Cuenta la leyenda que, una vez, una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y le dijo a la serpiente:
—¿Puedo hacerte tres preguntas?
—Como te voy a devorar, puedes preguntar.
—¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
—No.
—¿Yo te hice algún mal?
—No.
—Entonces, ¿por qué quieres acabar conmigo?
—¡Porque no soporto verte brillar!
Cuando esto pase, continúa siendo tú mismo y sigue dando lo mejor de ti. No permitas que te lastimen, sigue brillando y tu luz seguirá intacta, pase lo que pase...
Sé siempre auténtico/a aunque tu luz moleste a los depredadores.
Fuente: Si yo cambio todo cambia
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