LA VIBRACION ENERGÉTICA. Hablando con Zhao Laoshi


Aquella mañana, al finalizar los ejercicios en el Lu Xun Park de Shanhai, Huang Ji acompañó al maestro Zhao Laoshi, de regreso a casa. Nada más atravesar la calzada y adentrarse en el recinto de la Universidad para el Estudio de Idiomas Extranjeros, el discípulo abordó al maestro:

-De hoy no pasa el que continuemos dialogando sobre la energía y su frecuencia vibracional. Maestro, le recuerdo que, en nuestra última conversación sobre la Respiración Diafragmática, dijo usted algo que me sorprendió referente a la vibración energética.
-Si, lo que me extraña es que hayas tardado tanto en preguntarme. Si te parece, adquirimos algo para deshayunar y nos sentamos a tomar un te.

Así, al salir del recinto de la Universidad, se dirigieron a un pequeño comercio de los que invaden las aceras, adquirieron churros y tortas chinas especiadas, hechas al instante, con las que los chinos acostumbran a deshayunar, y se sentaron a la mesa de un bar, donde poder disfrutar de sus adquisiciones acompañándolas de los correspondientes tes.

-Bien. ¿Por dónde empezamos?- dijo Laosy, con una amplia sonrisa complaciente.

-Por donde nos quedamos. Llevo aquí escritas las palabras casi textuales que dijo usted, al final de nuestra conversación, de las que tomé buena nota, al llegar a casa:
Siento que, cuando respiro, no aumento el chi, sino que regulo su frecuencia vibracional, que cuando practico Chikung, Taichí o Meditación, se equilibra esa vibración que soy, se armoniza. Que el resultado no es captar más energía o chi, sino llevarlo a un nivel vibracional más elevado, más armónico.

-Si, es casi textualmente lo que te decía. Mucho debió sorprenderte e interesarte para que tomases nota. Te dije entonces que, si te sorprendía o extrañaba, si contradecía tu sentir, no te debías tomar muy en serio esta opinión mía, que ya estoy mayor, que es algo que he descubierto más desde mi sentimiento profundo que desde un estudio serio. Ya te decía que son sentimientos y deducciones mías. No están respaldados por algo que yo haya leído u oído a otros maestros, pero creo que es así.

-Y yo también, maestro. He reflexionado, al respecto, he constatado esta opinión suya con la nueva visión de la realidad que tiene la física cuántica y estoy con usted. Somos energía en un determinado nivel vibracional que nos delimita y define cómo somos. Mi pregunta, ahora, es ¿cómo podemos trabajar esa energía, esa vibración?
-Cuando trabajamos esa energía, que no tenemos sino que somos, nuestro trabajo consiste en regular su vibración, activar su fluir, elevar su frecuencia vibracional, los hercios (que, como sabes, son las vibraciones por segundo) armonizarla. No es cuestión de cantidad, como te decía, sino de intensidad o, mejor, de calidad.

-Me gustaría concretar más para poder entender mejor esa diferencia entre cantidad y calidad. ¿Podemos decir que una persona tiene más energía que otra, o que, en un momento dado, aumenta o disminuye nuestra energía?
-No. Tu no tienes más energía que yo, porque seas joven y fuerte, ni yo más que tu, por la sabiduría de los años o por la práctica de la meditación o los ejercicios de Tai Chi. Tu y yo tenemos energías diferentes, simplemente. Es decir, tu vibras en una frecuencia diferente a la mía. Esa frecuencia vibracional tiene una parte (para entendernos) permanente que nos hace ser y comportarnos de una determinada forma, y otra parte (podríamos decir) variable, flexible, inestable, sometida a las circunstancias o personas que nos rodean, que manifiesta nuestro bienestar o malestar, nuestros cambios de humor; a esto se ha dado en llamar, indebidamente, aumento o disminución de la energía. Es más, igual que no se trata de tener más o menos energía que el otro, tampoco se trata que tu tengas mejor o peor energía que la mía o viceversa, sólo diferentes.

-Entonces, cuando alguien nos cae bien y decimos “qué buena energía tiene” o “qué buenas vibraciones tiene” ¿no está bien dicho?
-Si, por supuesto. Lo que apreciamos en la otra persona de la que decimos eso es un nivel energético que sintoniza con el nuestro, una vibración en armonía con la nuestra, nos sentimos a gusto y decimos que tiene una buena energía, unas vibraciones que nos van; no necesariamente porque tengan la misma frecuencia que las nuestras, sino una frecuencia que nos resulta agradable, que se armoniza con la nuestra. Pero esa misma vibración puede no gustar a otra persona que está a nuestro lado, porque no sintonice con ella, y dirá que tiene mala energía o malas vibraciones. Esto quiere decir que entre las personas existe un (como se dice ahora) filing o un no filing que determina su relación positiva o negativa, y que no es otra cosa que una frecuencia vibracional en sintonía o asintonía.

-A veces, ocurre que una misma persona nos cae bien, en determinadas ocasiones, y mal o muy mal, en otras. ¿Por qué?
-Porque no siempre vibramos en la misma frecuencia, como parece lógico. Y la causa de que alguien que nos caía bien habitualmente nos caiga mal, en un momento dado, no necesariamente se le ha de atribuir a ella, puede estar en nosotros, en una variación circunstancial de nuestra vibración que puede ser hacia arriba o hacia abajo.

-¿Y lo que llamamos bajadas de energía?
Tu habrás notado, igual que yo, que, a veces, estamos maravillosamente bien, plenamente satisfechos y felices y, al ocurrir algo, oír alguna palabra, presentarse alguien o incluso sin motivo aparente, nos venimos abajo, nos desinflamos, como si fuéramos una pelota que se ha pinchado y deja de votar. La baja vibración de alguien, un sonido disonante, un color inarmónico, la emoción negativa de un recuerdo, el temor de una pérdida, qué se yo...nos puede poner nuestro nivel vibracional bajo mínimos y llevarnos, incluso, a una depresión.

-¿Es posible eso de que "alguien te robe la la energía”...?
-Yo no lo entiendo así. Ese dicho responde a entender la energía como algo diferente a nosotros. Supone considerarnos como un depósito de energía que oscila llenándose y vaciándose en función de lo que hacemos y con quien nos relacionamos. Es un concepto tradicional basado en la concepción cuantitativa de la energía, cuanta más energía tengamos mejor. No lo entiendo así, de un tiempo a esta parte. No somos un depósito de energía que se puede llenar y vaciar, sino que nosotros somos esa energía en una determinada frecuencia vibracional. Lo que puede ocurrir es que, al estar en contacto o proximidad con otra persona con un nivel vibracional inarmónico con el nuestro, nos sintamos mal, como si “nos hubiera chupado la energía”. El fenómeno que puede ocurrir es que se trate de alguien con un nivel bajo, por pesimismo, miedo, rencores o cualquier otra emoción negativa, pero dotada de fuerza para arrastrarnos a su nivel, y nos dejamos invadir por esa vibración. No nos roba nadie nada, lo que pasa es que nos abandonamos y entramos en su terreno.

-¿Solución?
- No ceder, no entrar a participar de su negatividad. Intentar elevar su vibración a una frecuencia armónica con la nuestra. Puede haber muchos medios o métodos que van desde cambiar el giro de la conversación, introduciendo un tema nuevo, un comentario de humor, hasta desconectarse mediante el silencio y la respiración consciente, pasando por abandonar esa presencia que te daña, aun a pesar de quedar como descortés; esa descortesía (o miedo al qué van a decir) puede no ser tan dañina como tu caída de nivel energético.

-Entonces la concepción tradicional taoísta del CHI ¿cómo queda?
-Muy bien. Yo diría que en su sitio. El Chi es TODO. Sólo hay un CHI. Para facilitar el acceso de nuestra mente a una aproximación de comprender algo, de atisbar, sobre qué pueda ser el Chi, se dividió (insisto, sólo para poder explicarlo) en el clásico denominado tres tesoros: Jing Chi Shen. El Jing, (chi del cielo) o forma humana heredada de nuestros padres, sería la manifestación de un determinado nivel vibracional a partir de nuestro nacimiento, es el nivel heredado. El Chi, propiamente dicho, sería la modificación de frecuencia que producimos con nuestra intervención (respiración y alimentos). Y el shen sería el más alto grado de vibración al que tendemos y vamos consiguiendo, a medida que vamos retornando a la unidad, a medida que nos vamos fusionando con el CHI que somos. Insisto, esta división es sólo para entendernos. Sólo hay un CHI. Sólo Es un CHI. Sólo Somos un CHI. Sólo y Todo Es y Somos Un Chi.
Ahora puedo haberte liado más con este juego de palabras. Las palabras son nuestra limitación más nefasta. Queremos comunicarnos y nos empeñamos en hacerlo con palabras. Y las palabras están muy limitadas. Son como envases de bebidas que se vuelven a utilizar con otras diferentes sin haberlas fregado y enjuagado lo suficiente. El sabor del antiguo concepto deforma la percepción del nuevo.

-Entiendo, maestro, entiendo. Y cada día estoy más convencido de que la sabiduría se adquiere por otro conducto distinto a nuestra mente racional y por otros métodos diferentes al del estudio ansioso al que me entrego.
-Por supuesto, Huang. ¡Cuanta razón tienes! Sólo una mente en reposo puede “saborear”. Sólo un corazón sereno es capaz de amar. Y como mente y corazón no son diferentes entre si, ni tampoco son cosas que tengamos distintas de lo que somos, te diría que sólo un ser en una vibración armónica puede saber y amar, o mejor, amar la sabiduría, o quizás mejor, saborear el amor. Y te diría también que, igual que la sabiduría se adquiere por otro conducto diferente a la mente racional, también se comunica por otros medios diferentes de las palabras.

-Gracias, maestro Zhao. Y coma, por favor, que se enfrían las tortas y el te. Otro día seguiremos hablando, hoy ya tengo bastante. Gracias. 

J L

ESTAR AQUÍ, ESTAR EN LA VIDA

Eckhart Tolle. 

"Estar presente en lo que ocurre

"Tu eres el espacio amplio donde suceden las cosas
Eres la consciencia que permite que exista este  mundo.

"Estar en la vida significa estar en el momento presente, porque es el único lugar donde hay vida.

"Es como si toda la frecuencia vibratoria de tu cuerpo cambiara cuando vuelves al momento presente. Es otro estado de consciencia más alerta, más vivo.

"Si puedes liberarte, un solo momento, no toda tu vida, sólo ese momento, de la necesidad de entenderlo todo, podrás estar presente en este momento


SERENIDAD ANTE LOS ACONTECIMIENTOS

(Relato Taoísta)

Se cuenta que, en una ocasión, el caballo de un campesino se escapó, internándose en un bosque cercano, sin haber regresado cuando cayo la noche. Su vecino lo compadeció:
-Es una gran pérdida, lo siento por ti, buen vecino. Debes estar muy apenado
-Agradezco tu compasión -le respondió-, pero no tengo motivo de pena alguna, porque no se si lo ocurrido es bueno o malo para mi. Quién sabe... Puede ser bueno o puede ser malo.

Al día siguiente, el caballo regresó acompañado de caballos salvajes con los cuales había trabado amistad. El vecino reapareció, esta vez para felicitarlo por el regalo caído del cielo, pero el campesino repitió:
-Quién sabe... Puede ser bueno o puede ser malo.

Al día siguiente, su hijo trató de montar uno de los caballos salvajes y se cayó, rompiéndose una pierna. El vecino volvió a mostrar su pesar, y recibió nuevamente la anterior respuesta:
-Quién sabe... Puede ser bueno o puede ser malo.

Y el campesino tuvo razón, una cuarta vez, porque al día siguiente aparecieron unos soldados para reclutar al hijo, pero lo eximieron por encontrarse herido.

MEDITAR EN LAS OLAS

Dilgo Khyentse Rinpoche



Los pensamientos confusos no pueden afectar a la conciencia pura más de lo que una espada puede dañar el cielo.

 Lady Peldarbum le dijo a Jetsun Milarepa:
Cuando medité en el océano,
Mi mente era muy confortable.
Cuando medité en las olas,
Mi mente se enturbió.
Enséñame a meditar en las olas.

El gran yogui respondió:
Las olas son el movimiento del océano.
Déjalas que se disuelvan por si mismas en su vastedad.

Los pensamientos son el juego de la conciencia pura. Ellos surgen dentro de ella, y se disuelven otra vez en ella. Reconocer la conciencia pura como el sitio de donde vienen tus pensamientos es reconocer que tus pensamientos nunca han llegado a existir, permanecer o cesar. En este momento los pensamientos ya no pueden molestar más tu mente. 

Cuando corres detrás de tus pensamientos eres como el perro siguiendo al palo. Cada vez que tiran el palo corres detrás de él. Pero si en su lugar miras al lugar de donde vienen tus pensamientos, verás que cada pensamiento surge y se disuelve en el espacio de esta conciencia sin engendrar a otros pensamientos. Se como el león que, en lugar de correr a buscar el palo, busca a quien lo tiró. Al león solo le tirarás el palo una vez.  

Para coger la fortaleza no-creada de la naturaleza de la mente, tienes que ir a la fuente y reconocer el verdadero origen de tus pensamientos. De otro modo un pensamiento dará lugar al surgimiento del segundo, luego del tercero, y así sucesivamente. Antes De darte cuenta serás atacado por los recuerdos del pasado y la anticipación del futuro, y la conciencia pura del momento presente será totalmente oscurecida.

Si reconoces la vacuidad de tus pensamientos en lugar de solidificarlos, el surgimiento y disolución de cada pensamiento clarificará y reforzará tu realización de la vacuidad.

Cuando los rayos del sol golpean las nieves de una montaña, su blancura se vuelve más deslumbrante. Pero ¿puedes distinguir el brillo de la luz del sol de la blancura de la nieve?

Cuando reconoces la vacuidad de la mente, la dicha inherente en ella se amplifica. Es la dicha de la libertad perfecta, relajada y sin estorbos. No obstante no debería tomarse como algo real para ser sostenido. Dicha y vacuidad son inseparables. Deslumbrante como es, el brillo de la nieve no es algo que puedas sostener en tus manos.

La naturaleza vacua de la mente no es un estado de vago letargo, o una mera nada. Por el contrario tiene la facultad de conocer, una claridad naturalmente presente que se llama conciencia, o conciencia iluminada. Estos dos aspectos de la naturaleza de la mente, vacuidad y conciencia, son esencialmente uno, como el espejo y su reflejo.

La conciencia no se ve afectada por las percepciones agradables o desagradables. Permanece simplemente tal como es, del mismo modo que cuando un espejo refleja las caras de la gente, no se ve embelesado por su belleza u ofendido por su fealdad. Y al igual que un espejo refleja todas las formas fielmente y con absoluta imparcialidad, así también un ser iluminado percibe claramente todos los fenómenos sin que la realización de su naturaleza final se vea afectada de ninguna forma.


COMO ARBOLES


"Debemos ser como árboles que al vivir limpian la tierra


"Si nos portamos como alienígenas con la Tierra, la Tierra nos tratará como a alienígenas y nos exterminará. 



"Nuestro planeta está enfermo de un virus letal: somos nosotros, los humanos. Y, como todos los virus, cuando destruyamos al ser que infectamos, moriremos también con él.


"Ya es tarde para evitar dañarlo: hay que curarlo.

"Dejemos de fabricar para el consumo y el vertedero y fabriquemos para el uso y la vuelta a la fábrica.


Entrevista  de Lluís Amiguet a Michael Braungart, químico, creador del ciclo 'cradle to cradle' (de la cuna a la cuna)La Vanguardia :


Sabe que España ha anunciado que será neutral en emisiones de carbono en el 2020?

Algo había oído.
Pues eso es imposible. Sólo hay una manera de conseguirlo: que ustedes no existan. Que todos dejemos de respirar.

¿Morir para dejar de contaminar?
Ese es el sentimiento que propicia el ecologismosostenible: te hacen sentir culpable de tirar de la cadena, de ir al lavabo, de lavarte los dientes... ¡y hasta de respirar!

Pero hay que limitar el daño ecológico.
Para conformarnos con eso ya es demasiado tarde y ya somos demasiados. Ahora la única alternativa a la degradación del planeta y a nuestra ulterior destrucción no es ser menos humanos, sino ser más árboles.

¿En qué sentido?
Los árboles no son sostenibles: ¡Olvide la sostenibilidad, está superada! Los árboles al vivir limpian aire y agua. No son neutrales ni de emisiones cero. ¡Son positivos!

¿Cómo?
Ya no basta con contaminar poco o no contaminar: debemos repensar nuestras vidas para que nuestra actividad limpie y recupere el planeta y lo deje mejor que antes.

¿Podemos ser positivos como árboles?
Tenemos la técnica y los medios. Falta cambiar la mentalidad –que el objetivo deje de ser no ensuciar y pase a ser limpiar– y ponernos ya manos a la obra. Por ejemplo, proyectando edificios que limpien la tierra, el aire y el agua. Tenemos las técnicas.

¿Es posible?
¡Nosotros ya hemos empezado! Hemos diseñado vertederos y cloacas en Brasil que no es que no ensucien..., ¡es que limpian el agua y la tierra! Y edificios que mejoran el aire. Son viviendas que dejan el medio mejor de lo que estaba antes de que se construyeran.

No parece tan fácil de lograr.
Insisto en que es cuestión de cambiar nuestros objetivos y nuestro marco mental. El problema es que hemos estado tan ocupados siendo menos malos que no hemos hecho nada aún por ser buenos con la tierra.

Por ejemplo.
Se han fabricado alfombras más fáciles de reciclar, pero cancerígenas. ¿Sabe por qué?

¿Para decir que eran reciclables?
Porque deberían haberse hecho para mejorar el medio y se han hecho pensando en no dañarlo. Por eso, ahora debemos reinventarlo todo: detergentes, plásticos, alfombras, gomas... Los neumáticos, por ejemplo: están diseñados para durar cada vez más...

... Y así gastar y contaminar menos.
¡Error! Duran mucho más hoy que hace veinte años, pero si analiza por qué descubrirá que llevan 640 nuevos compuestos químicos de los que 487 son nocivos para nosotros, pero los inhalamos cada día en las calles. Y la prueba es que el asma va en aumento.

¿Qué propone?
Cambiar el chip. En vez de hacer ruedas para que duren más, fabriquémoslas para que vuelvan al ciclo orgánico cuando se gasten.

¿Y una nevera vieja?
¡Jamás debe ir al vertedero! ¡Tenemos que eliminar los basureros de nuestra mente! Cuando ya no funcione, debe volver a la fábrica. Todos sus componentes deben regresar a la tecnosfera para ser reutilizados.



Desde luego, es más racional.

Ahora mismo usted se está comiendo este sofá: respira sus partículas y las absorbe por su piel. Así que debemos diseñar sofás comestibles y respirables y, tras su uso, se integrarán en el ciclo orgánico. Mire mi zapato.

¿Es cómodo?
¡Podría comérmelo! Cuando se calienta a alta temperatura, todo él se deconstruye en partes que se reintegran en el ciclo biológico: fibras vegetales, cuero... Y también compraremos calzado con data de caducidad.

¿Cómo?
Unos zapatos que duren hasta el 2020, y entonces los devuelves a fábrica, a cambio de de una parte de lo que pagaste por ellos, y allí los refabrican. Nada se tira. Todo debe usarse y reusarse y usarse y reusarse...

¿Adiós al consumo?
¡Adiós al consumo: viva el uso! Todo se reincorpora al ciclo biológico o a la tecnosfera. Que lo que quede del sofá o los zapatos ya inservibles acabe sirviendo como abono...



¿Siempre es posible?

¡Claro! Ya no compramos sillas de oficina, sino el uso de las sillas por un periodo para que después sean reaprovechadas en fábrica una y otra vez... ¡Nada se tira! En Alemania, reusar es un concepto en auge. ¡Ya no queremos ni basureros ni vertederos!

Eso requiere esfuerzo reorganizativo.
Nos daría una ventaja competitiva decisiva sobre los productores baratos de los países emergentes, que fabrican sin ninguna preocupación por el medio. El Gobierno holandés nos financia la investigación sobre el paso del ciclo fábrica-consumo-vertedero al de fábrica-consumo-fábrica (cradle to cradle). Fíjese: ahora mismo tengo que ir al lavabo a desbeber y por eso me deprimo.

¿La próstata...?
Es que cada día eyectamos fosfatos y su exceso provoca leucemia en los niños. Por eso diseñamos una planta en Brasil que reutiliza el fosfato del váter en la agricultura.

Pero, ¿es eficiente?, ¿es rentable?
Las españolas en su vida comen seis kilos de pintalabios. No es eficiente ni rentable, pero es efectivo. Como regalar flores. Lo efectivo es que dejemos de ser negativos y degradar el medio y empecemos a ser positivos y limpiarlo. No basta con vivir sin ensuciar: al vivir debemos limpiar.

Texto original en La Contra

ROCA VIVA. El Guerrero Cheyenne

 
Lince Veloz era el nombre de aquel joven indio de la pradera. Su padre, Ciervo de Fuego, jefe de la tribu, le había elegido este nombre, en la confianza de que el Gran Espíritu lo dotaría de sagacidad y rapidez en sus movimientos.

Lince Veloz tenía sólo diez años, cuando oyó contar al indio mensajero de una tribu de la montaña que, río arriba, pasado el gran salto del agua, había una roca que tenía la forma de la cara de un hombre. Pidió permiso a su padre para ausentarse del poblado indio y remontar el río, en su canoa, deseoso de ver la roca con forma humana.
Llegó ante la roca, se postró ante ella, en absoluta quietud, mirándola fijamente, durante muchas horas. Y, a partir de entonces, todos los días, subía a la montaña a contemplar la roca. Su madre, Luna de Plata, se sorprendió al ver, en la cara de su hijo, la aparición de rasgos extraños, antes inexistentes. Al acariciarlo, notó en las manos la ausencia de la suavidad y redondez de su rostro de niño, apareciendo, en su lugar, formas excesivamente duras, como si los huesos hubiesen crecido demasiado. Preocupada, llamó al sabio hechicero de la tribu. El anciano lo examinó detenidamente y,  conocedor de los días pasados,  en la montaña, frente a la roca, dijo:

 -Nada debe inquietarnos. Son los rasgos de la roca de la montaña que están apareciendo en su rostro. Sabemos que la contemplación de cualquier elemento de la naturaleza, si lo hacemos en actitud de apertura y recepción total, se transmite a nosotros, en toda su extensión, nos impregna de su ser. Lince Veloz ha contemplado la piedra de la montaña, en total entrega, durante varios días, y la roca le ha enviado su imagen. Está absorviendo la forma y el poder de la roca.

Lince Veloz siguió subiendo, día tras día, a la montaña, allá donde el el río hace el gran salto hacia el valle, para contemplar la roca. Los hombres y mujeres de la tribu comentaban cómo se iba pareciendo, cada día más, a la roca de rostro humano a quien miraba, hasta llegar a ser completamente igual a ella.

Su padre, Ciervo de Fuego, estaba satisfecho de ver crecer, en su hijo, la fuerza de una mirada pétrea de guerrero impasible, la resistencia asombrosa a golpes y heridas ( de las que no brotaba ni tan siquiera el más fino hilo de sangre), la firmeza de sus imparables golpes, con el hacha o la lanza, que le hacían un cazador certero, la sonoridad atronadora de sus gritos en la selva. Pero a su madre, Luna de Plata, le preocupaba la desmedida dureza e inflexibilidad de su carácter: sin amabilidad, sin sonrisas, sin dulzura humana. Y consultó con el anciano hechicero. El sabio sacerdote llamó a Lince Veloz y le dijo:

-Has contemplado, intensamente, la roca de la montaña, y has desarrollado su imagen, fuerza y resistencia en ti, pero también su dureza y sequedad. Hijo, hay algo, en la naturaleza, más fuerte que una roca, que habrás de mirar y contemplar, absorbiendo su poder: el Agua. Sube, río arriba, como tantas veces hiciste,  buscando la roca de forma humana, pero ahora, cuando llegues al gran salto, mira el agua, con la misma intensidad que antes lo has hecho con la roca. Ábrete a ella y déjala penetrar en ti. Recibe su energía, capta su enseñanza. Y que el Gran Espíritu te conceda la armonía.
Al día siguiente, Lince Veloz inició el remonte del río, en su canoa. Llegó al gran salto, donde el agua cantaba sin cesar, en su blanca caída, y vio rocas redondas sumergidas en el río, allí donde golpeaba incesantemente. El agua, blanda y débil, era, en su constancia, más fuerte que ellas. Las duras rocas, depositadas en su regazo, perdían sus aristas, revistiéndose de suavidad y armonía.

Lince Veloz contempló aquella cascada, intensamente, un día tras otro. Deseoso del abrazo del agua, cortó un trozo de bambú hueco y, con él en la boca para respirar, se tumbaba en el lecho del río, junto a sus hermanas las rocas, dejándose golpear y modelar por la corriente impetuosa. Pasadas varias lunas, la naturaleza completó su trabajo: el rostro de Lince Veloz adquirió formas redondeadas y armoniosas, fuertes y bellas, y su carácter se hizo flexible, amable, tolerante. Su pétrea fuerza de roca se armonizó con la fluidez y la constancia del agua.

Se hizo adulto y, en la ceremonia de su consagración como guerrero, oficiada por el anciano sacerdote, su pueblo lo aclamó con un nuevo nombre: Roca VivaPasó a la memoria de su tribu como el gran jefe que rendía a sus enemigos, con sólo mirarlos. Se dice que su rostro despedía un  gran fuego aterrador, para sus enemigos, y de amor, para su pueblo.
J L

LAS PALABRAS NO SIRVEN



Mi estación es donde nada es; las palabras no llegan ahí, ni los pensamientos. Para la mente, ello es todo oscuridad y silencio. 

Entonces la consciencia comienza a bullir y despierta a la mente, la cual proyecta el mundo, construido de memoria e imaginación... Está en la naturaleza de la mente imaginar objetivos, esforzarse hacia ellos, buscar medios y vías, desplegar visión, energía y coraje. Estos son atributos divinos y yo no los niego. 

Pero yo tengo mi estación donde no existe ninguna diferencia, donde las cosas no son, ni tampoco las mentes que las crean. Ahí yo estoy en casa. Acontezca lo que acontezca, no me afecta, las cosas actúan sobre las cosas, eso es todo. 

Libre de la memoria y de la expectación, yo soy fresco, inocente y cordial. La mente es el gran operario y necesita reposo. 

No necesitando nada, yo soy sin temor. ¿De quién tener miedo? No hay ninguna separación, nosotros no somos sí mismos separados. Hay solo un Sí mismo, la Realidad Suprema, en la que lo personal y lo impersonal son uno. 


Yo Soy Eso (Sri Nisargadatta Maharaj)

El Silencio es mas poderoso que las Palabras


"Nosotros los indios sabemos del silencio. No le tenemos miedo. De hecho, para nosotros es más poderoso que las palabras.

Nuestros ancianos fueron educados en las maneras del silencio, y ellos nos transmitieron ese conocimiento a nosotros. Observa, escucha, y luego actúa, nos decían. Ésa es la manera de vivir.

Observa a los animales para ver cómo cuidan a sus crías. 
Observa a los ancianos para ver cómo se comportan. 
Observa al hombre blanco para ver qué quiere. 
Siempre observa primero, con corazón y mente quietos, y entonces aprenderás. 
Cuando hayas observado lo suficiente, entonces podrás actuar.

Con ustedes es lo contrario. Ustedes aprenden hablando. Premian a los niños que hablan más en la escuela. En sus fiestas todos tratan de hablar. En el trabajo siempre están teniendo reuniones en las que todos interrumpen a todos, y todos hablan cinco, diez o cien veces. Y le llaman "resolver un problema". Cuando están en una habitación y hay silencio, se ponen nerviosos. Tienen que llenar el espacio con sonidos. Así que hablan impulsivamente, incluso antes de saber lo que van a decir.

A la gente blanca le gusta discutir. Ni siquiera permiten que el otro termine una frase. Siempre interrumpen. Para los indios esto es muy irrespetuoso e incluso muy estúpido. Si tú comienzas a hablar, yo no voy a interrumpirte. Te escucharé. Quizás deje de escucharte si no me gusta lo que estás diciendo. Pero no voy a interrumpirte. Cuando termines, tomaré mi decisión sobre lo que dijiste, pero no te diré si no estoy de acuerdo, a menos que sea importante.

De lo contrario, simplemente me quedaré callado y me alejaré. Me has dicho lo que necesito saber. No hay nada más que decir. Pero eso no es suficiente para la mayoría de la gente blanca.

La gente debería pensar en sus palabras como si fuesen semillas. Deberían plantarlas, y luego permitirles crecer en silencio. Nuestros ancianos nos enseñaron que la tierra siempre nos está hablando, pero que debemos guardar silencio para escucharla.

Existen muchas voces además de las nuestras. Muchas voces."

Del libro " Neither Wolf nor Dog. On Forgotten Roads with an Indian Elder" por Kent Nerburn New World Library, 1994


Fuente:MARETERRA

La Actitud lo es todo



Una mujer muy sabia se despertó, una mañana, se miró al espejo, y notó que tenía solamente tres cabellos en su cabeza. 
'Hmmm' pensó, 'Creo que hoy me voy a hacer una trenza'
Así lo hizo y pasó un día maravilloso. 



El siguiente día se despertó, se miró al espejo. Y vio que tenía solamente dos cabellos en su cabeza. 
'Hmmm' dijo, 'Creo que hoy me peinaré con raya en medio' 
Así lo hizo y pasó un día grandioso. 


El siguiente día, cuando despertó, se miró al espejo y notó que solamente le quedaba un cabello en su cabeza. 
'Bueno' se dijo, 'ahora me haré una cola de caballo.' 
Así lo hizo, y tuvo un día muy, muy divertido. 


A la mañana siguiente, cuando despertó, corrió al espejo y enseguida notó que no le quedaba ni un solo cabello en la cabeza. 
'¡Qué Bien!', exclamó. 
'¡Hoy no me tendré que peinar!' 

(Autor desconocido)

QUITAR LIMITACIONES, SUPRIMIR FRONTERAS.

Sailor Bob Adamson.



Cuando intento retroceder hasta el lugar donde llega aparentemente la luz, hasta ese lugar donde decimos que están los ojos, realmente no encuentro nada, solo hay un espacio ahí, un vacío, que aparentemente está lleno de luz. ¿Y qué es la luz sino otra forma de energía? Esa luz es una vibración muy, muy sutil y cuando se condensa un poco, se convierte aparentemente en materia. Forma un modelo, una costra alrededor de esa esencia que tú eres, como la lava que sale de un volcán. Eso es lo que es este cuerpo. Es esa misma luz, aparentemente solidificada. Cuando llegas a constatar esto, lo que es la causa de tu esclavitud, el egocentrismo, desaparece por sí solo. 

La conclusión que lleva este conocimiento es que si yo soy esa consciencia igual que el espacio, entonces no hay realmente un centro. Lo que también se desprende de ello es que no puede haber separación entre este cuerpo y cualquier otra cosa que aparezca, de la misma manera que no hay separación entre lo que aparece y esa misma consciencia igual que el espacio en la que todas las cosas aparecen. Todo es uno.

Cuando pensamos en un "yo", imaginamos siempre un centro en este espacio desde el que se ven todas las cosas. Pero, yo os pregunto ¿Qué centro puede haber en este espacio? ¿Alguno puede señalarme o encontrar un centro en este espacio? Es imposible. Y si no hay un centro en este espacio ¿cómo este modelo de "yo" aparente podría tener un centro sustancial o existir por sí mismo? Y si no hay un "yo" sustancial o que posea una naturaleza independiente, como previamente suponíamos ¿Desde donde estáis viendo?

Al ser un vacío, ya no existe ningún punto de referencia en el que situar ese experimentar. No hay ninguna entidad que pueda atribuirse nada de lo que sucede.

No podemos decir que tal y tal cosa me ha sucedido. Y si este fuera el caso, ¿dónde podría ubicarse esa experiencia?

Antes, todas esas experiencias parecían sucederle a este "mi" que yo había erigido como el centro del experimentar. Parecían sucederle en concreto a esta aparente forma que yo creía que era.
Este "mi" es muy inseguro y vulnerable porque se ve a sí mismo sólo y separado. Tiene una imagen mental sobre sí mismo y si le ocurre alguna experiencia que no cuadra con esa imagen propia, entonces siente miedo, resentimiento y autocompasión. Toma la experiencia como si fuera algo personal, como si le sucediera a ese individuo que cree ser. Y si él hace algo, o si algo se hace a través suyo cuando él cree que no debería haberse hecho, se siente culpable, avergonzado o con remordimientos.

Echad un vistazo a vuestra experiencia personal y comprobad si lo que estoy diciendo es verdad o no.
Mirad si vuestros problemas son causados por esa creencia errónea en una entidad separada, una entidad que puede funcionar por sí misma. ¿Tiene esa entidad alguna sustancia o alguna naturaleza que sea independiente? Cuestionadlo, entrad en ello y mirad por vosotros mismos. Ved cómo todo el sufrimiento está causado por nosotros mismos al pensar que las cosas deben suceder de forma diferente para ese "mi" que creemos ser. Luego, comprobad que no hay un "mi", no hay nada en absoluto. No hay nada que pueda funcionar por sí mismo o que exista con una naturaleza independiente. Ese punto de referencia de un "mi", ese "mi" a quien todo parece estarle sucediendo, es sólo una imagen mental que tengo. Es sólo conceptual, está basado en creencias.

Entonces ¿Qué sucede tras constatar todo esto? Sucede que he suprimido las limitaciones, que he quitado las fronteras. Al quitarlas, me he quedado con lo que siempre fui: este "estado natural", este "funcionar natural".

Es el mismo funcionar que está sucediendo en toda esta "apariencia", desde la más pequeña partícula subatómica hasta la más distante galaxia, en cada dónde, en cada cuándo, en todo tiempo y lugar. Es todo y sólo Eso.

Fuente: No Dualidad

MASAJES

I.-Masajes para la nariz 

La nariz es el órgano sensorial del Bazo, vamos a ver como beneficiar este órgano a través de los masajes.

!.- Frota con vigor, pero sin dañarte, las dos aletas de la nariz con los índices en un movimiento vertical.



2.- Coloca el índice perpendicular a la base de la nariz, bajo los orificios nasales y frota con fuerza de izquierda a derecha y de derecha a izquierda.  Este masaje detiene el goteo nasal, además del sangrado.






II.-El Tambor Celeste
Este automasaje mejora la irrigación sanguínea del cerebro y de los ojos.


Se recomienda para: Migrañas, cefaleas, Hipertensión Vista cansada



Ejercicio:  Apoyar las palmas de la mano contra las orejas, los dedos extendidos hacia el occipucio, y pon en contacto los dedos corazón de ambas manos.Los dedos índices se apoyan sobre los dedos corazones y deslizándose hacia abajo, percuten en el cráneo en el punto Feng Fu (Palacio del Viento).

Fuente: Orientalia

EL VACÍO FÉRTIL


“Las experiencias surgen a borbotones desde el vacío día y noche”.(Rumi)

“El vacío es el fundamento de todo. Gracias al vacío todo es posible” (Nagarjuna, Filósofo del siglo II)


Reflexión sobre el Vacio

Quizás porque tenemos la ilusión de que las cosas son permanentes y estables, es que ante las ideas de impermanencia y vacío podemos sentir temor y recelo. En nuestra cultura se ha asociado al vacio con una nada sin forma, con la emoción del temor. Sin embargo, reconociendo que en la vida todo cambia y que no existe nada permanente, podemos entender la experiencia de vacío de un modo completamente diferente, con un sentido generativo, como un vacío fértil que permite la vida y el cambio... 


¿Por qué no disfrutar del vacío y del no-saber y no-hacer?

En la tradición Budista se utiliza la palabra sánscrita Shunyata para referirse a este vacío fértil, que puede ser entendido como preñez o posibilidad.

Una imagen que ilustra de este vacío fértil- Shunyata- es la del espacio que se genera cuando un bebé está en el vientre de su madre. Para que un bebé crezca y se desarrolle necesita del vacío, sin este espacio de posibilidades el bebé simplemente no puede existir.

El vacío desde esta perspectiva no se refiere a no existir, sino que al contrario, es lo que permite la vida y el cambio. Más que temerle a la impermanencia, podríamos agradecerla, ya que el vacío permite la transformación y el movimiento.


En palabras de Thich Nhat Hanh “Vacío significa vacio de un ser separado. Está lleno de todo, lleno de vida… Si no estamos vacíos, nos convertiremos en un bloque de materia. No podemos respirar, no podemos pensar. Estar vacíos significa estar vivos, inhalar y exhalar. Vacío es impermanencia, cambio”.

Podemos reconocer también que el vacío siempre se refiere a algo, es siempre vacío de algo. Por ejemplo, un vaso puede estar vacío de agua, pero al mismo tiempo está lleno de aire, vacío de un elemento, pero simultáneamente lleno de otro. Además gracias al vacío lo nuevo es posible.

En un sentido más cotidiano y práctico, el vacío se traduce con reconocer y apreciar el espacio del  no-hacer, del silencio, con el poder detenernos y observar atentamente.

Lamentablemente, en nuestra cultura productivista y centrada en el trabajo, el no-hacer es denostado y mal visto. En nuestra cultura el negocio vence al ocio, sin embargo, es importante preservar este no-hacer pues es el fundamento que permite luego la acción. Sin el trasfondo del no-hacer ningún hacer es posible, y este no-hacer es valioso en sí mismo, porque nos permite contemplar la experiencia que se manifiesta a borbotones, como lo expresa poéticamente Rumi.



Práctica sugerida:


Así como practicamos el ocuparnos y el hacer, podemos también realizar una práctica de detenernos y cultivar el no-hacer, sosteniendo con nuestra presencia el vacío que emerge. Este vacío, esta pausa se transforma entonces en una oportunidad única para observar con atención plena lo que ocurre a nuestro alrededor, y sobre todo lo que ocurre en nuestras propias vidas.


Dentro de tus posibilidades, date algunos momentos para practicar el no-hacer atento: minutos, horas, medio día, un día completo.

Si estás descansando o en vacaciones o si estás en tu lugar habitual de trabajo, puedes definir un tiempo determinado de no-hacer, quizás puedas darte un tiempo para sentarte y practicar el estar presente y contemplar a tu alrededor, puede ser una buena oportunidad para observar a tu alrededor con mirada de principiante, como también para observar tus propias tendencias. ¿Qué tendencias y acciones aparecen cuando no estoy ocupado u ocupada?

Puedes también darte permiso para cultivar un contemplar atento en tus relaciones. 
Sin que se transforme en un silencio incómodo, puedes disfrutar del no-hacer nada con alguien, por paradójico que suene, puedes practicar el estar en la presencia de tus seres queridos, sin tener nada más que hacer, nada que mejorar, nada que enseñar ni nada que aprender, simplemente estando con quien estás, y valorar su presencia. 
Puedes por algunos momentos mantenerte cultivando tu presencia plena, con la vida que emerge al lado de quien estás y ver qué pasa.


Texo completo original en Red Mindfulness

CAPACIDAD ILIMITADA



Dos niños patinaban en un lago congelado. 
Era una tarde nublada y fría. 
Los niños jugaban despreocupados. 

De repente, el hielo se quebró y uno de los niños se cayó, quedando preso en la grieta del hielo. El otro, viendo a su amigo preso y congelándose, se quitó un patín y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas hasta que, por fin, consiguió romperlo y liberar al amigo. 

Cuando los bomberos llegaron y vieron lo que había pasado, preguntaron al niño: 

-¿Cómo lo hiciste? ¡Es imposible que consiguieras partir el hielo con el patín, siendo tan pequeño y con tan pocas fuerzas! 

En ese momento, alguien que pasaba por allí, comentó.
-Yo sé cómo lo hizo. 
-¿Cómo? - Le preguntaron. 
-Es sencillo, no había nadie para decirle que no era capaz de hacerlo.
(Anécdota atribuída a Albert Einstein)


Ocho semanas de meditación pueden cambiar el cerebro

Las áreas de materia gris relacionadas con la memoria, la empatía y el estrés se transforman de forma considerable

La meditación puede provocar cambios considerables en las estructuras del cerebro


No lo dice un grupo «new age», ni unos amantes de la pseudociencia o de la falsa espiritualidad, sino un equipo de psiquiatras liderado por el Hospital General de Massachusetts, que ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud.
«Aunque la práctica de la meditación está asociada a una sensación de tranquilidad y relajación física, los médicos han afirmado durante mucho tiempo que la meditación también proporciona beneficios cognitivos y psicológicos que persisten durante todo el día», explica la psiquiatra Sara Lazar, autora principal del estudio. «La nueva investigación demuestra que los cambios en la estructura del cerebro pueden estar detrás de esos beneficios demostrados, y que la gente no se siente mejor solo porque se han relajado», apunta.
Lazar ya había realizado estudios previos en los que había encontrado diferencias estructurales entre los cerebros de los profesionales de la meditación, con experiencia en este tipo de prácticas, y los individuos sin antecedentes, como, por ejemplo, un mayor grosor de la corteza cerebral en áreas asociadas con la atención y la integración emocional. Pero entonces la investigadora no pudo confirmar si este proceso había sido fruto de haber pasado, simplemente, unos ratos de reflexión.

Conciencia sin prejuicios


Para el estudio actual, los científicos tomaron imágenes por resonancia magnética de la estructura cerebral de 16 voluntarios dos semanas antes y después de realizar un curso de meditación de ocho semanas, un programa para reducir el estrés coordinado por la Universidad de Massachusetts. Además de las reuniones semanales, que incluían la práctica de la meditación consciente, que se centra en la conciencia sin prejuicios de sensaciones y sentimientos, los voluntarios recibieron unas grabaciones de audio para seguir con sus cavilaciones en casa.
Los participantes en el grupo de meditación pasaron 27 minutos cada día practicando estos ejercicios. Sus respuestas a un cuestionario médico señalaban mejoras significativas en comparación con las respuestas antes del curso. El análisis de las imágenes por resonancia magnética encontró un incremento de la densidad de materia gris en el hipocampo, una zona del cerebro importante para el aprendizaje y la memoria, y en estructuras asociadas a la autoconciencia, la compasión y la introspección. Además, se descubrió una disminución de la materia gris en la amígdala cerebral, un conjunto de núcleos de neuronas localizadas en la profundidad de los lóbulos temporales, lo que está relacionado con una disminución el estrés. Ninguno de estos cambios fueron observados en el grupo de control formado por otros voluntarios, lo que demuestra que no fueron resultado solo del paso del tiempo.
«Es fascinante ver la plasticidad del cerebro y cómo, mediante la práctica de la meditación, podemos jugar un papel activo en el cambio del cerebro y puede aumentar nuestro bienestar y calidad de vida», dice Britta Hölzel, autora principal del estudio. El hallazgo abre las puertas anuevas terapias para pacientes que sufren problemas graves de estrés, como los que soportan un agudo estrés post-traumático tras una mala experiencia.
Fuente: ABC.es