguiendo una cierta gradación- son portadores de esa interioridad o subjetividad de la que el hombre, evolutivamente más avanzado, llega a tener plena conciencia.
El descrédito, primero entre la “gente normal” y a partir de ella también entre los “sabios”, de la peregrina teoría de que los animales son máquinas (o de que “no tienen alma”, que en el fondo tanto da) puede parecerles a algunos un tema menor, pero no lo es en absoluto. Se trata de la primera gran derrota del pensamiento mecanicista, cuya falsedad en un punto para él emblemático ha captado con toda claridad la sociedad civil, desde la que además se denuncian ya las aberraciones que amparaba.
Creo que viene aquí a cuento decir una palabra sobre el animismo.
No es solo cosa que comparten los pueblos “primitivos”, de norte a sur y de este a oeste, como es el caso de muchos de los de la vieja América, que han conseguido que su concepción tenga eco en algunas de las nuevas constituciones latinoamericanas a través de las referencias a la Pachamama, sino que está presente también en la filosofía occidental, de Tales, Anaximandro y Anaxágoras a Bergson, pasando por Plotino y Leibniz.
Teilhard de Chardin, cuya lectura prohibió Pio XII y que hoy inspira al papa Francisco, fue otro ilustre animista como demuestra su convicción, ampliamente reiterada, de que un protopsiquismo está presente ya en la materia elemental.
En realidad el animismo no consiste en creer que “espíritus animales” entran y salen de ciertas piedras, de ciertos árboles y de los animales mismos.
El “todo está lleno de dioses” de Tales significaba, en mi opinión, que para el filósofo milesio alguna forma de consciencia, por elemental e inimaginable que sea, “está por todas partes”, lo que viene a ser lo mismo que dos mil años después defendió Leibniz con su doctrina de las mónadas.
Si bien se mira, asumir que los animales poseen vida psíquica implica ser, hasta cierto punto, animista, y quizás por eso, porque quería romper de la manera más radical con la tradición animista y enterrarla definitivamente, fue por lo que Descartes afirmó que los animales son máquinas. Empezamos a entender… Pero es un principio irrefutable que finalmente la realidad se impone.
Y también, desde luego, entre los científicos. La consciencia animal se ha convertido en el tema estrella de varias ramas de la ciencia, de la etología y la zoopsicología en primer lugar, disciplinas en las que es protagonista, pero también en antropología evolutiva, en la medida que el estudio comparativo de la psicología de los primates actuales es relevante para indagar el proceso que desembocó en el psiquismo del Homo sapiens; sin olvidarse de las neurociencias, pues recordemos que ha sido en el encuentro internacional de neurología, celebrado en Cambridge (Reino Unido) en julio de 2012 (Francis Crick Memorial Conference), donde se dio a la luz el documento On Consciousness in Human and non-Human Animals que reconoce y proclama, por primera vez desde el ámbito científico, que los animales superiores poseen consciencia o vida subjetiva, y que esto debe ser tenido en cuenta para todos los efectos.
No obstante lo cual, me reafirmo en mi opinión de que la prioridad en cuanto al reconocimiento de la consciencia animal la tiene la sociedad civil, que ha influido de múltiples formas (también con sus críticas, por ejemplo a la vivisección) en los científicos, que a fin de cuentas forman parte de ella.
Por todo lo dicho, está claro que para mí la cuestión de la interioridad, de esa dimensión que por su mera presencia hace capaz de gozar, de sufrir, de sentir…, es necesariamente lo central a la hora de establecer la teoría ética nueva que nuestro mundo está exigiendo y de la que los primeros beneficiarios serían los animales. El bien y el mal tienen sentido, y no son solo palabras, porque existe la consciencia.
Uno y otro forman parte de la experiencia de cualquier ser, que se siente bien o mal con independencia de que pronuncie o ni tan siquiera conozca esas dos palabras. Esto implica de paso una objeción fuerte al verbalismo absolutizado de la práctica totalidad de la filosofía de Occidente, pues el solo sentir y el silencio mental son también caminos cognitivos y no precisamente menores, como Wittgenstein acabó entendiendo.
Añadiré para terminar que ningún movimiento social o socio-político cuyo horizonte utópico máximo sea la liberación de la humanidad puede renunciar a pensar en profundidad las bases paradigmáticas de la idea misma de liberación.
¿Debe esta ser (y acaso es posible que sea) solo externa, solo social y política, o hay que reconocer también la importancia de la liberación interior, psicoespiritual, de los individuos, y favorecerla? ¿Tiene la compasión algo o mucho que ver con la liberación? ¿los beneficiarios de un proceso liberador colectivo habrán de ser los humanos únicamente?
Por lo demás, parece obvio que si las condiciones materiales son importantes (y lo son mucho), el sujeto (subjectum) de liberación lo es más todavía. De ahí que tal vez el materialismo metafísico -otra herencia del pasado a revisar- no sea la mejor guía filosófica para explicar y potenciar un impulso emancipador que nace de la conciencia (sin s) y de lo más profundo de la consciencia (con s), apuntando al carácter fundamental e irrenunciable del amor, y al bien de cuantos seres pueblan la Tierra.
Tomado del artículo de José Luis San Miguel de Pablos, doctor en Geología y licenciado en Filosofía. Artículo completo en Tendencias 21
NO HACER NADA
Hoy toca no hacer nada, ni tan siquiera pensar. Recuéstate en la almohada, aprende a ronronear.
Todo el día por delante para poderlo disfrutar. No te vistas, no te duches, no vayas a trabajar.
Tu trabajo es estar quieto y escucharte respirar. Comer cuando tengas hambre, hablar poco y escuchar a los pájaros que cantan y te van a saludar.
Hoy toca mirar al cielo, agradecer y gozar de tanta naturaleza que te regala su hogar.
Observarte desde dentro, contemplar tu respirar, descubrirte en el espejo, amarte un poquito más.
Estamos aquí de paso, hemos venido a gozar, olvídate del trabajo por un dia nada más y agradece este regalo que hoy la vida te da.
Eres más que un cerebrito que sólo sabe pensar. Mira, huele, toca, siente, ámate y déjate amar.
Todo el día por delante para poderlo disfrutar. No te vistas, no te duches, no vayas a trabajar.
Tu trabajo es estar quieto y escucharte respirar. Comer cuando tengas hambre, hablar poco y escuchar a los pájaros que cantan y te van a saludar.
Hoy toca mirar al cielo, agradecer y gozar de tanta naturaleza que te regala su hogar.
Observarte desde dentro, contemplar tu respirar, descubrirte en el espejo, amarte un poquito más.
Estamos aquí de paso, hemos venido a gozar, olvídate del trabajo por un dia nada más y agradece este regalo que hoy la vida te da.
Eres más que un cerebrito que sólo sabe pensar. Mira, huele, toca, siente, ámate y déjate amar.
Tomado de El Paréntesis del Ser
ILUMINACIÓN
¿Es la iluminación un evento que sucede poco a poco, como el proceso de crecimiento de la luna en el cielo a lo largo del mes o como la acumulación progresiva del agua de lluvia, que llega a desbordar los ríos; o, por el contrario, ocurre súbitamente, como el alumbrar de una luz que es capaz de eliminar instantáneamente la oscuridad acumulada durante siglos? ¿Es la iluminación un evento o una experiencia temporal o es, por el contrario, una metaexperiencia situada más allá del tiempo?
El budismo distingue entre el sendero abrupto —o directo— que ejercita, en primer lugar, la sabiduría o la visión penetrante que, posteriormente, es estabilizada mediante los métodos de samatha o de concentración de la mente, mientras que entiende por camino gradual lo contrario, es decir, ejercitarse primero en la tranquilidad mental para adquirir posteriormente la sabiduría de la visión penetrante. Tilopa, una de las figuras más representativas del budismo tántrico, afirma:
«La medicina gradual es veneno para los seres predestinados al camino abrupto mientras que la medicina abrupta es veneno para los seres destinados al camino gradual».
Sin embargo, a pesar de que reconozca la existencia de los métodos graduales, la posición del budismo es claramente subitista, una posición que queda perfectamente ilustrada en la respuesta que, en el Sutra del Diamante, brinda el Buda a la pregunta de Subhuti, uno de sus principales discípulos, sobre el principal criterio al que han de atenerse las personas que aspiran a la iluminación:
En el caso de que alguien diga que el tathagata ha logrado la consumación de la iluminación incomparable, te digo de cierto, Subhuti, que no hay fórmula por la cual el Buda la lograra... Porque, Subhuti, no hay en realidad tal condición como el llamado estado búdico, porque el Buda enseña que todos los fenómenos están desprovistos de yo, desprovistos de personalidad, desprovistos de entidad...
Así pues, de acuerdo al budismo, el pilar teórico fundamental en que asienta la noción de iluminación abrupta es la no-obtención, una de las «tres puertas de la liberación» que marcan la naturaleza última de todos los fenómenos, siendo las otras dos la vacuidad y la inaprensibilidad. De hecho, estos tres principios van siempre unidos. La intención subyacente es que debemos renunciar a la misma idea de iluminación, aunque sin un esfuerzo deliberado por nuestra parte.
Desde la perspectiva de la vacuidad, la iluminación está tan vacía de entidad o de existencia independiente como cualquier otro fenómeno. Sólo disfrutamos de la perspectiva correcta cuando renunciamos a todas las perspectivas y comprendemos que no podemos obtener nada nuevo que no poseamos aquí y ahora. No hay ningún estado nuevo que alcanzar. Cualquier condición o experiencia que no esté ya aquí es provisional y transitoria.
Por eso, una de las principales aportaciones del budismo a la historia universal de la espiritualidad es la profunda deconstrucción que hace de la misma noción de estados, de experiencias y del yo que experimenta tales estados. A este respecto, afirma Padmasambhava en un texto titulado La liberación de la mente: «Cuando se encuentra al sujeto de la meditación, finaliza la meditación». Es decir, cuando se identifica al yo que medita o no medita, que sufre o goza, que se ilumina o es ignorante, se evapora el límite entre meditación y no-meditación, entre realización y no-realización.
De ese modo, mediante la iluminación incomparable —nos asegura el Sutra del Diamante— el Buda no logró absolutamente nada. En efecto, como acabamos de apuntar, toda nueva adquisición se halla sometida a las leyes del cambio y es algo que está condenado a desaparecer. Como explica Ramana Maharshi, el estado de conciencia absoluto nos acompaña todo el tiempo porque, de lo contrario, sería un estado condicionado, provisional y temporal. De ser así, sólo se trataría de un nuevo acontecimiento, de un nuevo producto en el tiempo, de otra condición mental pasajera y no de la conciencia atemporal donde se asienta la iluminación verdadera. Todo evento que tiene un origen en el tiempo, también cuenta con un final y, por esa razón, si la iluminación tuviese un origen en el tiempo, tendría también un final y, por tanto, sería un estado transitorio. La iluminación no es una experiencia más entre los posibles estados de la mente, sino la esencia misma de la mente y de cada una de nuestras experiencias. La iluminación nunca es una adquisición.
La iluminación no es un objetivo a alcanzar puesto que se circunscribe al eterno presente. En cierto sentido, la iluminación es una no-meta ya que, por definición, cualquier meta está emplazada en un hipotético futuro. Ningún esfuerzo personal deliberado es capaz de provocar la liberación porque, como reza el Evangelio: «Quien quiera salvarse, se perderá».
A pesar de lo que pueda parecernos superficialmente, la perspectiva de la iluminación súbita, instantánea o abrupta no es exclusiva de los sistemas meditativos orientales —como el zen y el vedanta, por ejemplo— sino que también encontramos nociones similares en el cristianismo y el sufismo. Así, por ejemplo, el texto clásico de la mística cristiana, La nube del no-saber, sostiene que la actividad contemplativa «no lleva tiempo, aunque algunas personas piensen lo contrario. En realidad es lo más breve que puedas imaginar, tan breve como un átomo». Y, unos párrafos más adelante, añade que «en un breve momento se puede ganar o perder el cielo», lo cual entronca con el dicho budista de que «un sólo pensamiento nos aboca al samsara y nos separa de la iluminación». La contemplación es, desde ese punto de vista, la actividad más simple que existe. En la denominada teología afirmativa existen grados y etapas, la teología negativa no admite grados ya que, según se postula, todo lo que no es Dios se halla a la misma distancia de él. En sintonía con lo anterior, Miguel de Molinos afirma en su Guía espiritual que Dios puede hacer recorrer las distintas etapas del camino contemplativo en un instante, porque «Dios no está atado a tiempos, sino que llama a cada uno cómo le parece y cuándo le parece».
Fuente: Yoga Natural
MEDITACION Y LONGEVIDAD
EL TRABAJO DE ELIZABETH BLACKBURN Y SUS COLEGAS SUGIERE QUE LA MEDITACIÓN PODRÍA TENER EFECTOS BIOLÓGICOS QUE CONTRIBUYEN A LA SALUD Y LA LONGEVIDAD
10 APP PARA MEDITAR
En años recientes, la meditación se ha vuelto una práctica si no popular, al menos sí más atractiva en Occidente. Quizá por el ritmo acelerado en que vivimos, la meditación se ha extendido bajo la apariencia de ser un recurso capaz de proveer paz y tranquilidad a las mentes atribuladas.
SATORI
Satori es un término japonés que designa la iluminación en el budismo zen.
Había una vez un hombre muy pobre que vivía a la entrada de un profundo bosque. Apenas tenía para vivir y siempre se estaba quejando de su suerte miserable.
SE LLAMA CALMA
Se llama calma y me costó muchas tormentas.
Se llama calma y cuando desaparece…. salgo otra vez a su búsqueda.
SOLSTICIO DE VERANO 2021
Hoy, 21 de Junio de 2021, a las 03:32 horas UTC tiene lugar el “Solsticio de Verano”, que es cuando la duración del día es la mayor del año (en el Hemisferio Norte). Desde esta fecha los días van siendo cada vez más cortos.
CUIDAR LOS PIES
Muchas veces, tras un día agotador, llegamos con los pies doloridos, las piernas pesadas y un gran cansancio general.
Para sentirnos mejor podemos hacer una serie de ejercicios muy sencillos, previos al masaje de los pies.
LA ATENCIÓN COMO UNA PRÁCTICA ESPIRITUAL
Somos aquello a lo que ponemos atención, y, si queremos transformarnos, debemos aprender a dirigir nuestra atención.
TÓMATE EL TIEMPO...
Tómate el tiempo de trabajar,
Es el precio del éxito.
Tómate el tiempo de pensar,
Es la fuente del poder.
Tómate el tiempo de jugar,
Es el secreto de la eterna juventud
Es la fuente del poder.
Tómate el tiempo de jugar,
Es el secreto de la eterna juventud
"NUESTRA ÚNICA CERTEZA ES LA INCERTIDUMBRE"
Entrevista de IMA SANCHÍS a Zygmunt Bauman, en La Vanguardia
Zygmunt Bauman es sociólogo, filósofo y ensayista, premio Príncipe de Asturias 2010. Doctor honoris causa por 15 universidades. Su pensamiento y su obra han sido analizados en una docena de libros. Tirando del hilo de su concepto de modernidad líquida, que define los rasgos característicos de nuestra época, ha escrito sobre la vida líquida, el amor líquido, los miedos líquidos.
LA FLOR DE LA HONESTIDAD
Se cuenta que, allá por el año 250 a.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.
Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta.
DESPIERTOS O DORMIDOS
"-¿Eres un ángel?
-No- respondió el Buda
-¿Acaso un santo?
-No
-¿Entonces qué eres?
-Estoy despierto"
FLOTA, CONFIA, GOZA
El Profeta dijo: nadie se vuelve hacia atrás
y se lamenta de dejar este mundo.
¡Lo que se lamenta es de haber pensado
que era tan real!
ANALFABETOS DEL FUTURO
Vivimos en una era en que las teorías sobre cosmología, física cuántica y nuestra propia existencia están saturadas de alternativas. Pero ninguna parece ser la decisiva. No estamos seguros de ninguna de nuestras hipótesis, ni siquiera sabemos si nuestro mundo es la auténtica realidad.
EL VACÍO FÉRTIL
“Las experiencias surgen a borbotones desde el vacío día y noche”.(Rumi)
“El vacío es el fundamento de todo. Gracias al vacío todo es posible” (Nagarjuna, Filósofo del siglo II)
Reflexión sobre el Vacio
Reflexión sobre el Vacio
Quizás porque tenemos la ilusión de que las cosas son permanentes y estables, es que ante las ideas de impermanencia y vacío podemos sentir temor y recelo.
LA RISA
La risa es un estado de ánimo que mejora la calidad de vida, da sensación de bienestar, previene enfermedades y eleva el sistema inmunológico
Una carcajada relaja los músculos, ensancha los pulmones llenándolos de oxígeno, ayuda a disminuir la presión arterial y a relajar el sistema nervioso.
LA LUNA
Ryokan, un maestro zen, vivía de la forma más sencilla posible, en una pequeña choza, al pie de una montaña.
Cierto día, por la tarde, estando él ausente, un ladrón se introdujo en el interior de la cabaña, sólo para descubrir que no había allí nada que pudiese ser robado.
¡AHORA! EN ESTE MOMENTO, Quién soy, y Dónde estoy.
Quién es usted?
No quién piensa usted que es; no su nombre; no su género, y ciertamente no sus creencias, conceptos, convicciones, sino quién es usted?
LOS CUATRO DRAGONES
Cuento chino
Hace muchos, muchos años, no había ríos ni lagos sobre la Tierra, solo el Mar del Este, donde vivían cuatro dragones: el Dragón Largo, el Dragón Amarillo, el Dragón Negro y el Dragón Perla.
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