LOS CELOS Y LA ENVIDIA
Los
celos vienen de la idea que alguien nos pueda quitar algo que nos
pertenece, algo que es nuestro; la envidia es lo opuesto, creemos que
el otro tiene algo que deberíamos de tener.
Los
celos y la envidia son hermanos de la misma madre, una madre que se
llama “NO SE QUIEN SOY”.
Cuando
no sé quién soy, necesito cosas, personas, ideas, creencias para
poder darle un sentido a mi vida y acumulo posesiones para auto
valorarme. Me satisface usar la palabra MIO y TUYO, y me olvido que
vine al mundo sin nada y que igual me iré. También cuando siento
celos o envidia, no me estoy ubicando del lado del amor, sino desde
el lado del miedo.
Lo
que tenemos en esta vida no es nuestro, es prestado, y si lo dejamos
libre, más tiempo permanecerá a nuestro lado; cuando lo tratamos de
retener, se nos irá como cuando tratamos de sostener la arena con el
puño de la mano.
Todo
lo que llega a nuestra vida, ya sean personas o cosas, son una
oportunidad para reconocernos a través de ellas. Cuando se van, es
para dejarle espacio a nuevas cosas, personas y nuevas
experiencias. Nuestro apego a ellas se basa siempre en el temor. La
confianza es amor, confiemos en el movimiento natural de que todo
llega y se va, como las olas del mar, para volver a regresar.
Confiar
es saber que todo es para bien sin importar lo que esté sucediendo
en este mismo instante. Cuando decidimos confiar, estamos
dejando atrás lo viejo y conocido para dejar entrar lo nuevo y
perfecto para nosotros.
Los
celos y la envidia, se sanan con el amor porque es lo único eterno y
real; todo lo demás se va. Si decimos para nuestros adentros,
GRACIAS y TE AMO cada vez que afloran estos sentimientos
desagradables, los estamos soltando en vez de rebelarnos y
oponernos a ellos, los dejamos ir en vez de sufrirlos y reaccionar
porque si no lo hacemos, si no amamos estos sentimientos, se
perpetuarán en el tiempo; si los aceptamos y les damos la bienvenida
, los estamos liberando y más rápido se irán.
Decir
para nuestros adentros GRACIAS y TE AMO, nos vuelve a colocar
del lado del amor, sin importar lo que esté sucediendo.
Jocelyne
Ramniceanu
Fuente: Sincrodestino
VACACIONES DE UNO MISMO. Hablando con Zhao Laoshi
Pasadas las vacaciones, Huang Ji estaba ansioso por retomar las prácticas con el maestro Zhao Laoshi, en el Lu Xun Park de Shanhai. Madrugó para poder abordar al maestro que tenía la costumbre de hacer un corto y reposado paseo por el Parque antes del comienzo de las prácticas. Esta vez, sin pretenderlo, entabló una fluida conversación con el maestro de la que quedó muy satisfecho.
-Buenos días, Maestro
Zhao, ¿qué tal las vacaciones?
-Buenos días, Huang. Mis vacaciones bien, muy bien. No he viajado ni he hecho muchas cosas extras, pero
he dedicado más tiempo del habitual a estar conmigo, en la lectura,
en la reflexión, en los ejercicios de chi kung y tai chi, en la
meditación, en la contemplación de la naturaleza, en la comunión
con la vida, en el silencio. ¿Y las tuyas?
-Me
alegro por usted, maestro. Yo no podría decir lo mismo. Me suele
ocurrir que, en vacaciones, al romper
con el programa y horarios habituales, hay muchos días en los que no encuentro tiempo u ocasión
para hacer los ejercicios y reduzco considerablemente mis prácticas.
-En
realidad el sentido de las vacaciones es dejar de hacer lo que
venimos haciendo habitualmente, Por
vacaciones entendemos un descanso, una interrupción, un cortar con
algo que hacemos o vivimos de forma habitual. Tomamos vacaciones del
trabajo, principalmente, por ser el quehacer más habitual y común.
Tomamos vacaciones de la ciudad y vivienda habitual, cuando podemos,
porque se trata de cambiar, de hacer algo diferente, de estar en otro ambiente, en otro
sitio distinto, a ser posible – que no siempre resulta así-
divertido y relajado, o viajando. También acostumbramos a tomar
vacaciones de los compañeros de trabajo o profesión, por
considerar un error pasar las vacaciones con los colegas que te
pueden mantener enganchado a la rutina, impidiéndote cortar. Y los
hay que se toman, además, vacaciones de la familia, incluso de la
pareja. Se trata de romper con la rutina, durante un tiempo que, cuando se consigue, se suele hacer muy corto.
¿Sabes,
mi querido Huang, cuales serían unas magníficas vacaciones? Las
vacaciones de uno mismo.
-No
se si le entiendo. ¿Se refiere a descansar de uno mismo ?
Vacaciones de si mismo o de uno mismo... ¿Eso cómo se hace,
maestro?
-Suena
extraño ¿verdad? El trabajo, la ciudad, la casa, los compañeros,
la familia, la pareja..., son cosas concretas, están ahí, sabemos
qué hacer para descansar o alejarnos de ellos. Pero ¿qué es o
quién es ese uno mismo, si mismo, mi mismo, tu mismo, yo
mismo..., o como le quieras
llamar? Sí, habría que definirlo, conocer aquello de lo que
queremos tomar vacaciones, de lo que queremos vacar. Es
necesario saber quién es ese mi mismo
que tanto espacio ocupa, al parecer, y del que se impone descansar,
de cuando en cuando.
-¿Quien
es exactamente? Me da que muy diverso ¿no?
-Para
entendernos podríamos clasificarlo y referirnos, en primer lugar, a
un mi mismo muy necesitado de vacaciones que es ese yo con el que me
identifico, creación mía o aceptación de lo que otros han creado
para mi o en mi. Es la imagen que tengo de mi, lo que creo que soy,
que está en estrecha relación con lo que los demás creen que soy y
con la imagen que quiero que los demás tengan de mi. Un mi mismo hecho de "roles"; por ejemplo, un yo
profesional, social, político, económico, religioso, padre, hijo,
esposo, amigo etc. En la elección de cada rol, en cada una de ellas
hemos optado por una forma de ser que hemos incorporado a nuestro yo.
Y hemos construido una imagen, un yo integrado por las distintas
formas de comportamiento, una imagen que presentamos y queremos que
sea recibida por los otros, en especial, por aquellos que han de
valorarme y quererme. De este yo mismo hay que tomarse
vacaciones, seguro. Unas vacaciones que nos lleven a examinar y saber
qué hay de auténtico en nosotros.
-Tomar
vacaciones de este yo mismo es complicado. Implica alejarse de
las circunstancias o personas con quienes ejercemos esos roles. Se
impondrían unas vacaciones en solitario. Se me ocurre lo que algunos
amigos mios han hecho en España, y parece que con éxito, el Camino
de Santiago, por ejemplo.
-Bueno, no es cuestión tan sólo de poner tierra de
por medio y ya está, no. Si en las vacaciones del trabajo, por
ejemplo, hay personas que, por mas lejos que se vayan, no logran
desconectar, mucho más en estas pretendidas vacaciones de uno
mismo que lo llevamos puesto.
-Cierto.
Pero viene bien para observar cuál es nuestro comportamiento cuando
nos alejamos de las personas o circunstancias ante las que tenemos
que ejercer un rol determinado, cuando desaparece la presión del
comportamiento que nos hemos impuesto.
-Hay
otro yo mismo
precisado urgentemente de vacaciones. Es un mi
mismo que pesa mucho, nuestro yo
negativo. El yo hecho de miedos, de rencores, de suspicacias, de ira,
de intransigencia, de odios, de pesimismo, de desaliento, de
tristezas, de obsesiones, de desprecios... o de esas otras cosas que
tu bien sabes, en las que estás pensando y que forman parte de ti,
mal que te pese. Emociones o sentimientos negativos contra los que
nos pasamos la vida luchando y que no conseguimos sacudir de nuestro
mi mismo,
como si formaran parte de su esencia. Esas emociones que se
encuentran dentro de nosotros, no sabemos dónde ni por qué, como
fieras agazapadas que saltan, incontroladamente, de forma
desproporcionada, ante determinadas palabras o actitudes ajenas. Son
ese yo mismo
del que, más que vacar de cuando en cuando, nos gustaria librarnos
de una vez por todas, de un hachazo.
-¡Vacaciones
de mi yo mismo feo! ¿Que hay que hacer?, ¿ dónde hay que
apuntarse?; ¿a dónde hay que ir?.
-No
hay que ir a ninguna parte. Ese yo mismo que se nos muestra tan feo
no es algo de lo que podamos apartarnos, huir. No, no es tan
sencillo. Ese yo mismo que se me hace tan odioso, que no se como ha llegado hasta mi, lo más probable es que se haya formado a partir de
determinados gestos, de apariencia tonta o insignificante, que se me
quedaron grabados, allá por mi infancia o niñez, y que escapan a mi
control. Son como esos archivos ocultos de nuestro ordenador que
ralentizan o impiden el correcto funcionamiento, pero que no somos
capaces de eliminar, porque desconocemos su identidad o cómo y dónde
localizarlos.
-Y que la única forma de hacerlos desaparecer
es haciendo un reseteo general de nuestro ordenador, limpiando la
memoria acumulada.
-El símil nos sirve. Hay personas que reciben
un golpe en la cabeza y, al quedarles dañado el hemisferio izquierdo
de su cerebro, pierden su identidad, no recuerdan quienes son, no
saben nada de si mismas, pierden su si mismo, en todas sus
dimensiones. Algo parecido -y más conocido por todos, por su
lamentable abundancia- es lo que ocurre a los enfermos de alzeimer.
Es decir, mi mi mismo está ligado a mi memoria. Es algo
hecho de recuerdos. Pertenece a ese pasado que ha dejado de existir,
salvo para mi. O sea, que es un montaje, algo no objetivo,
inexistente, sustentado tan sólo en mis recuerdos. Fuerte
conclusión, ¿no? Sí, da que pensar.
-Es evidente que si mi mi mismo depende
de mi memoria, al dar vacaciones a la memoria se queda con ella,
descansa. ¿Cómo dar vacaciones a la memoria?
-Dar vacaciones a la memoria, llevar los
recuerdos al silencio, no es fácil, requiere entrenamiento. Sabemos,
todos lo hemos comprobado en algunas ocasiones, que hay trabajos,
deportes, ejercicios, juegos, prácticas, que requieren toda nuestra
atención, que nos concentran tanto, nos abstraen, hasta tal punto
que perdemos la noción del tiempo y de nosotros mismos, y que,
cuando estamos inmersos en ellos, aunque nos hablen no nos enteramos.
Cuando estamos en esa intensidad de concentración, entra en silencio
la memoria. Entregarse a esas prácticas, ejercicios, deportes o
quehaceres, los que cada uno sabe, es abrir la puerta a las
vacaciones de uno mismo. Es un entrenamiento que merece la
pena.
-Eso
mismo nos vale para nuestros proyectos y sueños de futuro, para dar
vacaciones a ese otro mi mismo ocupado en lo que tengo que
hacer mañana mientras se escapa la vida. No es así, maestro Zao
-Cierto,
así es. Ese otro yo mismo del futuro, el de los tengo
que, entra también en
estado vacacional, cuando nuestra mente se concentra o cuando entra
en estado de reposo.
-En realidad quien necesita de frecuentes
vacaciones es nuestra mente.
-Si, nuestra mente, esa parte de nosotros
mismos tan nuestra. Que no es algo ajeno a quien culpar, no. Cuando
nos referimos a la mente como una parte de nosotros mismos, dándole
cierta independencia, nos equivocamos. Nuestra formación dualista
nos lleva a pensar en ella como en algo autónomo, como algo distinto
de nuestro cuerpo, de nuestro corazón, de nuestro sentir. Pero mi
mente soy yo, lo más esencial de mi mismo. Y a ese mi mismo tan
esencial tenemos que enseñarlo a tomar vacaciones frecuentes, como
bien dices, para que otro mi mismo, más esencial aún, salga de su
letargo aparente, de su marginación impuesta, y tome las riendas de
nuestro hacer, ser y vivir.
-Se refiere e nuestro ser interior, ¿no?
-Llámale así, para entendernos, aunque es tan
interior como exterior. Es el ser que todo lo es y lo es todo, el
que transciende mis límites, el que me identifica contigo y con los
demás seres que somos la naturaleza, el que me aproxima al Universo,
al Infinito. Que no está dormido sino apartado de nuestra
consciencia, esperando entrar en ella para aportarnos felicidad. Es
ese ser divino que soy y que se me muestra en mis momentos de elevada
vibración que siento oyendo determinada música, practicando chi
kung o tai chi, abrazando un árbol, centrado en el cantar de un
riachuelo, en el susurro de las estrellas en la noche clara, y en
estado de meditación.
-Veo que las vacaciones de uno mismo
tendrían como meta alcanzar un mayor estado de consciencia de ese
otro uno mismo, precisamente. Y como esas vacaciones no tienen
por qué coincidir con el período vacacional, debería iniciarlas
ya, para compensar el abandono que lamentaba al principio de
comienzo de nuestra conversación.
-Si, pero no te excedas en tus exigencias. Has
pasado unas vacaciones como debían ser. Si no has practicado puede
que haya sido porque no lo necesitabas o porque necesitabas no
practicar, precisamente. No lo lamentes, pertenece al ayer. Debes darle vacaciones a tus exigencias, a tu
intolerancia contigo mismo. Te recomiendo un sitio para que te vayas de vacaciones, siempre que puedas: es una extraña y maravillosa tierra denominada
Autoaceptación. Quiérete mucho como eres, te lo
mereces, amigo Huang. Y que nadie te quite la alegría de vivir, tu tampoco.
-Gracias, maestro, una vez más.
J L
J L
CUIDA LA SALUD EN OTOÑO
Los cambios del Otoño
A medida que el calor de verano se retira, llega el otoño. Mientras que el tan esperado frescor lo acompaña, el otoño también trae un tiempo desagradable. La atmósfera es más seca, los días nublados son más frecuentes, y existe una mayor diferencia entre la temperatura de por la mañana y la noche. Tomando nota de estos cambios y realizando un cuidado especial, usted puede mantenerse sano en esta estación.
Algunos Consejos:
*Coma comidas del tiempo fáciles de digerir. Un antiguo refrán chino dice:” Un bol de gachas por la mañana y una sopa por la noche ayudan a la gente a pasar los días de otoño.” Es un buen consejo. Comidas que son fáciles de digerir como platos de verduras frescas en vez de carne de cerdo o de vaca deberían de dominar el menú de otoño. Eso es porque el calor del verano debilita las funciones digestivas del cuerpo, y cuando llega el otoño, los intestinos son más vulnerables a las bacterias. Por lo tanto, no coma comidas o bebidas sacadas directamente de una nevera; comidas o bebidas demasiado frías pueden causar una gastritis y enteritis aguda.
*Coma mas Fruta, y Mariscos. A medida que el otoño sustituye al verano, el tiempo también se vuelve más seco. La gente puede tener gargantas que pican, narices secas y tos... Todos estos son causados por el tiempo seco. Para contrarrestar esto, coma más fruta, como naranjas, melocotones y ciruelas. El otoño también es la estación de mariscos. Cangrejos, camarones y langostas son irresistibles. Ya que contienen una gran abundancia en proteína y bajo contenido de grasa, los mariscos son buenos para la salud de la gente. Sólo debe de asegurarse que los mariscos estén frescos.
*Cuídese al hacer ejercicios. Las personas deben tener cuidado cuando realicen ejercicio durante el otoño. La gran diferencia en temperatura puede conducir a que se resfríen en la mañana y noche. Lleve una camisa de mangas largas o chaqueta cuando salga a hacer ejercicio . Después, póngase la ropa extra para conservar el calor. Asimismo, antes de empezar a hacer ejercicio, haga un calentamiento para que sus músculos, tendones y articulaciones estén en un estado activo. Después del entrenamiento, coma algunas comidas nutritivas para contrarrestar la sequedad de otoño. Peras, sésamos, miel y hongo blanco son buenas opciones.
*Abra sus ventanas y duerma más. Durante el verano, la gente suele tener el aire acondicionado encendido durante toda la noche para conservar el frescor. Sin embargo, cuando llega el otoño, abra sus ventanas y deje que el aire fresco entre en su dormitorio. Los expertos creen que la temperatura natural a principios del otoño es más adecuado para que las personas tengan un sueño reparador. El otoño es también un buen tiempo para dormir más. El tiempo cambiante pone más tensión sobre el cuerpo de las personas. Más descanso puede ayudar a recargar el cuerpo con más energía en reserva para que trate con los diversos cambios de tiempo.
*Mantenga el buen humor. Según la medicina tradicional china, el tiempo cambiante de verano a otoño puede afectar fácilmente al humor de las personas, haciéndolas más vulnerables a la pérdida de sueño, hipertensión, dolor de cabeza y ansiedad. Esto es porque los cambios meteorológicos son demasiado rápidos para que el cuerpo se adapte a tiempo. Para contrarrestar el mal humor en otoño:
Viva un horario más regular y evite añadir presión extra en su cuerpo para que pueda adaptarse.
Haga más ejercicio al aire libre y tome el sol para calentar el cuerpo.
Coma más comidas ricas en proteína que pueden estimular al cerebro para que secrete más sustancias químicas para contener el malhumor y animar a las personas.
Fuente: Odisea Chi
COMIENZA EL OTOÑO
Inicio astronómico del otoño de 2013
Según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional - Ministerio de Fomento), el otoño de 2013 comienza hoy, domingo, 22 de septiembre, a las 22h 44m, hora oficial peninsular, una hora menos en Canarias. Esta estación durará 89 días y 20 horas, y terminará el 21 de diciembre con el comienzo del invierno.
El inicio astronómico de las estaciones viene dado, por convenio, como el instante en que la Tierra pasa por una determinada posición de su órbita alrededor del Sol. En el caso del otoño, esta posicion es desde la que el centro del Sol, visto desde la Tierra, cruza el ecuador celeste en su movimiento aparente hacia el sur. Cuando esto sucede, la duración del día y la noche prácticamente coinciden, y por eso, a esta circunstancia se la llama también equinoccio de otoño. En este instante en el hemisferio sur se inicia la primavera.
Esta es la época del año en que la longitud del día se acorta más rápidamente. A las latitudes de la península, el Sol sale por las mañanas cada día un poco más tarde que el día anterior y por la tarde se pone antes, siendo el acortamiento del día especialmente apreciable por las tardes. En definitiva, en estos días el tiempo en que el Sol está por encima del horizonte se reduce en casi tres minutos cada día.
Planetas visibles y constelaciones
Marte y Júpiter serán visibles al amanecer y a ellos se unirá Saturno al final del otoño. Al atardecer serán visibles un brillante Venus y, hasta mediados de otoño, Saturno.
En cuanto a las agrupaciones ficticias de estrellas conocidas como constelaciones, alrededor de la estrella Polar se verán a lo largo de la noche Cisne, Casiopea, Osa Menor y Jirafa. Las constelaciones eclípticas visibles en este periodo van de Capricornio a Virgo. Por encima de la eclíptica destacarán Pegaso y Andrómeda; por debajo, Ballena y Orión, así como las estrellas Sirio y Proción.
Cambio de hora
El cambio de hora se produce, como es habitual, al iniciarse el último domingo de octubre. A las 3 de la madrugada hora peninsular del domingo 27 de octubre habrá que retrasar el reloj hasta las 2 (las 2 de la madrugada en Canarias pasarán a ser la 1), con lo que este día tendrá, oficialmente, una hora más.
Información tomada de: Observatorio Astronómico Nacional (IGN, Fomento).
AMOR INCONDICIONAL

Vivir en la frecuencia del amor incondicional es lo único que apacigua la mente, el cuerpo y el espíritu. No hay sutra, yoga o plegaria que produzca tal efecto.
El amor sin condiciones elimina cualquier emoción tóxica o creencia basada en el miedo, el intelecto o el ego. Este amor purifica al instante los recuerdos de dolor enterrados así como todo tipo de programación cultural temporal y por tanto falsa.
El amor transforma las mismas moléculas de cualquier cosa no verdadera o tóxica en dulce nectar.
El amor sin ninguna condición nos devuelve libres al mundo e impide que ningún sistema abusivo nos vuelva a atrapar.
El amor universal sólo reconoce a más de lo mismo alejándose de todo aquello que es por interés. Por eso, dejar que salgan todos estos tóxicos contaminantes del ser es lo que realmente salva, redime, libera y sosiega al ser.
El verdadero amor es una frecuencia tan alta que ya no se puede ceñir a ningún interés humano.
El amor sin pedir nada, cura la mente y transciende las propias dimensiones de nuestro mundo psiquico.
El amor sin condiciones de cada ser es lo único que cuenta y no lo que para sí se reza o se hace.
El amor es un estado de ser, no es algo que se da en una sólo ocasión. Si realmente se quiere aportar una elevación de conciencia a esta dimensión cada uno tiene que entender el poder de su propio amor y ejercerlo incondicionalmente. Esta es la solución personal y global.
Tarpa Akash
LA VIDA DESPUÉS DEL PARTO
Suad Nafir
En
el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno
pregunta al otro:
-¿Tú
crees en la vida después del parto?
-Claro
que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí
porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde.
-¡Tonterías!
No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida?
-No
lo sé pero seguramente… habrá más luz que aquí. Tal vez
caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca.
-¡Eso
es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es
ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te
digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón
umbilical es demasiado corto.
-Pues
yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea sólo un poco distinto a
lo que estamos acostumbrados a tener aquí.
-Pero
nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto. El parto es
el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una
angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada.
-Bueno,
yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que
veremos a mamá y ella nos cuidará.
-¿Mamá?
¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella?
-¿Dónde?
¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como
vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría.
-¡Pues
yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico
que no exista.
-Bueno,
pero, a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando
o sentir cómo acaricia nuestro mundo. ¿Sabes?…
Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente
estamos preparándonos para ella…
Fuente:Planeta Imaginario
REDUCE TU DOLOR

Punto de acupresión en las manos con el que tu mismo puedes reducir el dolor de muchas partes del cuerpo, entre ellos el de cabeza o espalda.
En esta foto se muestra... debes presionar con el pulgar e índice de la mano contraria durante un minuto de manera constante.
Repite si es necesario después de descansar el punto un par de minutos. Realiza este ejercicio tan frecuente como requieras
Fuente: Medicina Natural
EL LADO BUENO DE LA TRISTEZA
En
1960 se diagnosticaba depresión al 0,5% de la población. El año
2008 al 10%. Las previsiones hablan de que en el 2020 el porcentaje
será de un 25%. Ante estos incrementos astronómicos del número de
pacientes depresivos, surgen obviamente una cascada de preguntas.
¿Tan mala era la psiquiatría de los años sesenta que erraba tanto
en los diagnósticos? ¿O es que se han modificado las reglas del
juego? ¿No será que se confunde tristeza con depresión? Para
intentar responder a estas preguntas, propongo basarnos en los
planteamientos de la psicología y la psiquiatría evolucionista, un
nuevo paradigma que surge en los años 90 y que está aportando mucha
luz al área de la salud mental.
Desde
la perspectiva evolucionista, la tristeza no es una enfermedad o un
mal, sino una emoción adaptativa que busca detener la actividad del
sujeto para evitar que malgaste energías en actividades que no le
están proporcionando satisfacciones, que no le están yendo bien.
Porque las emociones son eso, predisposiciones a la acción para
modificar nuestra conducta y adaptarla a las circunstancias. Desde
esta perspectiva, estar triste no es algo anormal o extraño o
patológico, sino un funcionamiento muy útil que la evolución ha
seleccionado porque nos permite replantearnos las relaciones con los
otros cuando nos hacen daño, o reorientar nuestros objetivos y
proyectos cuando nos llevan una y otra vez al fracaso .
Gracias a
la tristeza nos ponemos pensativos, nos hacemos muchas preguntas
sobre nosotros mismos y la vida, buscamos el apoyo y el consejo de
nuestros amigos y seres queridos, y tomamos decisiones, a veces
radicales, que nos llevan a cambios importantes en nuestras vidas.
Sin la tristeza seguiríamos fracasando una y otra vez sin que esto
nos afectara.
Ahora bien, se ha de señalar que hay un tipo de
tristeza, que no es adaptativa, que es patológica, porque el sujeto
entra en un estado en el que no es capaz de replantearse sus
objetivos, ni de comunicarse con los otros. La persona entra en una
situación de imposibilidad de actuar y de imposibilidad de
relacionarse, que obviamente no es adaptativa. Ya en el siglo XVII,
Robert Burton en su Anatomía
de la tristeza describía
88 tipos de tristeza. Y también un siglo antes, Ignacio de Loyola
describía magníficamente la complejidad de la psique humana
diferenciando la desolación (estar sin sol) de la consolación
(estar con sol). ¿Es que hoy, con todos nuestros adelantos
científicos, solo sabemos ver un tipo de tristeza, la tristeza
patológica?
Esta
situación está despertando lógicamente un gran debate porque
estamos perdiendo el sentimiento humano de tristeza, desvirtuándolo
y convirtiéndolo en un mero síntoma patológico, un sinónimo de
enfermedad. Y la tristeza es un elemento muy importante de nuestra
vida psíquica, de nuestro patrimonio cultural. Es un elemento básico
en la literatura, la música, el arte… Es más, como señalaba el
filósofo norteamericano Richard Rorty, sin tristeza no hay compasión
ni solidaridad, que son el fundamento de los Derechos Humanos. Si nos
quitan la tristeza, el día que la tristeza desaparezca, ese día ya
no seremos humanos, seremos otra cosa.
La
clasificación psiquiátrica dominante hoy en día, el DSM
(Diagnostical Statistical Manual), está confundiendo la tristeza y
el duelo con la depresión, ya que diagnostica por síntomas sin
tener en cuenta el contexto, lo que está llevando a una
psiquiatrización de la vida cotidiana. ¿Hacia qué tipo de
civilización uniforme y deshumanizada nos dirigimos por este
camino?
Que no toda tristeza es depresión se halla magníficamente
reflejado en la literatura. ¿Qué escritor o qué poeta no ha
hablado de la tristeza? Así, en la novela Las
inquietudes de Shanti,
Andía Baroja escribe: “A veces me embarga una tristeza tan
extraña, que creo que sería muy desgraciado si no pudiera sentirla
alguna vez… Me gusta pasear por la playa y saturarme de la enorme
melancolía del mar y empaparme en su gran tristeza”
Terminaré
con unos versos de Machado:
Una
balada en otoño,
un
canto triste de melancolía
que
nace al morir el día
Una
balada en otoño
a
veces como un murmullo
y
a veces como un lamento
y
a veces viento
Joseba Achotegui Los
trastornos mentales, un enigmático legado de la evolución (El
mundo de la mente)
DINÁMICA DE LA ARMONÍA
¿Cómo y por qué conectamos con determinadas personas y con otras no ?
No hay estudios que puedan avalarse de “científicos”, pero sí existen teorías, y tienen que ver con la resonancia armónica.
En principio, todo en el Universo, vibra. No hay nada que esté quieto, todo vibra y esas vibraciones son ondas cíclicas con determinadas frecuencias.
Frecuencia=magnitud que mide el número de repeticiones por unidad de tiempo de cualquier fenómeno o suceso periódico.
La frecuencia vibratoria de una onda sonora por ejemplo, se mide en Herzios.
Un Herzio es la repetición de una onda en el lapso de un segundo. Por ejemplo la nota musical “LA” que se usa para afinar los instrumentos, está fijada en 440 Hercios, o sea 440 ciclos por segundo.
La vibración es una forma de comunicación celular y bacteriana. Las colonias celulares y bacterianas de nuestro cuerpo tienen receptores para saber a qué frecuencias están vibrando otros seres unicelulares.
Parece existir una ley armónica entre ellas. A este rerspecto, son interesantísimas las investigaciones de James Gimzewski, que “escuchando” las células, pudo detectar que éstas vibran a diferente frecuencia cuando se encuentran enfermas que cuando están sanas.
También varían su frecuencia si se las somete a distintas temperaturas.
En el caso de las bacterias, también resulta curioso y sorprendente que la Escherichia Coli (una bacteria que vive en nuestro intestino) se dedica a percibir las vibraciones de otras colonias bacterianas en nuestro cuerpo, y cuando éstas se están multiplicando más de lo debido para mantener el equilibrio, la Coli produce una enzima que obliga a las bacterias “desafinadas” a suicidarse .
Cuando a las células se las somete a vibraciones armónicas (un armónico es un múltiplo entero de una nota principal), éstas cambian de forma y hasta corrigen sus problemas si los hay, por eso es tan importante escuchar buena música…(las notas de la escala griega por ejemplo, sólo producen armonías perfectas en el tono de la nota en que se ha afinado) y los inharmónicos (sonidos que no son múltiplos enteros) enferman a las células, cambian su comportamiento. La vibración se transmite y se contagia y ese es uno de los principios de la metástasis del cáncer, por ejemplo.
Incluso algunos bacteriófagos como el T4, para “colarse” y pasar desapercibido al sistema inmunitario, imita las frecuencias de las bacterias Gram Positivas, para camuflarse e introducir su código para infectar a las otras bacterias como a la E. Coli.
La vida misma, en todas sus manifestaciones, tiende a la vibración de armónicos, y la entropía a la vibración inharmónica.
Esto abarca a todo lo que existe, ya que es una ley fundamental de la dinámica cuántica.
Con las personas, podría ocurrir lo mismo que sucede con los átomos y su forma de interactuar entre sí: ¿Cómo sabe una molécula de Oxígeno que debe unirse a dos de Hidrógeno para formar agua?
Existe un inteligencia subyacente que empuja a la vida a manifestarse y en las relaciones humanas también existe una ley de resonancia de las frecuencias entre ellas.
Todo tu cuerpo es un conglomerado de seres vivos: bacterias, virus, parásitos y células forman nuestro cuerpo. Este vibra de acuerdo a su estado general en un patrón vibratorio que va cambiando con el estado de salud y conforme a los pensamientos y emociones, y transmite su estado frecuencial al medioambiente.
Un sistema excitado a una frecuencia próxima a la frecuencia de resonancia “resuena” o “entra en resonancia”.
Vibrando en armonía
Una persona que está en un estado de tranquilidad y salud equilibrada, irradia ondas armónicas al medioambiente. Crea un campo vibratorio a su alrededor.
Los armónicos encuentran resonancia en otros cuerpos y por lo tanto las ondas que generan se amplifican. Los armónicos son potentes: su presencia en los circuitos eléctricos hace aumentar el calor, y aumentan la intensidad de la corriente.
Las ondas que genera tu cuerpo, además de hacer vibrar a todo lo que hay alrededor, lo hace oscilar, y también provoca la reflexión, es decir, que parte de lo que emites, lo vuelves a recibir. Esta oposición a tus ondas que hacen los demás cuerpos genera otras ondas que pasan a formar parte de las tuyas. Así que nunca puedes decir que “pasas de”, porque todo lo que hagas, vuelve a influir en tí.
También se da el fenómeno de la absorción: cuanto más altas sean las frecuencias que emites, más absorción por parte del medioambiente tendrán las ondas con las que contribuyes. Esto es importante, porque los pensamientos negativos hacen que tu cuerpo vibre a bajas frecuencias, y éstas no serán tan reabsorvidas por el medioambiente por lo que tendrán mayor incidencia en todos los cuerpos a los que lleguen.
Tu cuerpo, tenderá a acercarse a personas que estén en resonancia con las ondas que tú generas, porque tus células buscarán la armonía para mantenerse sanas. Si estás en presencia de una persona que “no resuena” con tus células, tu cuerpo lo detectará y el cerebro te enviará una sernsación de malestar que te ayude a tomar la decisión de alejarte.
Por ello si estás mal, enferma o deprimida, tenderás a acercarte a personas de igual condición, por un principio de resonancia.
Como ya sabemos, el efecto de resonancia aumenta la intensidad de las ondas, así que la energía que se produce alrededor de dos personas en mal estado es realmente potente, lo mismo que en dos que están en buen estado de salud. Los efectos se intensifican.
La resonancia, es un fenómeno que se produce cuando un cuerpo capaz de vibrar es sometido a la acción de una fuerza periódica (como los armónicos), cuyo periodo de vibración coincide con el periodo de vibración característico de dicho cuerpo.Una fuerza relativamente pequeña aplicada en forma repetida, hace una amplitud de un sistema oscilante se haga muy grande.
Este principio lo hacen también los cuerpos celestes. En astrofísica, la resonancia orbital se produce cuando los periodos de traslación o de rotación de dos o más cuerpos guardan entre ellos una relación expresada fracciones de números enteros. La llamada “canción de los planetas”, de Pitágoras.
En otras áreas:
La Resonancia química, es un sistema de enlace entre los átomos de una molécula que, debido a la compleja distribución de sus electrones, obtiene una mayor estabilidad que con un enlace simple. Esta distribución de electrones no fluctúa, en contra de lo que su nombre hace pensar. Numerosos compuestos orgánicos presentan resonancia, como en el caso de los compuestos aromáticos.
En la física cuántica, las resonancias son hadrones de corta vida que se desintegran por medio de la fuerza fuerte en otras partículas más ligeras. Generalmente no se las considera partículas independientes, sino estados energéticos excitados de otras partículas.
Tu cuerpo siempre tenderá a relacionarse con aquellas personas que tengan resonancia armónica contigo, si estás en armonía.
Si tu cuerpo está generando ondas inharmónicas, obtendrás además la amplificación de dichas ondas, aumentando tu propia destrucción. Por eso es tan importante estrar atentos a las señales emocionales cuando nos relacionamos con otra persona.
Este aumento de la amplitud, a veces se hace tan intenso que puede destruir al cuerpo con el que se resuena. Por ejemplo una soprano puede hacer estallar una copa de cristal con este efecto, cantando en una frecuencia igual a la que está vibrando el cristal.
Por ello es sorprendente la increíble diversidad de frecuencias que existen entre los seres y las cosas, que impiden que estemos estallando todo el tiempo.
Las personas con las que te relacionarás en tu vida, serán las que resuenen con tus estados anímicos de cada momento. No se trata de elevar las frecuencias de nuestro cuerpo (porque podría resultar en un exceso), sino armonizarlas.
Por lo que si estás mal, tendrás que concientemente alterar la tendencia de tu ser a relacionarte con personas que también estén en estados inharmónicos. Aplicando tu voluntad y tu libre albedrío, podrías ayudarte a tí misma a recuperar cierto equilibrio, intentando relacionarte con personas más sanas para que la vibración de éstas aumente tus propias frecuencias, ya que eres toda tú un gigante oscilador armónico.
Los pensamientos positivos predisponen a la persona al contacto con canales y corrientes de frecuencias donde se manifiestan las mejores situaciones, como el amor (alta frecuencia).
Pero también puedes armonizar tu Ser con corrientes de baja frecuencia, incluso en situaciones donde haya vibraciones muy altas, porque la entropía se cuela en una medida bastante proporcional a la neguentropía. Así en lugares donde haya personas de mucha “luz”, también habrá personas de “bajo astral” absorviendo esa energía…
La mejor fuente de altas vibraciones que puedes encontrar para tí están en los entornos naturales y en los seres que te aman. No hay truco: nuestros cuerpos fueron diseñados para vivir de la Tierra y de su generoso aporte vital, cuando nos alejamos de la natura, perdemos energía. Y como seres sociales, los humanos necesitamos del amor para estar sanos.
Sol, agua, verde, aire puro y mucho, pero mucho amor.
Fuente: Bianca Atwell
SABER VIVIR
Todo
sin excepción comienza dentro de uno mismo, a través del camino del
corazón.
Sólo
hay que atreverse, no hay nada que ...perder, tan sólo lo que no
nos es necesario para ser felices………..
Cuando me amé
de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el
lugar correcto, en la hora correcta, y en el momento exacto. Y,
entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene
nombre.....Auto-estima
Cuando me amé de verdad, pude percibir
que mi angustia y mi sufrimiento emocional no es sino una señal de
que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso
es...........Autenticidad
Cuando me amé de verdad, dejé de
desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver que todo lo que
acontece contribuye a mi crecimiento.
Hoy sé que eso se
llama........Madurez
Cuando me amé de verdad, comencé a
percibir cómo es ofensivo tratar de forzar alguna situación o
persona, sólo para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no
es el momento o la persona no está preparada... inclusive yo
mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es…...Respeto.
Cuando
me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese
saludable: personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me
empujara hacia abajo. De inicio, mi razón llamó a esa actitud
egoísmo.
Hoy sé que se llama…….Amor Propio
Cuando
me amé de verdad, dejé de temer tener tiempo libre y desistí de
hacer grandes planes, abandoné los Mega-proyectos de futuro. Hoy
hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi
propio ritmo.
Hoy sé, que eso es……...Simplicidad.
Cuando
me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con
eso, erré muchas menos veces.
Hoy descubrí
la….....Humildad
Cuando me amé de verdad, desistí de
quedar reviviendo el pasado y de preocuparme con el Futuro. Ahora, me
mantengo en el presente, que es donde la vida acontece.
Hoy
vivo un día a la vez. Y eso se llama…...Plenitud.
Cuando me
amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y
decepcionarme. Pero, cuando yo la coloco al servicio de mí corazón,
ella es una gran y valiosa aliada.
Todo eso es... SABER
VIVIR.
Tomado de: Soy Borderline
"ELIJE LA CALMA" Sheilu
La
paz está en nuestro interior y la calma la mostramos
externamente, en nuestro rostro. Para mostrar calma tenemos que estar
en paz. El estrés de hoy en día nos lleva a la enfermedad. Bajo la
influencia del estrés no podemos estar en calma.
A
cada paso en la vida tenemos una elección. Tenemos que elegir: qué
pensar, qué decir, qué hacer.
Podemos
afrontar las situaciones de dos maneras, con calma o con estrés.Si
la situación la afrontamos con calma es más fácil. Con estrés o
ira la situación empeora. En cada situación elegimos cómo queremos
comportarnos.
En
caso de que alguien se enfade conmigo, ¿debo molestarme?. Si con
alguien enfadado, me comporto con ira, la situación empeora. Si
queremos que la situación se calme no debemos enfadarnos. El que es
humilde puede permanecer calmado.
Debemos
prestar mucha atención a los pensamientos. Las acciones y las
palabras son más visibles externamente pero no lo que pensamos. Hay
que cuidarlos porque lo que pensamos se convierte en palabras. Los
pensamientos son una semilla y según sea la semilla así sera el
fruto. Los pensamientos nos llevarán a nuestro destino. Tenemos que
observar nuestras acciones porque éstas se convierten en hábitos.
Si no queremos que nuestras acciones negativas se conviertan en
hábitos tenemos que parar de hacerlas. Los hábitos se convierten en
mi carácter y así se formará mi destino.
¿Qué
destino deseo? ¿Deseo ser feliz? ¿Deseo estar en paz?
Somos
nuestros pensamientos. En lo que pensamos nos convertimos. Si elijo
estar en calma, mis pensamientos deben ser positivos.
Debemos
también aprender a soltar porque si nos agarramos a algo negativo no
somos libres. Soltar es también perdonar y olvidar. Porque si no
perdono, no olvido y entonces nos mantenemos infelices porque
no podemos soltar.
Las
situaciones son cambiantes, vienen y se van pero nosotros, a veces,
no las soltamos. Sin calma nuestras decisiones no serán las
adecuadas. Tenemos que revisar bien, desde la calma, en cada momento,
nuestra decisión antes de tomarla. No dar por cierto a priori
aquello que nos cuentan, debemos analizarlo y tenemos que tener en
cuenta que, cualquier persona, puede cambiar en cualquier momento.
Para
estar en calma, para estar en paz, debemos aprender a meditar.
Sister
Sheilu
Fuente: Brahmakumaris
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