MIRAR DESDE EL SILENCIO


“El no prestar atención nos mantiene en un ciclo interminable de caprichos, nos movemos de una cosa a la otra porque no llegamos a absorber lo que ya tenemos; la inatención crea la necesidad de una escalada de estímulos” - Sharon Salzberg. 

“La facultad de traer de vuelta deliberadamente la atención errante, una y otra vez, constituye el fundamento mismo del discernimiento, del carácter y la voluntad. Nadie es maestro de sí mismo si no la tiene. La educación que mejorara esta facultad sería la educación por excelencia” - William James (1890).

Estamos condicionados a mirar el mundo con ojos ávidos. Mientras vivamos con poca conciencia, con la mente puesta en otra parte la mitad del tiempo, nos insensibilizamos hacia las pequeñas delicias de la vida, que sólo están disponibles en el presente para una mirada silenciosa. Nuestro umbral de asombro es demasiado alto, vivimos relativamente anestesiados y necesitamos de mucho estímulo externo (placentero o doloroso) para sentirnos vivos. En la medida en que lo que ayer nos satisfacía ya no nos satisface hoy, necesitamos de crecientes cantidades de estímulo, cayendo en comportamientos adictivos, lo que Sharon Salzberg llama “una interminable cadena de anhelos”.

La buena noticia es que estos condicionamientos no son irreversibles, es decir que no estamos condenados a estar vivos a medias el 53% de nuestra vida. Nuestro cerebro es neuro-plástico, es decir, es capaz de cambiar funcional y estructuralmente a través de la experiencia y, en particular, a través del entrenamiento de nuestra capacidad de atención y concentración. La concentración, ese gesto interno cultivable donde mente y cuerpo son “no-dos” −como diría un maestro Zen−, silencia gradualmente el comentarista interno, y paulatinamente disuelve la maquinita de realidad virtual que imponemos a menudo sobre la experiencia directa. 

La mente capaz de concentrarse produce una mirada silenciosa que no mira al mundo exigiéndole nada, sino que honra amorosamente la belleza que anónimamente nos es regalada momento a momento.


Para Cultivar la Mirada Silenciosa

Medita. Una práctica tradicional para cultivar la mirada silenciosa consiste en concentrarse en la respiración. Es una práctica realmente efectiva que ancla la mente al presente a través de traer una y otra vez nuestra atención a las sensaciones corporales de nuestra respiración (usualmente en el abdomen o en la nariz). Se puede comenzar por pocos minutos, e ir ampliando la duración de las meditaciones a medida que nuestra energía aumenta con la práctica. 

Trae tu mente a casa. Un buen ejercicio es preguntarse: ¿Qué estoy haciendo? ¿Dónde está mi mente ahora mismo? Y, sin juzgarnos, recolectar nuestra mente y volver la atención a lo que estamos haciendo. Una y otra vez...


Conecta con la vida. Pasa algún tiempo en contacto con la naturaleza, observa y toca un árbol, escucha a los pájaros, siente el pasto, mira el mar o mira el cielo y sus nubes...


Cultivando una mirada silenciosa, disminuye tu umbral de asombro y aprecia la magnificencia de lo simple.


Extractado de (ver artículo completo en): Red Mindfulness


SERES MAGNÉTICOS



"El mundo es magnético, el sol es magnético, el universo es magnético, lo es desde las gigantescas nebulosas lejanas hasta las partículas elementales. Miríadas de campos magnéticos de diferente origen atraviesan al Hombre. 

El Hombre también es un imán: las corrientes biológicas del cuerpo engendran en derredor un fantástico dibujo pulsativo de líneas de fuerza magnéticas. 

La Tierra en la que vivimos es un gigantesco imán azul. 

El Sol -la esfera amarilla de plasma- es un imán mayor aun.

Las galaxias y las nebulosas, apenas visibles con radiotelescopios, son imanes de dimensiones inconcebibles". (V.P. Kartsev)

"No existen átomos sobre los cuales no influya el campo magnético. Por consiguiente, substancias no magnéticas tampoco existen; todos los cuerpos, en mayor o menor grado son magnéticos, puesto que magnéticos son los átomos de que están formados". (M.G. Mneyán)

"La vida ha nacido de la radiación, subsiste por la radiación Se suprime por cualquier desequilibrio oscilatorio" (J. L. Bardasano)


"Las emociones no son simplemente química en el cerebro. Son señales electromagnéticas que afectan a la química y a la electricidad de cada célula del cuerpo. El estado eléctrico del cuerpo está modulado por las emociones, cambiando el mundo desde dentro del cuerpo". (C.Pert)

APRENDER A DEJAR IR

N.  Liebenson Grady

Un malentendido común en la práctica del Dharma, es que la meditación significa esforzarse para eliminar pensamientos o que el silencio significa que no haya pensamientos. Pelearse y luchar con los pensamientos causa tensión y de esta tensión surge la duda. Los Budas no intentan librarse de los pensamientos; ellos dejan que los pensamientos surjan y pasen. El resultado de dejar ir el apego a pensar es el gran acceso a la sabiduría. 

Un aspecto significativo de la práctica Budista implica aprender a dejar ir. Dejar ir libera energía y crea un espacio para explorar e investigar la naturaleza del sufrimiento y la liberación. Un esfuerzo sabio en la práctica, implica desarrollar una relación sabia con los pensamientos, permitiendo que el pensamiento sea creativo y discerniente. Sin conciencia, los pensamientos están condicionados por el hábito. La llave es no engancharse en ellos ni repelerlos, no identificarse con ellos ni ser reactivo. Así que no estamos intentando no pensar; por el contrario, estamos aprendiendo que es posible estar tranquilo, y a su vez permitirle a los pensamientos llegar y marcharse como un aspecto natural de la vida. 

El trabajo de la meditación es aprender como usar sabiamente los pensamientos en lugar de que ellos nos usen a nosotros. Aprender a como aliviar nuestras preocupaciones habituales y deleitarnos en permanecer sin distraernos.

Sufrimos porque estamos engañados por nuestros pensamientos, invistiendo nuestra identidad con cada pensamiento que llega. Pero el pensamiento en si no es un problema. Los Budas saben que un pensamiento es solo un pensamiento, descansan en la verdad y moran en paz.

EL MUY SALUDABLE MISO

De Laura Kohan en INTEGRAL

Versátil y lleno de sabor, el miso va adquiriendo su personalidad en un proceso artesanal que puede durar años. En Japón, lleva siglos elaborándose en pequeñas tiendas donde cada familia atesora su receta secreta, sin embargo, hoy en día la moderna tecnología ha acortado los tiempos de elaboración para llegar a un mayor número de consumidores. 
El problema es que el empeño por su comercialización ha dado lugar a fórmulas de envasado que no respetan el alma de este saludable alimento: sus bacterias.

Un preventivo contra el cáncer
Como muchos productos fermentados, el miso mejora la digestión, aumenta nuestra vitalidad y fortalece nuestro sistema inmunitario. Además, es un alimento muy nutritivo por su alto contenido en proteínas y vitaminas del grupo B, como la vitamina B12, tan necesaria en dietas veganas. Por otra parte, el Instituto Japonés del Cáncer ha comprobado su efectividad para eliminar sustancias radiactivas de nuestro cuerpo y existen diversos estudios que apuntan a que tomar miso al menos dos veces a la semana puede reducir a largo plazo en un 50% la incidencia de cáncer. Ahora bien, aquellas personas que tengan que limitar en su dieta el consumo de sodio, deberán tomarlo con precaución, ya que en la elaboración del miso se utiliza abundante sal marina.

En Nuestra cocina diaria
En nuestra cocina diaria, el miso ofrece numerosas posibilidades. Con una pequeña cucharadita, podemos transformar aburridas vinagretas, salsas o verduras de temporada. También se puede incluir en sopas y caldos o acompañarlo de un toque de zumo de limón y una punta de jengibre para potenciar sus propiedades inmunitarias.
Una deliciosa y sencilla manera de introducirlo en la dieta de los pequeños consiste en agregar una cucharadita al final de la cocción de la salsa de tomate que normalmente acompaña al arroz o a la pasta. Aunque también se puede elaborar una crema para untar mezclando una parte de tahini, otra de miso de cebada y un toque de sirope de arce. Eso sí, se escoja la receta que se escoja, es importante recordar que no se lo debe someter a temperaturas extremas (ni frías ni calientes) para preservar sus saludables enzimas.

Variedades de Miso
Preparar nuestro propio miso sería un proceso muy laborioso e innecesario, ya que el mercado biológico nos ofrece todo tipo de variedades de gran calidad. 
El más recomendable para los meses de invierno es el hatcho miso, de sabor más fuerte que el resto y con mayor contenido en proteína por estar compuesto únicamente de granos de soja. 
También son muy populares el mugi miso, elaborado con cebada y de sabor más suave y aromático, y el genmai miso, o miso de arroz integral, uno de los más nuevos en el mercado. 
Pero si queremos probar un miso más dulzón, entonces deberemos escoger el kome, o miso de arroz blanco. Son todas variedades que vale la pena explorar, pero siempre asegurándonos de que están sin pasteurizar.


EL MAESTRO ESPIRITUAL


Un Joven preguntó al Buda: 



Hay muchos maestros espirituales que nos visitan. Muchos de ellos también dicen que su camino es el camino verdadero. ¡No sabemos a quien deberíamos seguir! ¡Por favor Buda enséñanos qué deberíamos hacer! 


El Buda contestó: 


No tengáis fe en algo solo porque lo haya dicho un maestro espiritual famoso. 
No tengáis fe en algo solo porque lo dicen las escrituras. 
No tengáis fe en algo solo porque todo el mundo cree en ello. 
No tengáis fe en algo solo porque se ha convertido en costumbre. 

Una vez oído algo, deberíamos examinarlo profundamente, comprenderlo y aplicarlo. Si cuando lo aplicamos obtenemos resultados entonces podemos tener fe en ello. Si no aporta resultados, entonces no deberíamos tener fe solo porque lo dicen las escrituras, porque es costumbre, o porque que quien lo ha dicho es un maestro espiritual.

Del Sutra Kalama

LA MARAVILLOSA CAPACIDAD DE LA SORPRESA

Sesha


"Es bien sabido el profundo nivel de atención que los niños ofrecen a todas las cosas que experimentan. Es tal su capacidad que logran aprender varios idiomas en algo más de tres años, eso sin contar su desarrollo en los restantes ambientes de la vida.

Los pequeños poseen la maravillosa capacidad de la sorpresa. Responden ante ella de manera sencilla; basta que un evento sea lo suficientemente halagador para que todo su sistema inmediatamente se aboque a él. Incluso después de un golpe que produzca dolor, algo entretenido es capaz de llevarlos a su inmediato olvido gracias a que la atención se desplaza totalmente al suceso naciente.

La continua sorpresa con la que los niños observan el mundo los lleva a la permanencia en un “presente” continuo. Solemos perderlo al crecer, al reemplazar ese “presente” continuo por la momentaneidad de instantes pasados y futuros.

Mientras la sorpresa opera no existe la duda; he aquí la gran clave pedagógica. Mientras la atención se aboca a un evento sorprendente muere el razonamiento y se establece un fugaz intermedio donde sólo hay comprensión sin que medie la razón.

La sorpresa es una forma de “presente”. El máximo acto pedagógico es crear un continuo de sorpresa; ello implica no solamente una expresión de ideas verbales, sino a veces el simple movimiento de una mano o el asombroso ademán de un gesto.

La naturaleza nos sorprende por su armonía, por ello la contemplación es un continuo acto de asombro. El aprendizaje es un acto de fugaz sorpresa, razón por la cual es un instante de Conciencia plena; allí el saber se expresa sin intermediación alguna. El asombro, razón de ser del nacimiento de la filosofía, es otro acto hermanado a la sorpresa; en él, el saber aparece como reconocimiento claro del universo que nos rodea.....".( Sesha)

VOLVER AQUÍ, UNA Y OTRA VEZ




"Si realmente supiéramos la infelicidad que causa en este planeta nuestra evitación del dolor y nuestra búsqueda del placer, si entendiéramos que este hecho nos hace desgraciados y corta nuestra conexión con nuestro corazón y nuestra inteligencia básicos, practicaríamos la meditación como si se nos estuviera quemando el pelo. No pensaríamos que tenemos mucho tiempo y que podemos dejar la práctica para más adelante".


"La meditación es la base de una sociedad iluminada que no esté basada en pérdidas y ganancias, en ganar o perder. Cuando nos sentamos a meditar, podemos conectar con algo no condicionado, con un estado mental, con un entorno básico que no se aferra ni reacciona a nada. La meditación es probablemente la única actividad que no añade nada a nuestro escenario vital. Permitimos que todo vaya y venga sin más. La meditación es una ocupación totalmente no violenta y no agresiva.

La base del cambio real consiste en no llenar el espacio automáticamente y permitir la posibilidad de conectar con una apertura incondicional. Podrías decir que esto supone prepararnos para una tarea que es casi imposible, y quizá sea verdad, pero, por otro lado, cuanto más nos quedamos con esa imposibilidad, más descubrimos que es posible después de todo.

Cuando nos apegamos a recuerdos y pensamientos, nos estamos apegando a algo que es inasible. Si nos permitimos entrar en contacto con estos fantasmas y dejarlos pasar, podemos descubrir un espacio, un alto en el parloteo, un vislumbre del cielo abierto. Éste es nuestro derecho de nacimiento, la sabiduría con la que nacimos, el vasto despliegue de riqueza primordial, de apertura primordial, de sabiduría primordial.

Entonces, todo lo que tenemos que hacer es descansar sin distracción en el presente inmediato, en este mismo instante temporal. Y si somos arrastrados por pensamientos, anhelos, esperanzas y miedos, podemos volver una y otra vez a este presente. Estamos aquí. Es como si fuéramos arrastrados de este lugar por el viento, y el mismo viento nos devolviera a él. Podemos descansar en el lugar que se crea cuando un pensamiento se ha ido y el siguiente aún no ha surgido. Podemos ejercitarnos en volver al corazón inmutable de este mismo instante ya que de él procede toda la compasión y toda la inspiración".

De "Cuando todo se derrumba" Pema Chödron

MOVIDA ASTRONÓMICA. Tres eclipses nos sorprenden, entre el 20 de mayo y el 6 de junio



Los movimientos de los astros afectan a la Magnetosfera de la Tierra. Las alteraciones en la Magnetosfera de la Tierra afectan a nuestros campos magnéticos. Nos veremos afectados, como es habitual, por los próximos movimientos de estos astros tan cercanos a nosotros; quizá no tanto como muchos temen ni tanto como sería de desear. ¿Positivamente? Seguro. La captación o no de su influencia y los beneficios  que puedan derivarse para nosotros dependerán de nuestro estado de sensibilidad y consciencia.

En los próximos días, entre el 20 de mayo y el 6 de junio 2012, sorprenderán en los cielos de la Constelación de Tauro y de su opuesta Constelación de Escorpio, tres eclipses o grandes conjunciones, muy esperadas por los astrónomos y aficionados: 

Eclipse solar anular, el 20 de mayo 2012, Anular significa que la Luna, por ser más pequeña y por estar a una distancia mayor de la Tierra en su órbita no cubre completamente el disco del Sol. y no logra oscurecerlo por completo, sino que deja un anillo luminoso a su alrededor.
Se producirá al transitar la Luna en conjunción con el Sol, oscureciendolo, a las 23:47 ( hora UTC) y sólo será visto en el hemisferio Norte, entre China y Estados Unidos.

En este día estarán alineados La Tierra, La Luna, El Sol, Sirio y Las Pléyades con el Centro de la Galaxia.


Eclipse lunar parcial, el 4 de Junio de 2012. La Luna que llegó, el día 3, a su punto más cercano a la Tierra  (perigeo) está en su fase de  Luna Llena. Esta Super Luna de Junio, en la Constelación de Escorpión, cerca de Antares, se encuentra opuesta al Sol que se está en Tauro, en el lado contrario de la Tierra. A las 11:12 (hora UT), mientras el satélite apunta hacia el hemisferio Sur, se producirá su eclipse parcial.


Tránsito solar de Venus, el 6 de Junio 2012. El 6 de junio, el planeta Venus pasará entre la Tierra y el Sol, mientras ambos se encuentran observables en la constelación de Tauro. Se produce mientras se encuentran en el grado 20 o día 20 de Tauro.. Para la observación de este evento, que  no volverá a repetirse hasta el año 2117, la NASA anunció que usará la Luna como espejo, para estudiar estas imágenes sin interferencia de los rayos directos del sol.

Durante el tránsito entre el 5 y 6 de junio se observará a Venus en conjunción que cruza la zona inferior del Sol.

Simulación del tránsito de Venus sobre el Sol
Fuentes de información: Wikipedia, La Gran EpocaDígitalextremadura

EL ESPACIO ENTRE LOS PENSAMIENTOS

Entrevista a Eckhart Tolle. Realizada por Alberto D. Fraile Oliver en Namaste


Has hecho una descripción muy acertada del ego. ¿Cómo alcanzaste tal claridad?
Todo empezó una noche cuando experimenté una especie de transformación de la conciencia. Al día siguiente me encontré de repente en un estado de paz interior que después ya nunca me ha dejado. Desde entonces siempre he tenido en el fondo un estado de paz. Antes había vivido en estados de depresión y de ansiedad, y cuando me pasó aquella transformación, no lo entendía, no tenía ni idea de lo que me había pasado, solo sabía que yo estaba en estado de paz. Tardé algunos años en comprender gradualmente lo que me había sucedido. Empecé a leer libros espirituales, textos antiguos y algunos textos nuevos, estaba buscando comparar lo que me había pasado a mí con lo que decían estos libros. Una cosa extraña me pasaba cada vez que abría un libro espiritual hindú o cristiano, inmediatamente entendía la esencia. Los textos y conversaciones con los maestros espirituales, monjes budistas, yoguis… me explicaron lo que me había pasado. 
Dos años después de la transformación estaba en un monasterio hablando con un monje budista zen y me dijo que lo esencial del zen consiste en ir más allá del pensamiento. Entonces me di cuenta de que eso me había pasado a mi porque después de aquella noche, mis procesos mentales se habían reducido aproximadamente un 80% de lo que habían sido antes. Había muchos espacios sin pensamientos en mi mente, no inconscientes sino muy conscientes, pero sin proceso mental. El estado de paz ya había estado allí siempre pero estaba cubierto con el ruido mental continuo y gradualmente empecé a entender cual es la esencia de la transformación espiritual. Todos los maestros hablan de la misma cosa; utilizan palabras diferentes pero en el fondo todos apuntan hacía el mismo estado. Después lo reconocí también en los evangelios de Jesús en algunas cosas que él dijo. Yo sabía que detrás de aquellas palabras había alguien que lo sabía también.

¿Cómo surgió el libro ‘El poder del ahora’?
Después de la transformación, gente que yo encontraba en la calle o por casualidad empezaron a hacerme preguntas. Muchas veces yo no sabía la respuesta hasta que la escuchaba saliendo de mi boca. Eso fue el principio de esta enseñanza espiritual que se desarrolló de un modo muy informal. Dos o tres años después alguien me llamó “maestro espiritual”. Quedé muy sorprendido. A veces me apuntaba las cosas que yo había dicho, para acordarme porque yo hasta entonces no sabía que lo sabia, y utilicé esas notas unos años más tarde cuando escribí el libro.

Tuviste una experiencia de despertar espiritual muy fuerte. ¿Crees que a todo el mundo le tiene que ocurrir así o se puede hacer de otra forma?
Un cambio tan radical pasa a muy pocas personas. Para casi todos, es un cambio gradual o es un proceso que no se parece a lo que me pasó a mí. No sé porqué me pasó a mí pero así es. Para casi todos los que encuentro, se pasa por una transformación gradual.

Cuando te preguntas: “¿Por qué me ha pasado a mí?, tienes alguna intuición de la respuesta?

Yo sé que el sufrimiento ha sido una parte muy importante de mi despertar. Sin el sufrimiento emocional y mental, esa transformación no hubiera ocurrido. Eso fue fundamental. Pero nunca me hago la pregunta de porqué me ha pasado a mí. Lo veo de otro modo, no es que algo me haya pasado a mí sino que mi ‘yo’ se ha hecho casi transparente, entonces algo que ha estado siempre más allá del ‘yo’, un poder mucho más grande, empezó a surgir.

Ahora que vendes millones de libros y das conferencias ante grandes audiencias supongo que mucha gente te idealizará ¿Cómo llevas eso?
Son proyecciones porque ellos piensan que yo soy especial. Pero todo el poder de la enseñanza espiritual viene a través de esta forma que soy por la simple razón de que yo sé que yo no soy nadie especial. Mucha gente identifica el poder del espíritu que viene a través de la forma con la forma, y es muy importante no aceptar esas proyecciones. Yo soy muy consciente de esas proyecciones y no las acepto, pienso que son ilusiones. En el momento que yo piense que yo soy muy especial, me identificaría otra vez con un pensamiento condicionado. Yo sé que les ha pasado a algunos maestros espirituales, el peligro es mayor si vives en un ‘ashram’ rodeado de discípulos y nunca tienes contacto con otras personas. Después de algunos años empiezas a creer que eres lo que ellos creen que eres, lo he visto en algunas personas, y vuelve el ego.

Hablas de ir más allá del pensamiento. Para personas que estamos acostumbrados a estar casi siempre identificados con el pensamiento, ¿cómo podemos imaginar ese otro escenario que propones?
No hace falta imaginarlo; casi todos son capaces de experimentar aunque sea por un momento muy pequeño lo que significa estar sin pensamiento y al mismo tiempo ser plenamente consciente. La mayoría de la gente no se da cuenta de que incluso en un día normal, siempre hay intervalos muy pequeños entre dos pensamientos en algunos momentos. Las personas que no tienen esos intervalos están muy enfermas psicológicamente, pero si todavía en tu vida existe de vez en cuando la alegría del ser o el amor, la comprensión o la belleza, si respondes interiormente a algo que es bello, eso significa que hay esos intervalos porque es allí dónde surgen. Los pensamientos no pueden reconocer lo profundo que es algo bello. El amor o la compasión no vienen a través de los pensamientos, vienen de una dimensión más profunda, y la gente que no tiene acceso a esa dimensión nunca experimenta la belleza, amor, compasión o una alegría más profunda del ser. En esta civilización loca (risas), hay personas que en su vida ya no tienen esa experiencia del amor, de la belleza, de una paz interior de vez en cuando, les falta todo eso y en aquellas personas el ruido mental sigue, sin interrupciones.

¿Cuál es el primer paso para acallar la mente?
Tomar conciencia de que esos espacios existen en un día normal. Estás mirando a un árbol o al cielo, a las nubes, y es un momento en el que no hay ningún pensamiento. Solamente la percepción y la conciencia a través de la cual la percepción sucede. Un espacio. El primer paso consiste en darse cuenta de que, sin hacer nada, algunos espacios existen en mi vida. Después se pueden buscar esos espacios activamente. Yo recomiendo hacer cosas que uno hace normalmente como lavarse las manos, tomar un café, ir de aquí a allí, entrar en la escalera, subirse al ascensor… tomando conciencia del acto y del momento, sin hacer de ello un medio para un fin sino un fin en sí mismo. Lavarse las manos sintiendo el agua, el jabón, secarse las manos… Solamente la percepción y la conciencia. 
Otra cosa que también recomiendo es, cuando entras en tu coche, cierras la puerta y te quedas unos treinta segundos sin hacer nada, sentir el cuerpo, la vida dentro del cuerpo. No es mucho, 30 segundos, pero muchos de estos momentos en un día inician un cambio. Esos pequeños momentos en los que no pensamos sino que estamos conscientes sin pensar. Es más importante tener muchos momentos pequeños durante el día que estar en una meditación de media hora cada día y luego pasarse el día sin tener espacios. Entonces empieza un cambio, surge la conciencia no condicionada, la conciencia pura. Lo demás, los pensamientos, son una forma de conciencia condicionada por el pasado. Casi toda la gente está atrapada en un sentido del ‘yo’ que depende de los pensamientos condicionados y una imagen mental que tiene de “quién soy”, o sea una identidad que depende de los pensamientos. Eso significa moverse por la superficie de la vida sin nunca ir más profundamente. Una vida de ese modo se hace muy insatisfactoria, siempre hay sufrimiento. Si tu vida se desarrolla solamente en la superficie del ser, que es cuando te identificas siempre con los pensamientos, entonces le falta la profundidad y sufres.

Si no soy los pensamientos ¿Quién soy yo?
No eres los pensamientos, eres el espacio desde el cual surgen los pensamientos. ¿Y qué es ese espacio? Es la conciencia misma. La conciencia que no tiene forma. Todo lo demás en la vida tiene forma. En esencia somos esa conciencia sin forma que está detrás de los pensamientos. Pero para experimentarlo es necesaria una experiencia de quietud interior. Si yo tengo solamente un momento en el día de quietud alerta que me da un sabor de lo que es, ya entiendo lo que es la conciencia no condicionada, más allá del pensamiento. Una persona que no tiene ese momento, ni siquiera un momento, no puede entender nunca de qué estamos hablando ahora. No lo entendería.

En el mundo espiritual, hay una corriente que tiende a utilizar canalizaciones, maestros, guías, etc… Sin embargo, tus enseñanzas son muy sencillas, muy prácticas. ¿Qué diferencia hay entre estas dos vías de conocimiento?
Como lo veo yo, esta enseñanza va a la fuente. Hay otras enseñanzas que van a un nivel intermedio que todavía tiene una forma. Hay muchos niveles y cada enseñanza tiene su lugar y la gente será atraída a la enseñanza que corresponde a su interior. Esta enseñanza no tiene nada que ver con la forma, va a la misma fuente del ser, y por eso es la más simple. Todas las intermedias son más complicadas y cuanto más cerca de la superficie, más complicadas, cuánto más profundas, más sencillas.

¿Has llegado a alguna conclusión de lo que hay después de la muerte?
De algún modo, casi puedo decir que he muerto ya porque si no estás identificado con la forma, lo que queda es lo eterno que no tiene forma. Entrar en eso conscientemente es encontrar la muerte antes de que la muerte te encuentre a ti (risas) y si entras ya en la dimensión que no tiene forma y has entrado en la muerte, te das cuenta de que lo que llamamos muerte en realidad es la vida, es la vida sin forma. La muerte es solamente la disolución de la forma y queda la vida, o lo que Jesús llama “vida eterna”. Por eso la muerte, incluso la muerte que sucede cerca de ti cuando se muere alguien, es siempre una posibilidad de realización espiritual. Detrás de cada muerte se esconde la gracia.

Entonces, ¿para qué estamos aquí?
Estamos aquí para que la conciencia pueda florecer a través de esta forma y entrar en el mundo de las formas para transformarlo. El propósito de la vida, en lo profundo, es ser como una puerta para la dimensión sin forma, que entonces entra en el mundo de las formas y convierte el mundo en algo que ya no es hostil.

En el libro “Un mundo nuevo ahora”, estableces una relación entre lo que está sucediendo en el mundo a nivel de catástrofes climáticas, etc., con el estado de conciencia de los seres humanos. ¿Podrías desarrollar un poco esa idea?
Lo que uno experimenta como la vida exterior, las situaciones que uno encuentra, las cosas que pasan, las relaciones que tiene, es decir, el modo en que la persona experimenta la vida, es siempre un reflejo de su conciencia, de su estado interior, del estado de la mente. Si una persona, por ejemplo, siempre está rodeada de personas violentas, en cada situación encuentra violencia, significa que hay algo dentro que es una fuerza violenta, agresiva. Son inconscientes de esta situación, y una persona completamente inconsciente experimenta su propio estado como cosas que le pasan desde el mundo exterior. Si una persona así se hace consciente, de repente sería capaz de ver que dentro suyo existe violencia emocional o mental, entonces empieza la transformación.

¿Cómo crees que estará la humanidad dentro de 50 años?
Yo lo veo de este modo: Las cosas están empeorando y mejorando al mismo tiempo. Hay dos corrientes: la corriente inconsciente que desde miles de años ha sido la corriente dominante y se sigue haciendo cada vez más demente y creando cada vez más destrucción; al mismo tiempo está emergiendo la corriente de la consciencia nueva, no condicionada, espiritual. La pregunta es: ¿Hasta qué punto va a seguir el movimiento de la corriente inconsciente? Sin duda va a tener un efecto cada vez más destructivo en el planeta pero al mismo tiempo se está desarrollando la consciencia nueva. Nadie sabe, ni yo tampoco lo sé, si la humanidad se está separando en dos especies diferentes. Es una posibilidad, que una parte de la humanidad no entre en la nueva conciencia y otra sí, entonces se hace una separación como dos especies diferentes. Otra posibilidad es que al mismo tiempo que hay cada vez más destrucción, la consciencia que está despertando llegue a un punto crítico y cuando lo alcance, los inconscientes se vean arrastrados a la conciencia también. Es muy posible que si encuentran destrucción y sufrimiento que ellos han generado, sean arrastrados a la consciencia nueva. Yo veo esas dos posibilidades pero como no soy clarividente, no sé lo que va a pasar. Aunque no creo que la vieja consciencia destructiva vaya a ser la dominante porque cada vez hay más gente que está despertando.

¿Crees que existe un plan para la evolución de la consciencia o es algo que se va definiendo sobre la marcha?
Las dos cosas. Hay una meta hacia dónde va el universo. Hay un impulso evolutivo y está yendo hacía un punto. En ese sentido creo que hay un plan, pero todos los detalles se desarrollan espontáneamente. Hay un plan muy grande que nunca nadie sería capaz de entender a través del pensamiento. A veces yo siento lo que es pero nunca podría expresarlo.

¿Cómo es un día ordinario en tu vida?
Muy simple. Yo pienso relativamente poco. En la vida diaria, si estoy con una persona, la escucho hasta que las palabras surjan, o si estoy en la calle comprando también tengo pocos pensamientos y reacciones. Las situaciones son como son. La vida es muy simple. Muy pocas veces pienso en el pasado y la atención está en la simplicidad. El momento presente siempre es bastante simple porque es solamente eso. La consciencia está en la simplicidad del momento presente. Hay paz incluso si algo no va bien. No llevo encima una identidad. Por ejemplo, en la enseñanza espiritual, la gente me llama maestro espiritual y ellos piensan que es mi identidad pero yo lo veo simplemente como una función. Cuando estoy con un grupo de personas y estoy hablando, entonces soy el maestro espiritual, pero en el momento en que salgo de la sala dejo de ser el maestro espiritual inmediatamente y solamente hay una consciencia abierta que no lleva una imagen de quien soy. Porque cada imagen que llevas te va a conducir al sufrimiento. Voy por la calle sin ser nadie en particular, simplemente un espacio consciente. Das un paseo no como una persona sino como un espacio consciente, o estás tomando un café no como una persona, pensando en tu historia personal, simplemente como un espacio consciente, sin llevar las constantes definiciones de quien soy o hablándome de mi vida con esa voz interior que me cuenta cosas de mi vida: “no estoy contento con mi vida” o cosas así que son cuentos, pensamientos. (risas) Estas complicaciones, afortunadamente, no las tengo. (risas)

Es curioso que tu nombre Eckhart, sea el mismo que el de un mistico alemán de la Edad Media llamado Meister Eckhart ¿Coincidencia?
El nombre que me pusieron al nacer no era Eckhart. Durante un tiempo soñaba con unos libros. Sabía que yo había escrito esos libros, pero cuando los miraba tenían escritos en la portada el nombre de Eckhart pero a pesar de eso sabía que yo había escrito estos libros. Unos días más tarde estaba andando por la calle, y un amigo me saludó y me llamó Eckhart, entonces me dijo, no sé, es la palabra que me ha salido de la boca. Esto sucedió en la época de mi transformación espiritual, y mi nombre antiguo ya no tenía vida. Fue la señal de que era el tiempo de cambiar, la vida me dio esas dos señales para hacerlo.





¿Es posible acallar la pesada voz que habla sin parar desde nuestra cabeza? 
¿Quién es esa voz? 
¿Es posible ir más allá del pensamiento? 


Estas preguntas acecharon a Eckhart Tolle durante un tiempo. El ruido de su mente fue en aumento hasta que en medio de la angustia y la ansiedad su mente colapsó. La voz mental se calló y sus pensamientos dejaron de hacerle sufrir. Los espacios de silencio entre pensamientos aumentaron y la paz y la quietud se instalaron en su vida.De repente, como un fogonazo, alcanzó el estado que los monjes zen persiguen durante décadas en los monasterios y muy pocos alcanzan. A raíz de esta experiencia abandonó su puesto de investigador en la Universidad de Cambridge y se dedicó a dar seminarios por el mundo, hablando de la importancia de hacernos dueños de nuestros pensamientos, que nos han poseído, y de vivir el momento presente, porque es lo único que existe. En persona transmite autenticidad y sus charlas son un viaje hasta el momento presente, ese lugar que se aloja entre dos pensamientos.

Sus libros, El poder del Ahora y Un mundo nuevo, ahora, resumen las enseñanzas de este maestro espiritual contemporáneo.

Tomado de:Namaste

RESPIRAR PARA ARMONIZAR LA VIDA



PARA QUÉ RESPIRAR
La respiración es la primera acción que realizamos al nacer y lo último que hacemos antes de morir. La respiración es el mecanismo con el que realizamos el intercambio de gases con el exterior para el mantenimiento de la vida.

Para vivir necesitamos ingerir periódicamente líquidos y alimentos sólidos, para construir nuestro cuerpo y regenerar los tejidos que se van deteriorando. Pero la respiración es una alimentación que tenemos que mantener constante en todo momento, para poder seguir vivos.

Podemos vivir unos cincuenta días sin comer y no más de dos o tres sin beber, pero sin respirar podemos morir en unos cinco minutos. 

Todos hemos oído en alguna ocasión (deportista o no) la importancia de respirar adecuadamente cuando se realiza cualquier tipo de esfuerzo, pero son pocos los que saben que el 90% de la energía que se requiere para realizar dicho esfuerzo, proviene del oxigeno que inspiramos, y tan solo un 10% lo cogemos del alimento ingerido.

El ser humano realiza 26,000 respiraciones al día en un adulto, mientras que un recién nacido realiza 51,000 respiraciones al día. El proceso de respiración consiste en un juego de la inhalación (entrada de aire, oxígeno) y de la exhalación (salida de aire, dióxido de carbono). Este proceso depende en gran manera del trabajo del diafragma. Durante la inhalación se contraen los músculos que levantan las costillas a la vez que se contrae el diafragma. En los alveolos que están dentro de los pulmones, se produce la fase principal del proceso de respiración, la sangre intercambia dióxido de carbono por el oxígeno que entra cuando inhalamos.

Como actividad esencial para la vida, tiene un control involuntario, para que no nos olvidemos de realizarla (como la contracción cardíaca, la digestión, etc) porque pondríamos en peligro nuestra supervivencia.
Una cosa tan mecánica y que hacemos sin pensar, si lo hacemos mal durante nuestra actividad diaria, puede ser la diferencia entre vivir mejor o vivir peor.

CUANDO RESPIRAMOS MAL
A medida que el estrés aumenta en nuestras actividades, la respiración se va haciendo cada vez más corta y más rápida, es decir, tendemos a inhalar menos oxigeno a medida que nos agitamos mas. Esto ocasiona que nuestro organismo se canse debido a que circula por la sangre poca cantidad de oxigeno y mayor cantidad de anhídrido carbónico.

El cansancio corporal ocasiona que los músculos que sostienen la columna vertebral cedan y por el peso de nuestro cuerpo la espalda tienda a encorvarse presionando así a los pulmones y los órganos internos.

Por su parte, el cerebro, al no recibir las cantidades adecuadas de oxigeno empieza a reducir su rendimiento y esto origina infinidad de problemas neuronales. El diafragma, al no trabajar adecuadamente, hace poco esfuerzo y pierde tonicidad, contribuyendo así con la reducción de la capacidad pulmonar. 

En la cabeza, propiamente en el encéfalo y en la región llamada bulbo raquídeo reside el centro respiratorio por medio del cual se conecta con los nervios enviando mensajes, funcionando la persona de una manera normal.

La verdadera respiración es la de las células, por cuanto son ellas las que toman el oxígeno que les lleva la sangre, para liberar la energía obtenida, por las sustancias que han absorbido a través de la alimentación si no respiramos continuamente las células morirían.

SU IMPORTANCIA
La respiración es un instrumento fundamental e imprescindible para que nuestro organismo consiga un estado de relajación adecuado, tanto desde el punto de vista físico (muscular), como desde el punto de vista mental (emocional). Existe un vínculo bidireccional entre las emociones y el estado de los músculos. Un músculo relajado envía información sobre su estado a la mente (cerebro), a la vez que ésta se beneficia de este estado y puede influir a su vez para que el músculo se relaje. Es imposible relajarse mentalmente si no lo hacen también los músculos, así como también es imposible relajarse muscularmente si no logramos una relajación mental.

A diferencia de las otras actividades involuntarias, podemos llegar a influir en la manera de realizarla de acuerdo a nuestra voluntad. Si queremos, podemos cambiar el ritmo y el tipo de respiración que realizamos. Por otro lado, nuestras emociones, nuestras actividades, nuestros pensamientos, también alteran el ritmo de nuestra respiración.

Por tanto la importancia de aprender y manejar una respiración profunda logrará estados de relajación, lo que permitirá que nervios, músculos, células y órganos internos así como el sistema nervioso liberen energías contenidas en su cuerpo-mente. Disminuyendo así sus tensiones musculares, emocionales y espirituales, mejorará el proceso de circulación sanguínea y linfática y tendrá una mente clara que le ayudará a tomar conciencia de sí misma (o) y a conocerse mejor.

Es necesario señalar que la respiración profunda debe iniciarse como todo proceso lentamente y gradual porque de lo contrario la persona experimentará sensaciones desagradables como hormigueo en el rostro, mareos, entumecimiento de los miembros superiores o inferiores entre otros.

BENEFICIOS:

-El respirar correctamente nos devuelve la salud física, aumenta la capacidad mental y desarrolla el aspecto espiritual de la naturaleza humana y trascendental.



-La respiración rítmica nos armoniza y favorece al desenvolvimiento de facultades latentes que nos permite la autosanación, nos ayuda a la superación del temor, las preocupaciones y emociones negativas.


-Quienes respiran bien tienen menos posibilidades de enfermarse, y generalmente poseen gran abundancia de sangre que les permite resistir los cambios de temperatura, además de ejercitar los órganos y músculos internos.


Fuente y artículo completo en La Comunidad

DESARROLLA LA CONFIANZA EN TI MISMO Y LA SABIDURÍA. Texto Taoísta



Ten confianza en ti mismo,
preserva tu paz interna
evitando entrar en la provocación
y en las trampas de los otros.

No te comprometas fácilmente.
Si actúas de manera precipitada
sin tomar conciencia profunda de la situación,
te vas a crear complicaciones.

La gente no tiene confianza en aquellos que muy fácilmente dicen "sí",
porque saben que ese famoso "sí" no es sólido y le falta valor.

Toma un momento de silencio interno
para considerar todo lo que se presenta
y toma tu decisión después.

Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría.
Si realmente hay algo que no sabes,
o no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo.

El hecho de no saber es muy incómodo para el ego
porque le gusta saber todo, siempre tener razón
y siempre dar su opinión muy personal.

En realidad el ego no sabe nada,
simplemente hace crer que sabe.
Evita el hecho de juzgar y de criticar,
el Tao es imparcial y sin juicios,
no critica a la gente,
tiene una compasión infinita y no conoce la dualidad.

Cada vez que juzgas a alguien
lo único que haces es expresar tu opinión muy personal
y es una pérdida de energía,
es puro ruido.

Juzgar es una manera de esconder tus propias debilidades.

El sabio tolera todo y no dirá ni una palabra.
Recuerda que todo lo que te molesta de los otros
es una proyección de todo lo que
todavía no has resuelto de ti mismo

Fuente: El-Adagio

¿FLORES O ESPADAS?


La noche que había de alcanzar la iluminación, el Buda se sentó bajo un árbol y, estando allí sentado, fue atacado por las fuerzas de mara. La historia dice que le dispararon espadas y flechas y que dichas armas se convirtieron en flores.


¿Qué significa esta historia? A mi entender, lo que quiere decir es que lo que normalmente consideramos obstáculos no son verdaderamente nuestros enemigos, sino nuestros amigos. Lo que llamamos obstáculos son en realidad la forma que tienen el mundo y toda nuestra experiencia de enseñarnos dónde estamos atascados.

Podemos experimentar como flor lo que parece ser una espada o una flecha. Que experimentemos lo que ocurre como un obstáculo y un enemigo, o como un profesor y un amigo, depende totalmente de nuestra percepción de la realidad. Depende de nuestra relación con nosotros mismos. 


Las enseñanzas nos dicen que los obstáculos se presentan tanto a nivel interno como a nivel externo. En este contexto, el nivel externo es la sensación de que algo o alguien nos ha hecho daño, quebrando la paz y armonía que creíamos nuestras. Algún desaprensivo lo ha echado todo a perder. Este tipo de obstáculos se da en las relaciones y en muchas otras situaciones; podemos sentirnos decepcionados, dañados, confundidos y atacados de muy diversas maneras. Las personas hemos estado sintiéndonos así desde el principio de los tiempos.

En cuanto a los obstáculos internos, quizá nada nos ataque realmente excepto nuestra propia confusión. 
Quizá no haya otro obstáculo que nuestra propia necesidad de protegernos cuando nos sentimos tocados. 
Quizá nuestro único enemigo sea que no nos gusta cómo es la realidad ahora, y por tanto deseamos que se aleje rápidamente. 


Pero en la práctica del camino descubrimos que nada se va nunca hasta habernos enseñado lo que tenemos que aprender. Si corremos a toda prisa al otro extremo del continente para evitarnos un obstáculo, encontraremos el mismo problema esperándonos al llegar. El obstáculo va volviendo con nuevos nombres y formas hasta que aprendemos lo que tiene que enseñarnos respecto a dónde nos separamos de la realidad, cómo nos retraemos en lugar de abrirnos, cómo nos cerramos en lugar de permitirnos experimentar plenamente lo que sale a nuestro encuentro sin dudas ni retiradas.

Del libro "Cuando todo se derrumba" de Pema Chödron

AMOR Y DESAPEGO. Hablando con Zhao Laoshi

Habían pasado muchos días sin que Huang Ji hubiera podido abordar al maestro Zhao. Tenía especial interés en saber cual era su criterio sobre el desapego. Al finalizar los ejercicios matinales y aprovechando que nadie se acercaba al maestro, como otros días, buscando su enseñanza, le pidió, respetuosamente, que le concediese unos minutos, y, antes incluso de sentarse, le hizo el planteamiento:

Maestro, llevo algún tiempo preguntádome sobre dónde está el límite entre apego y amor a una persona, y si no habrá contradicción entre amor y desapego.
Con frecuencia cometemos el gran error de identificar amor y apego y cremos que es mayor el amor cuanto más apego hay, y no es cierto. Al igual que es un gran error confundir amor y apego, sería otro error pensar que pueda haber contradicción entre desapego y amor, o que el desapego merma el amor. La acción del desapego purifica el amor. Porque el desapego nos aleja de la posesión, del querer para mi, del control, de la dependencia, de los celos. El desapego persigue la libertad, la ruptura de lo que nos ata. Lo que nos ata a las cosas y a las personas, a nosotros mismos, no es amor. El amor está muy lejos de la posesión, del control, de la dependencia. Eso no puede generarse desde el amor. No es amor. Es otra cosa.

¿El apego es una atadura ?
Si. Es una desviación del amor que esclaviza. Si cortamos el apego que tenemos hacia una persona -piensa en la mas querida para ti-, nos liberamos de nuestro afán posesivo, causante de sufrimiento, y la liberamos a ella también. Esa persona tan querida por ti recibirá un amor más limpio, más generoso, más tolerante, más liberador. Ese amor, en la libertad y desde la libertad, es transformador para ambos.
El apego, además de crear una dependencia enfermiza, asfixia al amor. Hasta que no consigues el desapego a una persona, no nace el amor. El amor comienza donde acaba el apego, a reglón seguido de haber conseguido el desapego.

¿Como saber si estás apegado a una cosa o a una persona ?
Estamos apegados a una cosa o a una persona, cuando ha pasado a ser tan “nuestra” que esa posesión nos hace sufrir, porque nos obsesiona el miedo a perderla, porque se ha creado una dependencia, porque surge el control, los celos. En definitiva, podemos decir que estamos apegados a una cosa o a una persona cuando sentimos gran dificultad en compartirla. Esta podría ser la pregunta clave: ¿estoy dispuesto a compartirla?

Maestro, parece que el apego es fuente de sufrimiento y una de las más importantes. ¿que hacer para salir de los apegos?.
Efectivamente, tenemos que librarnos del sufrimiento que nos ocasionan los apegos a las cosas y a las personas. Y no tengo receta para eso. ¡Ya quisiera yo...! Podemos señalar algunas cosas que pueden llevarnos a emprender el camino al desapego.

Si, por favor.
Debemos partir de que el apego no es algo malo a destruir. No. El apego es amor deformado, trasroscado podríamos decir, pero amor al fin y al cabo. No se trata de destruir nada, sino de encauzar; reconducir las aguas a su cauce, canalizar esa energía que se pierde, que se malgasta dañándonos, haciéndonos sufrir. Nos hace sufrir el sentido de posesión que proyectamos sobre las cosas y las personas, que va acompañado del miedo a perderlas. Nos hace sufrir nuestro deseo de control, de acaparamiento, que nos impide compartirlas. Nos hacen sufrir los celos que nacen de la exclusividad. Mira estas expresiones: “te quiero más que nadie", "no quiero que nadie te quiera más que yo”, y, sobre todo, “no quiero que quieras a nadie más que a mi”, y otras por el estilo. Cuando lo decimos así, en frío, nos parece disparatado, hasta ridículo, que se puedan adoptar estas absurdas actitudes. Pues sí, ocurre así, los celos se convierten en una de las más dolorosas causas de sufrimiento.

Casi todos, de una forma u otra, de niños o de mayores, hemos pasado por esa experiencia tan negativa de los celos. ¿Por qué?
Con independencia del componente educacional o cultural que puede acentuarla más o menos, todos tenemos una necesidad de ser amados y actuamos con un deseo inequívoco de ser valorados, de ser queridos. Necesitamos que nos quieran y esa necesidad se convierte en algo maravilloso sacando lo mejor de nosotros mismos para la conquista del amor. Que necesites ser querido es una necesidad muy sana y totalmente justificada. Lo que no es sano ni queda justificado es que necesites ser querido más que nadie y, sobre todo, que necesites que te quieran más que a los demás o sólo a ti. Es una necesidad de seguridad. Y, como la vida es impermanencia,  esa necesidad de seguridad es causa de mucho sufrimiento.

Maestro, cuando pretendemos el desapego ¿contra qué luchamos?
No luchamos contra nada, entiéndelo bien. No luchamos contra el egoísmo, contra sentimientos malvados ni contra bajos instintos. No. No pretendemos desprendernos de nada, arrancar nada, matar nada. Nos movemos a favor de algo, buscamos algo, un antídoto. Y el mejor antídoto del apego es el amor. Pero amar en libertad y desde la libertad. El amor que no nos hace libres, no es amor. Nuestro quehacer es soltar ataduras para poder avanzar libremente. Descubrir lo que nos ata, la posesión a la que nos aferramos, y soltar...Soltarnos de lo que nos ata a las orillas del río de la vida y dejarnos llevar por la incertidumbre de la corriente, en total libertad.

¿Es mala la posesión ?
No, nada es malo en si, la posesión tampoco. La posesión puede dañarte, cuando incide en tu libertad. Lo que daña es la dependencia que crea, la esclavitud que genera. Tu coche, por ejemplo, puede llegar a ser tan tuyo que se convierta en una parte más de ti, como un miembro más de tu cuerpo, una proyección tuya de la que no puedes prescindir: ¡ qué va ser de ti, sin tu coche...! Su posesión te puede dar libertad o se puede convertir en algo que te esclaviza, que te crea dependencia y, por lo tanto, algo de lo que te debes soltar.

Librarnos del apego a las cosas es difícil, pero qué me dice del apego a las personas. Ahí es donde me pierdo.
No se si tu costumbre es decir "te amo" o "te quiero". Cuando en vez de decir “te amo” decimos su equivalente "te quiero", en este concepto parece estar intrínseco el apego, la posesión, la propiedad. Te propongo hacer el ejercicio de sustituir “amar” o “querer” por "dar", a ver cómo te resuena. Cuando digas "yo te amo" o “yo te quiero”, piensa en "yo te doy". En el amor debes practicar el dar, no el poseer o controlar. Has de dejar a un lado las expectativas, las compensaciones, las exigencias. Ama, con libertad y desde la libertad, a las personas y las cosas que más te gustan en la vida. Y, si te mueves anclado en la libertad, entrégate a la experiencia sin límites, disfrútala. Pero no pretendas retener. Ese puede ser el gran error: querer retener la experiencia del amor, querer hacerlo permanente.

Y, cuando consiga librarme del apego a las cosas y a las personas, ¿qué me queda ?
Te queda la tarea más importante: librarte del apego a ti mismo. Librarte de la dependencia de tu propia imagen, esa que has creado para mostrar a los demás o que los demás han creado de ti y que tu has adoptado dejandote poseer por ella. Creamos un perfil, una imagen de nosotros mismos, y que nadie nos la toque. Decimos: "yo se lo que pienso", "yo se lo que creo", "yo se lo que digo". Lo que más nos esclaviza son nuestras ideas, nuestras creencias. Nos aferramos a un sistema de creencias y nos instalamos en el de forma permanente. Nuestra forma de pensar la hacemos estable, es nuestra verdad que defendemos a capa y espada. Nos instalamos en un partido político, en una religión, en unas prácticas, o en una filosofía de vida y, desde allí, desafiamos al resto del mundo que anda equivocado, obviamente. De lo que piensan o dicen los demás aceptamos lo que coincide con nuestro pensamiento o nuestra doctrina. Desde esa posición, nos cerramos al cambio, a la evolución, a la vida.

Es cierto. Pero algo hemos de tener que nos diferencie.
Lo malo es la posesión. Lo nefasto es cuando en lugar de poseer ideas o creencias, son estas las que nos poseen a nosotros. Lo que nos daña es el aferramiento, el anclaje. La vida es impermanencia, evolución y cambio constante. Cuando nos aferramos a algo, sea lo que sea, buscando la seguridad, estamos obstruyendo la vida, estamos luchando contra la libertad, estamos apostando por la muerte. Es muy frecuente encontrarnos con personas que conocimos hace muchos años, y que nos hagamos el siguiente comentario: "No ha cambiado en nada, solo en el físico". De nosotros puede que digan lo mismo. Si la vida es cambio permanente, ¿qué es lo que nos impide cambiar? El aferramiento a nuestras verdades, a nuestras ideas, a nuestras creencias, el apego a esa imagen de nosotros mismos en la que nos hemos instalado. 

Gracias, Laoshi. Creo que hay en mi vida muchos nudos por soltar, para poder izar la bandera del desapego junto a la del amor. Gracias.

J L

LA MUSICA FUENTE DE ENERGÍA


Nuestro cuerpo es capaz de discernir entre los sonidos beneficiosos y perjudiciales y responder a ellos en conformidad. Tales respuestas afectan a los estados físicos, emocionales, mentales y espirituales, aunque muchas personas no son conscientes de los efectos hasta que no se produce una respuesta física. Podemos detectar de forma auditiva cuando se ha producido el equilibrio, a través del sonido de nuestra voz.
Podemos utilizar al sonido como fuente de energía para actuar recíprocamente con otras energías, ya sea a través de la música, la voz u otro origen, ya que constituye un medio efectivo para alterar los campos e impulsos electromagnéticos de una persona o un medio. Esto significa que, en caso de producirse un desequilibrio en los parámetros normales del cuerpo (ya se trate de un órgano específico o de un sistema en concreto), podemos utilizar el sonido sagrado en una de sus formas o combinaciones como ayuda para el restablecimiento de la homeostasis, aliviar el dolor o acelerar la curación.
Como fuente de energía, puede utilizarse también como medio para el cambio en la consciencia. Ayuda en la concentración, la relajación, el aprendizaje, la creatividad y el aumento de la comprensión de los estados psico-espirituales. Actúa de forma recíproca con el cerebro y ayuda a alterar sus frecuencias de ondas para facilitar dichos procesos.





El tono

El tono es la elevación o el descenso del sonido. Se determina por el nivel de velocidad en la que vibra. Cuanto más rápido vibre el sonido más alto será el tono. A nivel físico y espiritual, esto nos explica que al alzar nuestros propios niveles de energía individual nos abrimos a un nivel superior de salud. El auténtico aprendiz de la vida tiene como cometido elevar sus energías hacia el tono más alto sin desequilibrarse, y sin precipitarse. El principio del tono nos clarifica mucho el proceso evolutivo. Cuando se emiten tonos bajos, éstos giran alrededor de los objetos. Precisamente por esto, en los lugares en los que se interpreta música en directo, continuamos oyendo los instrumentos de bajo y de percusión incluso al abandonar el recinto. Los tonos bajos giran alrededor de las esquinas y puertas; es la senda de menor resistencia.
Los tonos altos están más centrados. A veces la absorción o la resonancia de las vibraciones más altas pueden romper las viejas formas. Esto puede demostrarse con facilidad cuando se hace añicos una copa de cristal cantando en el tono adecuado. Se refleja asimismo en los cambios que se producen cuando una persona encuentra a otra en un campo de energía de alta intensidad. Con ello pueden hacerse añicos las viejas ideas y costumbres, para bien o para mal.
El aspecto del tono en el sonido sagrado es el que nos transporta a niveles de energía superiores en todos los aspectos de nuestro ser. Cuanto más altos e intensos sean nuestros campos de energía, con menos probabilidad chocarán con las fuentes exteriores y mejor preparados estaremos para adaptarlos a la resonancia de una gama de fuerzas, personas y circunstancias de la vida más amplias.
Todos poseemos nuestro propio tono natural, si bien también existe un tono universal: este es la vibración ideal, la que en definitiva resonará con lo divino; conferirá armonía a todos los ritmos vitales. Podemos utilizar los tonos de los instrumentos y voces para mantener nuestro propio tono natural a la vez que desarrollamos el vínculo con el tono universal. Podemos determinar nuestro tono vocal con un piano o algún instrumento con el que interpretar algunas octavas o notas. Investigaremos la nota más alta con la que somos capaces de cantar sin que se nos quiebre la voz; seguidamente buscaremos la nota más baja. El tono intermedio entre ambas es el tono con el que funcionamos en general, pero nuestra gama puede ampliarse mediante las técnicas apropiadas.






El timbre
Se denomina timbre o color del tono a la calidad, las características específicas y la influencia del sonido; es la fuente distintiva de todo sonido que nos ayuda a diferenciar un sonido de otro, una voz de otra y un instrumento de otro. Cada sonido y cada instrumento sonoro tienen sus propias características distinguibles.
Lo que más nos afecta, después del tono, es el timbre. El timbre crea respuestas que tanto pueden ser consonantes como disonantes. Ambos términos se refieren a las percepciones de la energía respecto a los estímulos externos y a las transformaciones resultantes. Cuando respondemos con la consonancia a determinado timbre procedente de distintos sonidos fomentamos una armonía positiva. Las células de nuestro cuerpo reconocen estos sonidos y responden de acuerdo a ellos. El timbre que producen las uñas en una pizarra es discordante y hace que rechine el sistema nervioso, mientras que el timbre de una flauta de bambú le resulta apaciguador. A menos que prestemos atención a las señales que nos envía el cuerpo, perdemos la oportunidad de intensificar los efectos beneficiosos o permitimos que lo perjudicial nos obstaculice de forma innecesaria.
Una parte del poder secreto de la palabra radica en el aprendizaje del control del timbre de la voz para crear consonancia o disonancia según los propios deseos. La mayoría de las personas lo llevan a cabo de forma natural. Cuando decidimos que queremos permanecer tranquilos, adoptamos un timbre que resulte áspero y discordante que aparte a los demás. Cuando deseamos mostrarnos amistosos, adoptamos un tono de voz suave, amable y ligero. Con la práctica aprendemos a crear cambios fisiológicos y espirituales en nosotros mismos y en los demás alterando el timbre del discurso y empleando el de diversos instrumentos para obtener efectos específicos.


La magia de la música
Todos somos musicales. Cada persona posee en su interior este don; la música nos ha rodeado y alimentado desde el momento en que fuimos concebidos: desde los sonidos que nos llegaron a través de los líquidos amnióticos durante el embarazo de nuestra madre hasta los rítmicos latidos de nuestro propio corazón. La música y el ritmo son vida. La música es revitalización, y debería formar parte consciente y activa de nuestras vidas, y no limitarse a escucharla o utilizarla para llenar vacíos de silencio en nuestras vidas. Tenemos que darnos cuenta de que la música encierra todas las maravillas y la clave de los milagros de la vida: naturales y espirituales...


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