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EL ARTE DE NO HACER NADA
Pilar Jericó
¿Por qué necesitamos “hacer nada” para encontrar soluciones a nuestros problemas?
El cerebro necesita entrar en "modo avión" para ser más creativo
VANIDAD DE VANIDADES
Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén.
Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.
¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?
Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece.
Sale el sol, y se pone, y se apresura a volver al lugar de donde se levanta.
El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y a sus giros vuelve el viento de nuevo.
Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo.
Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír.
¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será.
¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.
¿Hay algo de que se puede decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido.
No hay memoria de lo que precedió, ni tampoco de lo que sucederá habrá memoria en los que serán después.
ECLESIASTES Capítulo I (Libro del Predicador)
TODO SUCEDE. Nadie hace Nada.
"La suprema ilusión del hombre es que él puede hacer. Toda la gente piensa que puede hacer, toda la gente quiere hacer, y su primera pregunta se refiere siempre a qué puede hacer. Pero, a decir verdad, nadie puede hacer nada y nadie hace nada. Es lo primero que hay que comprender: Todo sucede". Gurdjieff
Con la Comprensión de que todo eso que se denomina «comportamiento humano» no es más que la Conciencia actuando a través de estos instrumentos, y que no hay acción alguna que sea ejecutada por un hacedor independiente, la cuestión deviene superflua; y se desvanece el juicio de que hay algo incorrecto que precisa ser cambiado. Shiva, el Dios de la danza, baila la danza del Corazón; y Todo Esto simplemente Es.
No hay errores. No es posible equivocarse. No eres el hacedor de ninguna acción, no eres el experimentador de ninguna experiencia. ¿Cómo podrías ser el cometedor de algún error? Lo que sucede a través de estas cosas cuerpo/mente, sucede. Si ha de haber aprendizaje, lo hay. Otras veces no tiene por qué haberlo. A veces sucede un cambio, otras veces no. A veces tal cambio sigue a una intuición, otras veces la precede. El encadenamiento de causas y efectos y el mandato de mejorarse uno mismo son vistos como partes del sueño/juego.
La fuente del sufrimiento y de la infelicidad es verdaderamente todo este apego, este aferrarse a nuestras queridas ideas, aun a pesar de que obviamente no funcionan y de que no han provisto a nadie de una felicidad duradera. Pero ya ves, ¿por qué habría alguien de hacer tales cosas? Pues precisamente porque no hay ninguna otra posibilidad. Pero claro, eso no resulta evidente hasta que ocurre el ver. David Carse
Fuente: Lecturas Advaita
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