DIETA TAOISTA PARA CONSERVAR LA LINEA

Occidente se pregunta por qué los chinos son más delgados. La genética y la dieta basada en los hábitos de salud taoístas, la medicina tradicional china, es lo que mantiene a los asiáticos tan livianos

¿Por qué los chinos son más delgados? Aparte de los motivos genéticos, la mayoría de expertos señalan que es una dieta equilibrada y basada en los hábitos de salud taoístas, la Medicina Tradicional China(MTC), lo que mantiene a este pueblo asiático tan livianos. La prueba de que el secreto está en la dieta y en hábitos de vida equilibrados es que hasta los más magros están empezando a engordar con la llegada de la hamburguesa y otros tipos de comida basura.

"El sobrepeso es una enfermedad que aumenta lentamente en todo el mundo. El exceso de peso afecta a la circulación, a la presión arterial e incluso puede causar cáncer", explica a Wendy Shao, doctora de MTC del hospital Beijing United Family Hospital and Clinics, uno de los más caros de la capital china.


Productos naturales, acupuntura y masajes

La Medicina Tradicional China, una práctica preventiva de tres mil años de antigüedad y cuya efectividad sigue siendo objeto de estudio y controversias para la ciencia occidental, combina el uso de hierbas medicinales, dietoterapia, masajes y acupuntura para resolver los problemas de obesidad.

Procedente de una familia de mujeres expertas en MTC, la doctora Shao indica una serie de consejos generales, como evitar la pérdida de peso rápida mediante productos "milagrosos", ya que pueden producir problemas cardíacos. De hecho, algunos fármacos chinos a base de efedra ("ma huang") y exportados a través de internet, fueron prohibidos en EE.UU. por contener una sustancia ilegal, el clorhidrato de fenfluramina, que estaba asociada con dolencias del corazón y cuya venta se vetó en China en 2009.

Shao defiende el uso de productos naturales, sin componentes químicos, para equilibrar todo el cuerpo, "éste es el núcleo de mi tratamiento, combinado con la acupuntura y los masajes". Dice que la mayoría de sus pacientes han conseguido reducir entre el 5 y el 10 por ciento de su peso y mejorar la apariencia de su piel, cuya salud suele sufrir con los cambios bruscos de peso.

Sus tratamientos empiezan por equilibrar el interior mediante acupuntura y masajes y a continuación con infusiones a base de hierbas, entre ellas la del fruto del espino chino, conocida como manzaneta de pastor o majuelo ("shanzha" en mandarín, Crataegus Pinnatafida), la raíz de kudzu ("gegen", Pueraria Lobata), y la de semillas de cassia ("juemingzi", Cassia Tora Linn).

Shao asegura que estas infusiones no tienen efectos secundarios y contienen numerosos flavonoides (antioxidantes), como la citrina, y otros componentes que, combinados en función de cada persona, pueden ayudar a perder peso al reducir el apetito y activar el metabolismo y el funcionamiento del sistema digestivo para ayudar a evacuar, a eliminar los triglicéridos y a reducir el colesterol. "Se trata de hacer que la belleza y la salud se encuentren, no de perder salud con el fin de conseguir belleza", recomienda esta doctora.

La raíz de kuzdu (Pueraria Lobata), una planta trepadora e invasiva, se utiliza en la Medicina Tradicional China tanto para purificar el hígado como para adelgazar. Recientes investigaciones indican que entre sus propiedades podrían contarse las anticancerígenas al contener también isoflavonoides.

Artículo completo en Terra.Mujer

Ya no tengo tiempo...


"..Conté mis años y descubrí que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante que el que viví hasta ahora.

Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas: las primeras las comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente.

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades. No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados,creyendose increibles y son un "plomo" para todos.

No tolero a maniobreros y ventajeros. Me molestan los envidiosos que tratan de desacreditar a los más capaces para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.

Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo. Las personas no discuten contenidos, no, apenas los títulos. Y mi tiempo es escaso como para discutir títulos.

Quiero la esencia, mi alma tiene prisa...

Sin muchas golosinas en el paquete, quiero vivir al lado de gente humana fuerte.

Que sepa reír de sus errores.

Que no se envanezca con sus triunfos.

Que no se considere electa antes de hora.

Que no huya de sus responsabilidades.

Que defienda la dignidad del hombre.

Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.

Caminar junto a cosas y personas de verdad, disfrutando de un afecto absoluto y sin fraudes, nunca será pérdida de tiempo.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena..

Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas.

Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma

Sí… ¡tengo prisa! por vivir con la intensidad que solo la madurez puede dar

Pretendo no desperdiciar parte alguna de las golosinas que me quedan.

Estoy seguro que serán más exquisitas que las que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.

Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera llegarás...... "

De Mario Andrade (Poeta, novelista, ensayista y musicólogo brasileño)

LA BOMBA DE AGUA

Cuentan que un cierto hombre estaba perdido en el desierto, a punto de morir de sed.

Pasado un tiempo, llegó a una casita vieja -una cabaña que se desmoronaba- sin ventanas, sin techo, golpeada por el tiempo.
El hombre deambuló por allí y encontró una pequeña sombra donde se acomodó, huyendo del calor del sol desértico. Mirando alrededor, vio una bomba de agua a algunos metros de distancia, muy vieja y oxidada.
El se arrastró hasta allí, agarró la palanca, y empezó a bombear sin parar.

Nada ocurrió. Desanimado, cayó postrado hacia atrás y notó que al lado de la bomba había una botella. La miró, la limpió, removiendo la suciedad y el polvo, y leyó el siguiente mensaje:

'Primero necesitas preparar la bomba con toda el agua de esta botella, mi amigo'.
PD.: 'Haz el favor de llenar la botella otra vez antes de partir.'

El hombre arrancó el tapón  de la botella y, de hecho, tenía agua.
¡La botella estaba casi llena de agua! 

De repente, él se vio en un dilema:
Si bebía el agua podría sobrevivir, pero si volcase el agua en la vieja bomba oxidada, quizá obtuviera agua fresca, bien fría, allí en el fondo del pozo, todo el agua que quisiera y podría llenar la botella para la próxima persona.... pero quizá eso no salga bien.
¿Qué debería hacer? ¿Volcar el agua en la vieja bomba y esperar el agua fresca y fría o beber el agua vieja y salvar su vida?
¿Debería perder todo el agua que tenía en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables, escritas no se sabía cuando? 

Con temor, el hombre volcó todo el agua en la bomba. Enseguida, agarró la palanca y empezó a bombear.... y la bomba empezó a chillar. ¡Y nada ocurrió! Y la bomba chilló y chilló.

Entonces surgió un hilito de agua; después un pequeño flujo, ¡y finalmente el agua salió con abundancia! La bomba vieja y oxidada hizo salir mucha, pero mucha agua fresca y cristalina. Él llenó la botella y bebió de ella hasta hartarse. 
La llenó otra vez para el próximo que por allí podría pasar, la enroscó y agregó una pequeña nota a la etiqueta impresa en ella: 
'¡Créeme, funciona! ¡Necesitas dar toda el agua antes de poder obtenerla!' 

EN DEFENSA DEL SOL

Si le teme a los melanomas: ¡expóngase más al sol!

Un oncólogo advierte que la propaganda contra el sol ha contribuido al creciente índice de cáncer por la deficiencia crónica de vitamina D
Por Dr. John Briffa

Casi me caí de mi silla en la oficina cuando leí un artículo en el Daily Mail: “¡Sí! Una dosis de sol PUEDE protegerlo contra el cáncer de piel”, escrito por el oncólogo Angus Dalgleish.





Dalgleish tiene un interés particular en el melanoma malévolo. En el artículo, él llama nuestra atención a la conexión que hay entre la vitamina D y el cáncer, incluyendo la conexión entre los niveles bajos de vitamina D y melanomas.

En su artículo advierte que la propaganda contra el sol, con la cual muchos de nosotros nos hemos familiarizado durante la mayor parte de nuestras vidas, podría habernos llevado a una deficiencia crónica de vitamina D. La implicación está clara: nuestro consejo sobre la exposición al sol puede estar contribuyendo al creciente índice de cáncer, incluyendo el melanoma.
En abril, escribí sobre la relación entre la luz del sol y los melanomas, y presenté algunas observaciones del dermatólogo Dr. Sam Shuster, incluyendo éstos hechos:
• La relación entre el melanoma y la latitud es pequeña e inconsistente (en otras palabras, en las posiciones más cerca del Ecuador, con más exposición a la luz solar, no se ve un considerable aumento del índice del melanoma maligno).
• La incidencia de melanoma maligno y la muerte por esta condición, son más bajos en individuos con alta exposición a la luz solar (11 estudios son citados como evidencia para apoyar esto).
• La incidencia de melanoma maligno no está reducida y puede aumentar por el uso de protecciones solares.
• El riesgo de melanoma asociado con el uso de camas solares es “pequeño e inconsistente”.
• Inducir melanomas malignos en el laboratorio usando luz ultravioleta es difícil (en contraste con otros tipos menos agresivos y más tratables de cánceres de piel).

Los comentarios de Dalgleish cuestionan más profundamente el consejo general que tenemos sobre la exposición solar y los riesgos que esto plantea en cuanto a los melanomas específicamente. Sus ideas van en contra de los principios del pensamiento convencional, y creo que deberían aplaudirlo por inyectar un poco objetividad en el debate.
No conozco a Angus Dalgleish personalmente, pero mi sospecha es que él es un hombre que piensa por sí mismo y está interesado en brindar el mejor cuidado y consejo posible a sus pacientes. También pienso que probablemente es verdad que él y su departamento no reciben ningún financiamiento de los fabricantes de protecciones solares.


Artículo original en La Gran ëpoca

OLAS DE UN MISMO OCÉANO

Erudición y Sabiduría

En la entrada de este blog El saboreo de la Mente, tomada del blog EXISTO"R.C." hizo el siguiente comentario, pidiendo una respuesta:
Aunque sean dos cosas diferentes, ¿alguien me podría responder si es compatible la erudición con la Sabiduría? ¿Es, el erudito, "culpable" de haber acumulado datos y conocimientos que están ahí, en su buena memoria,  para utilizarlos de una manera adecuada y práctica, cuando éstos sean necesarios, aun sabiendo que sólo son eso: Datos, y nada más que datos? Es que -si ya se le pone el cartel de "erudito"- ¿acaso, se le supone que no puede hablar jamás desde la Sabiduría? Gracias a quien me sepa responder.
Hasta hoy, no ha obtenido ninguna respuesta de ningún lector del blog. Sus interrogantes pueden también preocupar (u ocupar) a otros seguidores de este blog. Aun sin saber responder a este tema, lo intento. No como erudito, ni como sabio ¡más quisiera yo!,   como atrevido, quizás.

Se entiende, oficialmente,  por erudito el que está instruido en varias ciencias o artes, y también  el que tiene amplios conocimientos sobre algún tema.  La palabra sabio añade algo más. Se llama sabio al que posee un conocimiento profundo  sobre algo. O bien, al que posee el alto conocimiento.
Podríamos reservar la palabra sabio para calificar a quien sabe a qué sabe lo que sabe. Esto es: que ha saboreado lo que muestra saber. O, dicho de otra forma, que no habla de memoria.

Si usamos erudito como contrapuesto a sabio, la palabra erudito adquiere connotaciones negativas. No debe ser así. Aunque exista diferencia en la acepción que damos a esas palabras, no debería usarse con sentido contrario u opuesto, mejor complementario. La erudición puede servir a la sabiduría, la sabiduría puede encauzar la erudición. Una persona erudita posee muchos medios para  llegar a la sabiduría, si sabe usarlos. Una persona sabia, si es erudita, utilizará sus conocimientos para aumentar, profundizar y difundir su sabiduría.

Pasa, con mucha frecuencia, que, cuando llamamos a alguien "erudito" le ponemos una etiqueta de sabelotodo, con connotación negativa y despectiva. Mal hecho. Tergiversamos el significado caricaturizándolo incluso. Es lo equivalente al calificativo de "empollón" con el que rebajábamos al compañero estudiante que más sabía de la clase por su capacidad o dedicación al estudio.

El que lleva colgada la etiqueta de erudito no, por eso, se ha de sentir apartado de la senda de la sabiduría.
Puede que quedara excluido de la sabiduría quien,  poseído de su erudición,  hiciera alarde de ella, como valor absoluto, poniendo de manifiesto su situación de "estar lleno", que incapacita para recibir, como en el cuento de La Taza de Té  que muestra como la erudición impide la sabiduría.

Nadie es más que nadie, por su erudición. Nadie es más que nadie, por su  aparente sabiduría. Nadie es más que nadie, por lo que habla. Nadie es más que nadie, por su silencio. Por una sencilla razón: que nadie es más que nadie, por nada.
No es más el agua de la cresta de la ola que salta en acrobacia hacia el cielo, que la que se queda esperándola para recibirla, en abrazo maternal, a su retorno al océano en cuya unidad se funde de nuevo.


J.L.

SÁNATE A TI MISMO

Dra. Ghislaine Lanctôt


Entrevista realizada por Victor-M.Amela a Ghislaine Lactot, ex médica y autora del libro "La mafia médica", en el que cuestiona el sistema médico actual.

Nací en Montreal (Canadá). Fui médico y hoy soy Ghislaine Lactot médico del alma. Me he divorciado dos veces y tengo cuatro hijos (de 37 a 28 años) y cuatro nietos. ¿Política? ¡Soberanía individual! Cree en ti: eres divino y lo has olvidado. La medicina actual fomenta la enfermedad, no la salud: lo denuncio en mi libro “La
mafia médica”.
Estoy griposo, ¿qué me receta? 
-Nada.
¿Ni un poquito de Frenadol?-  

¿Para qué? ¿Para tapar síntomas? No. ¡Atienda a sus síntomas, escúchese! Y su alma le dará la receta.

Pero, ¿me meto en la cama o no?
–Pregúnteselo usted mismo, y haga lo que crea que le conviene más. ¡Crea en usted!

¡A los virus les da igual lo que yo crea!
–Ah, ya veo: elige usted el papel de víctima. Su actitud es: “He pillado una gripe. Soy víctima de un virus.   ¡Necesito medicinas!”.


Pues sí, como todos...
–Pues allá usted... Mi actitud sería: “Me he regalado una gripe. ¡Soy la única responsable! Debo cuidarme un poco”. Y me metería en cama, reposaría, me relajaría, meditaría en cómo me he maltratado últimamente...

¿Se ha “regalado” una gripe, dice?
–¡Sí! Tu enfermedad viene de ti, no viene de fuera. La enfermedad es un regalo que tú te haces para encontrarte contigo mismo.

Pero nadie desea una enfermedad...
–Tu enfermedad refleja una desarmonía interior, en tu alma. Tu enfermedad es tu aliada, te señala que mires en tu alma, a ver qué te sucede. ¡Dale las gracias: te brinda la ocasión de hacer las paces contigo mismo!

Quizá sea más práctica una pastillita...
–¿Hacer la guerra a la enfermedad? Eso propone la medicina actual, y las guerras matan, traen siempre muertes.

No me dirá ahora que la medicina mata...
–¡Un tercio de las personas hospitalizadas lo son por efectos medicamentosos! En Estados Unidos, 700.000 personas mueren al año a causa de efectos secundarios de medicamentos y de tratamientos hospitalarios.

Morirían igual sin medicamentos, oiga.
–No. No si cambiamos el enfoque: la medicina actual ha olvidado la salud, ¡es una medicina de enfermedad y de muerte! No es una medicina de salud y de vida.

¿Medicina de enfermedad? Acláremelo...
–En la antigua China, un acupuntor era despedido si su paciente enfermaba. O sea, ¡el médico cuidaba de la salud! ¿Ve? Toda nuestra medicina es, pues, el fracaso total.

Prefiere medicinas alternativas, pues...
–Respetan más el organismo que la medicina industrial, desde luego: homeopatía (¡será la medicina del siglo XXI!)acupuntura,fitoterapia,reflexoterapia, masoterapia...la practica del yoga..la meditacion .. Son más baratas...
y menos peligrosas.

Pero no te salvan de un cáncer.
–¡Dígale eso a la medicina convencional! ¿Te salva ella de un cáncer?

Puede hacerlo, sí.

–Lo que hará seguro es envenenarte con cócteles químicos, quemarte con radiaciones, mutilarte con extirpaciones...
¡Y, encima, cada día aparecen más cánceres! ¿Por qué? Porque la gente vive olvidando su alma (que es divina): la paz de tu alma será tu salud, porque tu cuerpo es el reflejo material de tu alma. Si te reencuentras con tu alma, si la pacificas..., ¡no habrá cáncer!

Palabras bonitas, pero si un hijo suyo tuviese un cáncer, ¿qué haría usted?
–Alimentaría su fe en sí mismo: eso fortalece el sistema inmunitario, lo que aleja al cáncer. ¡El miedo es el peor enemigo! El miedo mina tus autodefensas. ¡Nada de miedo, nada de sumisión al cáncer! Tranquilidad, convicción, delicadeza, terapias suaves...

Perdone, pero lo más sensato es acudir a un oncólogo, a un médico especialista.
–La medicina convencional debiera ser sólo un último recurso, y muy extremo... Y si tu alma está en paz, eso jamás te hará falta.

Bien, pues tengamos el alma pacificada... pero, por si acaso, pongámonos vacunas.
–¡No! Las fabrican con células ováricas de hámster cancerizadas para multiplicarlas y cultivarlas en un suero de ternera estabilizado con aluminio (eso la de la hepatitis B, con su virus): ¿inyectaría usted eso a sus hijos?

Les he hecho inyectar ya varias...
–Y yo a los míos: fui médico, y por entonces no sabía aún todo lo que hoy sé... ¡Pero hoy mis hijos no vacunan ya a sus hijos!

Yo creo que seguiré vacunándolos...
–¿Por qué? La medicina actual mata moscas a martillazos: no siempre muere la mosca, pero siempre rompe la mesa de cristal. Son tantos los dañinos efectos secundarios...

¿Por qué abominó usted de la medicina?

–Yo me hice médico para ayudar. Me dediqué a la flebología, a las varices. Llegué a tener varias clínicas. Pero fui dándome cuenta del poder mafioso de la industria médica, que atenta contra nuestra salud, ¡que vive a costa de que estemos enfermos! Lo denuncié... y me echaron del Colegio de Médicos.

O sea, ya no puede usted recetar...

–¡Mejor! Los medicamentos están fabricados pensando en la lógica industrial del máximo beneficio económico, y no pensando en nuestra salud. Al revés: si estamos enfermos, ¡la mafia médica sigue ganando dinero!

¿Y a quiénes tilda de “mafia médica”?
–A la Organización Mundial de la Salud (OMS), a las multinacionales farmacéuticas que la financian, a los gobiernos obedientes, a hospitales y a médicos (muchos por ignorancia)... ¿Y qué hay detrás? ¡El dinero!

No escoge usted enemigos pequeños...
–Lo sé, pero si me hubiera callado, hubiese enfermado y hoy estaría ya muerta.

¿Cuál ha sido su última enfermedad?
–Hace dos días, ja, ja... ¡una diarrea!

Vaya: ¿qué reflejaba eso de su alma?
–Oh, no sé, no lo he analizado... Me he limitado a no comer... ¡y ya me siento bien!

Pero se pasa mal, ¿eh...?
–Ja, ja... Si la enfermedad te visita, ¡acógela, abrázala! ¡Haz la paz con ella! No salgas corriendo como loco en busca de un médico, de un salvador... Tu salvador vive dentro de ti. Tu salvador eres tú. ¡Tú eres dios! 

Tai chi, la gimnasia energética china

En apariencia, es una gimnasia de movimientos muy suaves y armoniosos, una especie de «meditación en movimiento», una forma de sentir la vida más cercana al latir natural de las cosas. 
Con una plena conciencia de la correcta colocación del cuerpo, la mente «abraza» cada movimiento, evitando distracciones que puedan dispersar la concentración mental.
Los grandes maestros aseguran que la importancia del Tai chi radica en sus aspectos internos más que en su forma externa. 
Cada movimiento y cada postura se intensifica con un estado anímico sereno. 
La relación cuerpo-mente llega a su máxima expresión en esta disciplina. Es una forma particular de conciencia corporal que incluye un sentido del movimiento en los músculos, articulaciones, ligamentos y huesos, y permite comprender de dónde viene la respiración. 
Del mismo modo el equilibrio y la posición del cuerpo deben vigilarse constantemente para aumentar la precisión y la estabilidad de cada postura, por lo que se requiere, cómo no, una marcada concentración.

El Tai chi es el símbolo de las fuerzas opuestas y a la vez complementarias del yin y el yang. Cuando un practicante comienza una forma (tabla encadenada de movimientos), estos dos principios se manifiestan al estirarse y contraerse; al inspirar y exhalar; al abrirse y cerrarse; al cambiar la actitud mental de pasiva a activa y en todo un sinfín de pequeñas acciones que, a través del movimiento adecuado se irán mezclando y combinando para armonizarse y dar como resultado quietud a través del movimiento.

Se puede decir que es una gimnasia curativa con dosis de arte marcial, compuesta de una serie de movimientos lentos y armoniosos que deben hacerse con una gran suavidad y relajación. Dichos movimientos se realizan siempre de forma natural, sin esfuerzo: sería incorrecta toda postura que lo requiera.


Un aspecto importante del Tai chi es el de la proyección de energía. Al practicarlo es importante visualizar cómo se mueve la energía (chi) por unos sutiles canales para que, a través de nuestra mente, se active y se favorezca nuestra circulación energética corporal.


Ver artículo completo en  Odisea Chi

LAS SALUDABLES MANZANAS

Las manzanas contienen fitoquímicos capaces de disipar las enfermedades e incluso desintoxicar el cuerpo después del alcohol y desde siempre fueron recomendadas por la Medicina Tradicional China, ya que para una buena dieta los procesos digestivos suaves son la clave de una buena salud general, según ésta medicina antigua.
Todos los alimentos tienen una cierta naturaleza relacionada con la temperatura según la Medicina China, ya sea fría, tibia o caliente, cuando es demasiado o muy poco se encuentran en desequilibrio y esto puede llevar a deficiencias en el cuerpo, causando problemas con el Chi (energía vital según la medicina china) y conduciendo a la enfermedad.
Sin embargo las manzanas en este aspecto son neutrales entre el resto de las frutas, debido a que es un fruto dulce y seco, condiciones que se traducen en muchos beneficios para la salud como un factor reequilibrante de la energía.
Muchas frutas y vegetales contienen fitoquímicos, una sustancia química natural en las plantas que ayuda a dar color, sabor y textura, pero los contenidos en las manzanas se encuentran en la cáscara, que es donde se encuentran la mayoría de los antioxidantes de la fruta . Según el Supremo Centro de Ciencia Qi gong, hay 385 fitoquímicos en una manzana y este contenido es muy importante para la salud del sistema inmunológico, ya que los fitoquímicos son capaces de disipar enfermedades graves, tales como cáncer de pulmón y colon, según ésta medicina oriental.
No obstante cuando las manzanas se cultivan, almacenan y procesan pueden variar el número de fitoquímicos, así como también éstas propiedades cambian de estación a estación y de año a año. Las manzanas cultivadas en la luz del sol a menudo tienen más fitoquímicos que las cultivadas en la sombra. Los fitoquímicos tienen propiedades anti-inflamatorias y anti-virales que protegen el cuerpo, puntualizando que se encuentran en y por debajo de la cáscara.
En la medicina china tradicional los diferentes colores de manzana representan diferentes partes del cuerpo, así las manzanas rojas protegen el corazón y los vasos, reduciendo el contenido de lípidos, en cambio las manzanas verdes son probablemente las más beneficiosas, a pesar de que representan alhígado, se dice que desintoxican todo el cuerpo interiorpromueven el crecimiento de los dientes y los huesos, además de ayudar a combatir la depresión.
Las manzanas amarillas ayudar a proteger la vista.
Fuente: Nutridieta y Odisea Chi

La Piedra y El Árbol

Había una vez un sabio que vivía en Abdadam, cuyo refugio estaba siempre rodeado de discípulos, gente que había llegado desde muy lejos y desde cerca para escuchar su sabiduría y tratar de adquirir conocimientos y realización espiritual.

A veces les hablaba; otras veces no. A veces les leía libros; en otras les daba actividades a realizar.

Los discípulos trataron, por décadas, de entender el significado de sus palabras, de penetrar en la profundidad de sus señales, de sus signos y de sus símbolos; y en todas formas posibles, de estar más cerca de su sabiduría.

Aquellos pocos que lograban entender lo que él intentaba transmitir eran los que no consumían su tiempo tratando de analizar el porqué de todo. Cultivaban la paciencia, la atención y la constancia, y evitaban pensar mediante asociaciones verbales, frases citadas y hábitos de pensamiento adquiridos, y aceptaban con sicera obediencia lo que sus maestro les aconsejaba.

El resto, la gran mayoría -como es común-, se reunían en grupos y estaban a veces excitados, a veces deprimidos, pero siempre voraces y codiciosos como caníbales aunque fuera de una astilla de atención o de aquello que consideraban que constitutía su propio bienestar. En realidad, bajo ese barniz de conducta respetuosa y hasta servil hacia el Maestro, se escondía un salvajismo tal que, si hubiesen creído que devorándolo a él o a alguno de sus discípulos avanzados, adquirirían el conocimiento que alucinaban necesitar, lo hubiesen llevado a cabo sin dudar.

En su locura mental confundían los febriles deseos con las verdaderas necesidades.

Tenían toda clase de excusas para su modo de pensar y actuar, excepto por supuesto, las verdaderas.

Finalmente, luego de muchos años, uno de este grupo, es decir: el más cobarde de los valientes, el menos digno y por tanto su cabecilla, se armó de valor para abordar al viejo directamente. Es que el Viejo siempre se había comportado de manera digna, y se dirigía a ellos de manera soberana y un tanto altiva, lo cual infundía en todos un respeto instintivo.

Ellos creían que su maestro, a consecuencia de su desarrollo, debía ser así: altivo y mirándolos por arriba; y que como la pluma, no puede evitar escribir si la empujan. No concebían que esta conducta formaba parte de su enseñanza, como correctivo a la poca honradez que los discípulos tenían hacia sí mismos, a fin de que pudiesen tomar ejemplo e intentar ser también dignos hacia ellos mismos. Pues ciertamente no estaban a la altura de la situación. 
En realidad, bajo esa apariencia de altivez este Maestro era muy humilde, incluso todas las noches en secreto se inclinaba a orar hasta las lágrimas por sus discípulos, implorando que fueran disimuladas sus faltas, y recompensados con la oportunidad de cultivar la virtud. Su conducta externa era sólo eso: exterior; interiormente estaba completamente desapegado de esta altivez. ¿Porqué el Maestro no sacaba a la vista esta humildad? Porque sus discípulos hubiesen hecho de la humildad una santurronería consagrada a disimular su hipocresía, lo cual les hubiera resultado más dañino que la arrogancia. La falsa humildad es mucho peor que la arrogancia.

En pago a esto, la mayoría jamás entendió el mensaje, y se dedicaban a imitarlo externamente, comportándose de manera altiva, despectiva y arrogante y su blanco fueron los discípulos más nuevos o jóvenes, incluso llegaron a formar elites según la antigüedad que tenían con el maestro, y aún peor, según su capacidad económica. Llegaban así a aseverar cosas del tipo: "Sólo puedes avanzar en el camino si al menos llevas 20 años con el Maestro" o "La prueba de que estás avanzando en el camino la encontrarás cuando tu billetera engorde, y tengas una gran empresa, y te pagues los viajes para acompañarlo como un cortesano a todas partes en donde enseña el Viejo". 


La verdad es que no querían ver o comprender que sólo un pésimo estudiante puede pasar 20 años estudiando lo mismo; y que la cercanía al Maestro sólo les está permitida a los más duros de entendederas, pues los más listos entienden todo con un gesto, una palabra e incluso a algunos sólo les basta el lenguaje del corazón y por tanto un viaje de 12.000 km no es más que un desperdicio de recursos y una pérdida irrecuperable de tiempo; ellos no estaban interesados en el trabajo sobre sí mismos, ni en el conocimiento, ni en cultivar una forma de "Ser"; sino en fomentar la autoimportancia y las relaciones y niveles sociales; y de muy buena gana este Maestro se habría librado de semejante hato de Dumbos, a no ser porque les había dado su palabra cargando con el pesado compromiso de enseñarles.

Retomando la historia, el Dumbo servilmente le dijo: "Hay algunos de nosotros, Oh Gran Sabio, que hemos estado tratando de seguir el Camino del Conocimiento durante toda nuestra vida. Nos estamos haciendo viejos y sentimos que debemos decirte desde lo más profundo de nuestro corazón que necesitamos indicaciones más claras acerca de cómo deberíamos proceder".

El Viejo Sabio dio un largo suspiro de resignación, pues como es de imaginar, conocía lo que ocultaban sus pechos, y limpiamente contestó: "Vengan conmigo a la orilla del mar, y les mostraré algo que les dirá todo, pero no sé si están en condiciones de oírlo".

En la playa cubierta de piedras, los cantos rolados llegaban y se alejaban involuntariamente con el incesante vaivén de las olas, en medio del sordo tronar submarino. El Viejo tomó una del agua y preguntó al discípulo: "¿Cuánto tiempo ha estado esta piedra aquí?"

El hombre dijo: "Está bastante gastada, y empequeñecida; debe haber estado dando vueltas en este lugar por muchos milenios".
"Ahora", dijo el Sabio, "tómala, pártela y dime qué encuentras".

Rompieron la piedra y vieron que adentro había más de lo mismo de lo que había fuera.

"Observen que a pesar de haber estado sumergida en el océano por incontables años, la médula de esta piedra está tan seca como si nunca hubiera estado siquiera cerca del agua.

"Ustedes, gente, son como esta piedra. Rodeados de sabiduría, con vuestra necedad, impaciencia, voracidad autoimportancia y avaricia impiden que ella los penetre. Pero hay un talismán que permitirá que la cualidad transformadora de la enseñanza se difunda en lo más profundo de vuestro ser; a diferencia de esta piedra, que no tiene oportunidad alguna.

Esta cualidad es la contención de los impulsos y pareceres personales, la constancia en el trabajo y la honestidad para consigo mismos y para con el objeto de su búsqueda; estos tres elementos ustedes los llamarán tres cualidades separadas, pero en realidad forman parte de una sola. Ven esta cualidad como múltiple pues vuestro ser interior está fragmentado".

Dicho esto, llevó a sus seguidores hasta una colina que daba al mar, en donde a pesar de la aridez del lugar, solitario en medio de las cambiantes y nómades dunas de arena, un magnífico árbol arraigado firmemente se elevaba hacia el cielo.

"Este árbol puede vivir y crecer alto y lleno de ramas y frutos en donde ningún otro puede hacerlo. Esto es posible para él solamente porque ha hecho valiosos esfuerzos, signados por la cualidad interior de la semilla que le dio nacimiento, para penetrar sus raíces profundamente en la tierra a fin de encontrar agua, hasta llegar a la fuente de vida, el manantial que corre oculto, por debajo de toda esta aridez.

Aprendan la lección, mis amigos".

EL PODER TRANSMUTADOR DEL SOL

Enrique de Vicente

Vuelven los temores apocalípticos, basados en noticias y suposiciones diversas; y seguirán aflorando otros nuevos, a medida que se acerque 2012. Por el momento, muchas de ellas carecen de fundamento para considerarlas una amenaza, como el descubrimiento de cuerpos celestes que parecen coincidir con algunas profecías. Otras, como la máxima actividad solar a la cual nos acercamos, plantean amenazas reales para nuestra civilización, ante las que debemos tomar las medidas adecuadas. Pero ni en el peor de los escenarios imaginables, supondrían la extinción de la vida ni de las sociedades humanas. 
Durante miles de años, civilizaciones distribuidas por todo el planeta han venerado al Sol como el gran padre de todos los dioses, aquél que rige la vida y la muerte, el arquetipo del despertar y del Sendero iniciático que conduce a la transformación. Esto no es sólo una imagen incrustada en nuestro inconsciente colectivo. Numerosos descubrimientos científicos demuestran que sus radiaciones producen mutaciones evolutivas o malignas en las especies vivas, hacen que las cosechas prosperen o escaseen. Por ello, el Sol es el Gran Hacedor, que crea lo nuevo y destruye aquello incapaz de adaptarse a las nuevas condiciones. 
La poderosa energía lumínica que ahora llega hasta nosotros trae una información nueva que podría transformar nuestras células. Para activarla e irnos acostumbrando a la nueva vibración solar que cada vez será más intensa, resultan adecuadas prácticas de antiguas tradiciones como ésta: cuando el Sol brilla en el cielo, inspiramos imaginando un vórtice o espiral de energía que sale de éste y va hasta nuestro plexo solar; luego expiramos, extendiéndola por todo nuestro cuerpo. 
En lugar de entregarnos al sopor que su intensa energía nos produce, deberíamos mantenernos activos, sintiendo –mientras caminamos– que somos como un sol, emitiendo hacia fuera vórtices energéticos desde el plexo solar. Es una buena forma de comenzar a asimilar el poder transformador del Sexto Sol, cuyo advenimiento anuncian todas las tradiciones mesoamericanas: un proceso de muerte y resurrección o regeneración vivido por el astro rey, que tendría su reflejo en la Tierra y en la Humanidad. Éste, y no un mensaje catastrofista, fue el profundo legado profético de los antiguos. Que lo malinterpretemos o nos burlemos de él es sólo culpa de nuestra ignorancia. 
Tomado de Akásico