CONTEMPLAR ES MEDITAR


Da igual lo que contemples: un cielo estrellado, una flor, una rama seca, el sonido de las olas al desembarcar en la playa, el olor de los naranjos en flor, el calor de unas brasas en una noche fría de invierno o un grupo de niños jugando.

Lo importante no es el objeto, sino una cualidad de ser consciente y una atención autónoma vacía de toda proyección.

Esto es MEDITACION.

Todo esfuerzo, toda voluntad, todo “yo” es anterior a la meditación. Caminar, “sentarse”, escuchar el propio “sonido interior” de tu mente, o cualquier cosa que hagas con esa consciencia y atención alerta, ausente de proyecciones, es MEDITAR.

En nuestra vida aparecen muchos momentos así, en los que salta una chispa de abismamiento cuando no está metida la mente pensante, ni los conocimientos, ni ninguna elucubración.

Si estas preparado para ello, aparece, con independencia de las circunstancias por las que atravieses, una consciencia indefinible, un momento atemporal por el que te puedes deslizar y flotar al más lejano confín de la existencia, en ti mismo, sin ti.

Cuando ocurren esos momentos, no te asustes, no pienses. No eres ningún “"vicho raro”.

Si te apegas a tu cordura socialmente impuesta, o a la orilla que” conoces”, la barca se irá, el momento desaparecerá, porque aparece el tiempo y esos momento están fuera del tiempo y lo conocido.

La mayor parte de nuestra vida transcurre pensando, proyectando, analizando y utilizando todo lo que aparece en el “ecosistema humano”, en el que nos limitamos a estar con unas fronteras bastante estrechas, por cierto, y en el que sigue primando una visión exclusivamente antropocentrica.

Démosle una oportunidad a la grandeza de la existencia.
¡Simplemente Contempla!

Juan Antonio Lorenzo,  en BODHISATTVA

I N T E N T O



Que ni cielos ni infiernos adulteren tus intentos.

Deja que los tentáculos de la alabanza y el insulto resbalen por tu alma como anzuelos difuntos.

No es por hambre de ganar ni por ahogo de perder, es por necesidad: a esa flor de loto que nace en el pantano, el universo entero no puede impedirle su abertura.

Una sola meta para todos tus caminos, 
un punto donde desemboque el bosque de líneas, 
un grito que aglutine aluviones de discursos, 
un soplo que atraviese las muertes incontables.

Nadie carcomerá tu entusiasmo, 
nadie te atará con cadenas de lisonjas; 
ciego, sordo y mudo, penetrarás en la fuente donde, en cada instante,  nace tu ser. 

Alejandro Jodorowsky





Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando

















La palabra es una forma de energía vital.


Lo que crees, creas; lo que el corazón quiere, la mente se lo muestra. Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios. Ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.

"Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando".

Quien afirma lo anterior es Mario Alonso Puig. Fellow en Medicina y Cirugía por la Universidad de Harvard, Master en Dirección Hospitalaria (IESE), Diploma Internacional de Estudios Superiores en Sofrología Médica y Premio máximo al Mérito en Comunicación y Relaciones Humanas por el Instituto Dale Carnegie de Nueva York. Su interés particular en el Aparato Digestivo le ha llevado a aplicar sus conocimientos y experiencias al mundo del estrés y a su repercusión en las dolencias digestivas. Aquí se puede ver su biografía:


 
ENTREVISTA AL DOCTOR ALONSO PUIG



Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?
Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.

¿Psiconeuroinmunobiología?

Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.

¿De qué se trata?

Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.

¿Qué tipo de cambios?

Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.

¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?

Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.

¿Cambiar la mente a través del cuerpo?

Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.

¿Dice que no hay que ser razonable?

Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.

Exagera

Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad.

Más recursos...

La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con transtornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.

¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?

Santiago Ramon y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metáforica. Ahora sabemos que es literal: "Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro".

¿Seguro que no exagera?

No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.

¿Hablamos de filosofía o de ciencia?

Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.

¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?

Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.

¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?

El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.

La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.

Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.

Deme alguna pista

Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos "voy a hacer esto" y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.

Ver lo que hay y aceptarlo

Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.




 

Hawking: "Si queremos sobrevivir, debemos abandonar la Tierra"


Si la Humanidad quiere sobrevivir, su única oportunidad es abandonar la Tierra y colonizar el espacio. Es el nuevo "mensaje" del físico británico Stephen Hawking, lanzado esta vez en el foro de Big Think, en el que expertos y científicos de todas las especialidades debaten sus ideas.


"La raza humana -dijo Hawking- no debería tener todos sus huevos en un mismo cesto, o en un mismo planeta. Nuestra única oortunidad de sobrevivir a largo plazo es no quedarnos dentro, mirando al planeta Tierra, sino dispersarnos por el espacio".

Hawking está convencido de que la Humanidad se enfrentará durante las próximas décadas con un creciente número de eventos que amenazarán su propia existencia.  

"Entramos en un periodo de nuestra historia cada vez más peligroso. Nuestra población y el uso que hacemos de los recursos finitos del planeta Tierra crecen exponencialmente, a la vez que nuestra capacidad para cambiar nuestro entorno, para bien o para mal".

Para Hawking, la clave está en que logremos sobrevivir aquí por lo menos durante un siglo más. Es el tiempo que necesitaremos, según su opinión, para disponer de la tecnología necesaria para colonizar definitivamente el espacio. Si llegamos vivos a ese momento, "nuestro futuro está en el espacio", afirma el científico.

Hace apenas unos meses, Stephen Hawking saltó a los medios al declarar a una cadena de televisión que haríamos bien en evitar un posible contacto con extraterrestres, ya que estos podrían ser hostiles y conquistarnos.




EL LEGAGO DEL EMPERADOR AMARILLO






Este es uno de los mejores documentales que se han elaborado sobre el Qi Gong. Se trata de la parte final de la película “El Legado del Emperador Amarillo”. Este documental nos aproxima a este arte que surgió, hace 5000 años, en las ancestrales tierras de China. 

El vídeo nos muestra diferentes ejemplos de esta técnica terapéutica como los beneficios que aporta a los enfermos de cáncer o el valioso testimonio del Dr. Zheng Pingxido, de la Universidad de Medicina Tradicional China de Pekin. El Dr. Zheng nos revela que el Qigong nos permite regular el Sistema Nervioso Central y relajar nuestra respiración y nuestra mente hasta alcanzar el “Estado Qigong” que gracias a la reducción del consumo energético del cuerpo y la acumulación de Qi que permiten los ejercicios, el organismo se recarga, se reequilibra y puede superar la enfermedad. 


El documental también nos presenta la controversia de esta maravillosa terapia con testimonios que aseguran que algunos maestros de Qigong pueden emitir su energía para sanar a pacientes que pueden encontrarse a miles de kilómetros.



"Así logran mantener sus cuerpos ligeros y fuertes a pesar de los años. Aún que sean viejos no sufren debilidades ni enfermedades y conservan durante mucho tiempo el buen oído y la visión clara. El hombre obtiene su energía vital de la constante interacción entre la Tierra y el Cielo. Aquellos que siguen sus reglas son como sombras, no necesitan ni demonios ni dioses, viven en armonía con el Cielo y la Tierra, como un eco".
 


 
Huang Di, El Emperador Amarillo

Fuente:Odisea Chi

Beneficios del Tai Chí y Chi Kung, para la Salud




Las rutinas de ejercicio de Tai Chi y Qigong ofrecen una variedad de beneficios significativos para la salud física y mental, según una revisión general de investigaciones previas.
Los investigadores revisaron 77 ensayos aleatorios controlados sobre el Tai Chi o el Qigong que se publicaron entre 1993 y 2007, e incluyeron a un total de 6,410 participantes. Los autores afirmaron que su revisión provee una "base de pruebas más potente" de que el Tai Chi y el Qigong ofrecen beneficios en términos de la salud ósea, aptitud cardiorrespiratoria, función física, equilibrio, calidad de vida, prevención de las caídas y salud mental.
La revisión aparece en la edición de julio y agosto de la revista American Journal of Health Promotion.
"Consideramos (los hallazgos) como un avance en la comprensión del potencial del Qigong y el Tai Chi, con un énfasis en la combinación de la evidencia sobre ambas prácticas", dijo la coautora Linda Larkey, de la Facultad de enfermería e innovación en atención de salud de la Universidad Estatal de Arizona, en un comunicado de prensa del Centro para el Avance de la Salud.
"El Tai Chi y el Qigong ofrecen muchos beneficios para la salud, y por tanto deben considerarse como una prioridad alta cuando se selecciona un ejercicio para practicar", señaló en un comunicado de prensa Shin Li, profesor del Centro de Medicina Integrativa de la Universidad de California, en Irvine.
Lin, que no participó en la revisión, explicó que el Qigong es un "término muy general para describir ejercicios que aumentan el flujo o equilibrio del qi". El término Qigong combina "qi", energía, y "gong", trabajo o ejercicio. El Tai Chi es una forma más específica de ejercicio que se enfoca en una serie de 24 a 108 movimientos.
 
Fuente:Odisea Chi


GIRAR LA FLOR


El Buda motivaba a sus discípulos a encontrar su propio camino, a no confiar en Maestros carismáticos, en la tradición o en la costumbre, a menos que lo que se les presentara fuera confirmado por la experiencia personal.

Les aconsejaba que fueran una lámpara para si mismos.

Paradójicamente esto encaja bien con el pensamiento crítico e independiente de la cultura occidental. Pero esta paradoja hay que situarla en su contexto temporal, cultural y sociológico, porque aquí en occidente hemos abusado de la confianza en nuestras posibilidades, hasta el punto de creernos y entendernos separados e independientes de todo. Ahora está volviendo la luz, de la mano de una ciencia que va convergiendo con la sabiduría profunda de las más antiguas tradiciones espirituales del género humano.

Cuando se comienza la práctica de un camino espiritual, es porque aflora la necesidad de “algo” que está aun más allá de nuestra propia experiencia e inteligencia.

Se busca otro punto de acceso; un punto de acceso radical y repentino. Un camino distinto. 

    



"Tan solo sostener una flor evoca todas las enseñanzas y todas las verdades" 

 
Las cosas tal como “es”, decía el Maestro Zen Shunryu Suzuki. El acceso directo a un mundo espiritualizado, un mundo eterno que es el único mundo real.

Este mundo verdadero, mas allá de la visión condicionada que tengamos de el, es ya un mundo budico perfecto, si tan solo pudiésemos abrir el ojo de la visión vacía y verlo tal como es.

No existe un método fijo y particular, un camino único para que acontezca el despertar al mundo de las cosas tal como “es”.

En realidad todo constituye potencialmente un medio para caer en la cuenta, pero la atención, la concentración, la meditación y la contemplación, siempre son medios hábiles que nos permiten estar presentes en cuanto acontece. Dependiendo de las circunstancias, el medio hábil también puede ser una manta, la comida, un contratiempo o el solo escuchar. Nada queda fuera de la práctica del despertar.

La practica no es algo que se hace o se deja de hacer, la practica es uno mismo, constantemente, aquí y ahora.

El maestro Zen Hsuan Chien, se llena de barro hasta el cuello y apuntando, hasta casi perderte, dice: 
Aquí donde estoy, no hay verdad alguna que pueda comunicarte. Mi deber es aligerar la pesada carga de peso muerto que llevas a la espalda. Mi misión es destruir todo aquello que te ata y te convierte en un esclavo. Mi deber es matar todo aquello y a todo aquel que se interponga entre ti y tu mismo.

El mundo de las cosas tal como “es”, es un mundo para el despertar y el goce, pero la mayor parte de las personas no lo saben y continúan hundidos y encerrados en la visión condicionada y programada; apegados y encadenados a un mar de deseos y sufrimiento.

Y la verdadera trayectoria de la Realidad que se manifiesta al despertar, va hacia la supresión de apegos y sufrimientos, desde el Amor.

Amor es también la esencia de ese anhelo profundo, que se manifiesta en el ser humano para descubrir y alcanzar algo mucho más grande e inclusivo, no fuera de nuestra vida, sino en nuestras vidas.

Este es el mundo que aparece con esa visión limpia y vacía de todo condicionamiento; un mundo de encuentro tras encuentro en el que todo converge y nada esta separado.

En este despertar, ser es compartir y amar como la esencia misma de nuestro reconocimiento y de un despertar mutuo y compartido.

Cuando Buda gira la flor, transmite la maravilla de las cosas tal como “es”, pero en realidad no hay nada que transmitir. Cuando se gira la flor, lo autentico se reconoce en lo autentico, aflora la sonrisa. Se corrobora el reencuentro. Por eso hay que hacer girar la flor, para que se produzca la sonrisa.

Es la activación de la causa primigenia de la creación, el Amor y la Compasión. Toda una labor de disponibilidad desde la comprensión y la liberación. Esa es la trayectoria en “las diez mil direcciones”.


Juan Antonio Lorenzo,  en  BOHISATTVA
 

CONSCIENCIA CONSTANTE. Diálogos con Zhao Laozhi


 -  Maestro Zhao, se dice, en el lenguaje de la calle, que la felicidad consiste hacer  lo que nos da la gana. ¿Es así ?

- No, Huan, no.  Es algo parecido a eso, pero diferente. Yo diría, mejor, que es "poder hacer lo que  queremos". Parece lo mismo, pero piénsalo y verás en qué difiere. El que hace lo que quiere, lo que le apetece, hace cosas que le apetecen pero que no puede dejar de hacer.  Por ejemplo: un fumador fuma, porque le da la gana, según él. Pero si quiere dejar de hacerlo, quizás no pueda.  Y no puede dejar de fumar, si su apego es muy fuerte. Por eso, poder hacer lo que uno quiere o, según tu expresión, lo que le da la gana, conlleva  el sentido contrario: poder dejar de hacerlo. Se trata de sentirse  libre para hacer, o dejar de hacer,  lo que uno quiere.

- Conclusión: ser feliz consiste en poder hacer lo que uno quiere.

-No deberíamos ser tan simplistas y reducir a eso la felicidad. Pero sí, es un aspecto de la felicidad. Indudablemente, si una persona ha adquirido la capacidad de poder hacer lo que desea, se ha de sentir muy libre y esto le hará feliz. En ese campo del hacer o no hacer, deberíamos ir más lejos. Te propongo como meta algo más sutil, siguiendo con la magia de las palabras:  conseguir  "querer hacer lo que estás haciendo y disfrutar de lo que haces". No es un juego de palabras, es una sabia meta.
 
- ¿Algo así como vivir el momento presente, en nuestro quehacer ordinario?

-Si, mi querido Huan. Es el camino para avanzar en nuestra consciencia plena, en nuestra consciencia permanente, en nuestro ser conscientes, constantemente, de lo que nos ocurre, de nuestro quehacer más elemental. La consciencia constante de lo que estamos haciendo supone escapar a las distracciones de los recuerdos y de las ilusiones. Implica sentar la mente a la mesa de la vida, en el quehacer presente, sin  anclajes del pasado, sin sueños de futuro. Atiende a esta historia:
 
Había, una vez, un monje que había pasado diez años de formación con un santo maestro que vivía apartado, en una cueva, con el sólo quehacer  de la práctica meditativa, y de cuidar de un pequeño huerto del que se alimentaban. Pasados los diez años y entendiendo completada su formación, se volvió a su monasterio del que llegó a ser  abad, a pesar de su juventud.  Años después, volvió a la montaña, a visitar a su  maestro. Al entrar a la cueva, dejó su paraguas y sus sandalias  junto a la puerta.  Se inclinó, en profunda y respetuosa prosternación, dejándose, después, abrazar por aquel anciano que respiraba serenidad por todos los poros de su cuerpo.

- Bien venido, hijo mío. ¿Qué  trae, de nuevo, a mi humilde choza, al Abad de tan renombrado  Monasterio ?
 
- Creo que algo no me va bien, maestro. Atiendo, lo mejor que puedo, todas mis responsabilidades, pero siento que he perdido la paz profunda adquirida en esta cueva., años atrás. Cada vez me resulta más difícil entrar en el silencio profundo de la meditación. Las distracciones ocupan mi mente, sentimientos diversos hacen perder la armonía  a mi corazón... No se qué me está pasando.

-  ¿Trajiste paraguas ?.

- Si, maestro, estamos en la estación de las  lluvias frecuentes.

. ¿Dónde dejaste el paraguas,  a la derecha o a la izquierda de tus sandalias?


 El monje, sin saber qué responder, hizo una profunda inclinación, en respetuoso silencio.

- Mi querido hijo, has perdido la consciencia permanente de tu hacer. Necesitas volver a mi lado, otros diez años.





 

- Laozhi, noble maestro, diez años, habiendo estado otros diez anteriormente, ¿no es mucho tiempo ? ¿ O es un número simbólico usado en esta historia,  como los diez mil seres  o las diez mil manos de buda?

- Cuando se habla de las diez mil  manos de buda o de los diez mil seres se está refiriendo a la totalidad, efectivamente. Es cierto que el numero diez, en china, significa plenitud y se usa, muchas veces,  para indicar un ciclo. que se cierra. En este caso, nos indica que a la práctica no hay que escatimarle tiempo.  No debemos practicar contra reloj. En occidente, se va de prisa a todas partes. Hay prisa hasta para relajarse. Me decía una alumna: "Maestro, vamos a hacer chikung, rápidamente, que tengo muchas cosas que hacer en casa". Por eso se está siempre buscando "atajos". Algún día hablaremos de ellos.

- ¿Cómo conseguir la  consciencia constante ?

- Sin prisas. Practicando. Dedicando tiempo, diez, veinte, treinta años, toda una vida si lo necesitas, a entrenarte. Con meditación, con chikung, con taichi, con yoga, con cualquier ejercicio que te lleve a penetrar en el Infinito, a armonizarte y fundirte con la Naturaleza,  a ser plenamente consciente de tu Ser que vive. 

Dice un Proverbio Chino: 

"La práctica no debería estar separada del vivir, y vivir cada momento debería ser la práctica de cada persona"



J L












AMAR SIN ATADURAS.




Conjuro Sioux


Cuenta una vieja leyenda de los indios sioux que, una vez, dos jovenes,  Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu, llegaron, hasta la tienda del viejo brujo, tomados de la mano.
 

 
-Nos amamos-empezó el joven.
-Y nos vamos a casar-dijo ella. - Y nos queremos tanto que tenemos miedo a que nuestro amor sea perecedero.
-Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán.
-Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos.
-Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro, hasta encontrar a Manitú en la muerte.
-Por favor, anciano sacerdote,  dinos qué tenemos que  hacer.

El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes, esperando su palabra. 

-Hay algo?-dijo el anciano, después de una larga pausa-.  Pero no sé... es una tarea muy difícil y sacrificada. 
-No importa. No importa, haremos lo que nos digas.

-Bien. Nube Alta, ¿ves el monte, al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola, y sin más armas que una red y tus manos, y deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí, con vida, el tercer día después de la luna llena. ¿Comprendiste? 

La joven asintió. en silencio. 

-Y tú, Toro Bravo, deberás escalar la montaña del trueno y, cuando llegues a la cima, encontrar la más bravía de todas las águilas y, solamente con tus manos y una red, deberás atraparla, sin heridas, y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta. Salgan ahora.

 
Los jóvenes se miraron con ternura y, después de una fugaz sonrisa, salieron a cumplir la misión encomendada; ella hacia el norte, él hacia el sur.


El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo los pájaros cazados. Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda, lo mejor de su estirpe.

-¿Volaban alto?
-Sí. pero aquí están, como pediste. ¿Y ahora?¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre? 
-No.
-Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne?.

-No, nada de eso.  Tomen las aves y atenlas entre sí, por las patas, con estas tiras de cuero. Cuando las hayan anudado, suéltenlas para que  vuelen. 

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros.
El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse en la tierra. Unos minutos después, irritadas por la impotencia, las aves arremetieron a picotazos entre sí, hasta producirse graves heridas.

-Éste es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto. Son ustedes como un águila y un halcón; si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que, además, tarde o temprano, empezarán a herirse  uno al otro. 

Si quieren que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos, pero jamás atados.



Fuente: Mundo Mágico


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EL MATRIMONIO
  













 
Nacisteis juntos y permaneceréis para siempre. Pero dejad que crezcan espacios en vuestra cercanía. Y dejad que los vientos del cielo libren sus danzas entre vosotros.


Amaos el uno al otro, pero no permitáis que el amor  sea una atadura.

Haced del amor un mar que se mece entre las orillas de vuestras almas.

Llenaos uno al otro vuestras copas, pero no bebáis de una sola.

Compartid vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.

Cantad y bailad  juntos y estad alegres, pero permitid que cada uno de vosotros sea independiente.

Las cuerdas de un laúd están separadas, aunque vibren con la misma música.

Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero lo tenga. Porque sólo la mano de la vida puede contener los corazones.

Manteneos unidos, pero no demasiado juntos: Los pilares sostienen el templo, estando separados.

Y ni el roble crece bajo la sombra del ciprés, ni el ciprés bajo la del roble.
                       (Gibran  Khalil Gibran, en el libro “ El Profeta”)





EL CARRO DEL DESEO

 
Había, una vez, un hombre que tenía que hacer un largo viaje. Enganchó un carro  a su caballo  e inició la marcha hacia su destino, al que debía llegar  en un tiempo límite.





Al caballo lo llamó Necesidad.  
Al carro, Deseo
A una rueda la llamó Placer
A la otra, Sufrimiento.  
Cuanto más veloz iba  el carro más rápidamente se movían las ruedas del Placer y del Sufrimiento, conectadas  por el mismo eje y transportando   el carro del Deseo. 


Como el viaje era muy largo y el viajero se aburría, decidió  decorarlo con bellos adornos. Cuanto más embelleció el carro del Deseo, más pesado se hizo para  Necesidad, de tal manera que,  en las cuestas, el pobre animal desfallecía, sintiéndose incapaz de arrastrar tanto peso. En los caminos arenosos o de barro, las ruedas del Placer y el Sufrimiento se hundían, quedando inmovilizado el carro del Deseo.

 El viajero, desesperado porque el camino era muy largo y estaba muy lejos su destino, decidió reflexionar sobre el problema y, al hacerlo, escuchó el relincho de su viejo amigo Necesidad.   Comprendiendo el mensaje, a la mañana siguiente, aligeró el peso del  Deseo, quitándole los adornos y, muy temprano, salió hacia su destino, al trote de su caballo. No obstante, había perdido un tiempo que ya era irrecuperable.  

A la noche siguiente, mientras reflexionaba sobre cómo recuperar el tiempo malgastado, un nuevo relincho de  Necesidad, le hizo comprender que tenía que acometer una ardua y difícil tarea, su desprendimiento. Era necesario sacrificar el carro del Deseo, a sabiendas de que con ello perdía la rueda del Placer, pero también la del Sufrimiento. Sí, estaba decidido. Soportaría tales pérdidas. Una compensaría  la otra.

Y, muy de madrugada, montó  a Necesidad y, cabalgando sobre sus lomos, a todo galope, atravesó  encrestadas montañas,  misteriosos bosques, serenos valles y verdes praderas, hasta llegar, felizmente, a su destino.