Un día, mientras el rey Momo, famoso por su sabiduría, paseaba por los jardines de su palacio, se le acercó uno de los sirvientes y le preguntó:
- Disculpad majestad, ¿cuál es el secreto de vuestra gran sabiduría?
- Muy sencillo: Tengo dos orejas y una boca, así que escucho el doble de lo que hablo.
(autor desconocido)
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