EL DIENTE E LEON



Usos y propiedades medicinales del diente de león



El nombre científico "taraxacum"proviene de los vocablos griegos "taraxos" que significa enfermedad y "akos" que significa remedio; su nombre en conjunto "remedio de las enfermedades" hace alusión a sus propiedades curativas.

Aunque las hojas y flores son nutritivas y se han aprovechado comúnmente como alimento, la raíz es la parte de la planta que más se utiliza en la herbolaria. La raíz del diente de león tiene propiedades diuréticas, aperitivas, laxantes y depurativas.

Sangre: Las hojas tiernas y frescas de diente de león son muy nutritivas. Tienen un contenido bastante alto de vitamina A, calcio y potasio; también son buena fuente de hierro, cinc, boro, sodio y las vitaminas B, C y D. Es un suplemento útil para purificar y fortalecer la sangre: aumenta la producción de glóbulos rojos, elimina el ácido úrico y regula la tensión arterial. En la herbolaria se recomienda para remediar la anemia.

Diabetes: En Europa el diente de león se ha consumido como remedio para la diabetes. La raíz contiene azúcares que son relativamente fáciles de digerir por las personas diabéticas: en primavera contiene levulosa y en otoño ésta se cambia por la inulina; ambas son más fácilmente asimiladas que la sucrosa y otros azúcares comunes.

Problemas de los riñones y vías urinarias: En francés, el diente de león tiene el apodo "pissenlit" que significa "orina en la cama". Durante siglos se ha empleado para estimular y purificar los riñones; se ha recomendado para remediar infecciones urinarias y cálculos (piedras en los riñones). Al contrario de otros diuréticos que provocan una pérdida de potasio, el diente de león no disminuye el potasio en el cuerpo.

Digestión: Es un tónico amargo y laxante suave; estimula el apetito y la producción de bilis. Se ha utilizado para aliviar el estreñimiento, inapetencia y trastornos gástricos.

Hígado y piel: Tradicionalmente la salud de la piel se ha considerado muy vinculada al bienestar del hígado. El diente de león es un remedio eficaz contra las afecciones hepáticas y se ha empleado como remedio para problemas que se deben a la acumulación de toxinas en el cuerpo. En la medicina tradicional se ha utilizado para aliviar la ictericia, hepatitis, congestiones del hígado, cáncer y tumores, edema, erupciones de la piel, eczema, psoriasis y otras condiciones de la piel. Una infusión de la flor también se puede aplicar a la piel para lavar las áreas afectadas.

Otros usos médicos: El diente de león también se ha recomendado para artritis, reumatismo y otros trastornos crónicos de las articulaciones; problemas femeninos como equilibrar la menstruación, estimular la producción de leche materna y aliviar inflamación, tumores y abscesos en los senos. En algunos estudios de laboratorio, el extracto de Taraxacum officinale ha mostrado actividad antitumoral contra varios tipos de células cancerosas.


El diente de león como alimento: Toda la planta es comestible y se usa  como alimento, desde la antigüedad. 

Las hojas tiernas se comen en ensalada, cocidas a vapor o como verdura en guisados.
La flor se come cruda y también se utiliza para hacer vino (el famoso vino de estío).
La raíz se fermenta para hacer cerveza, o se tuesta para preparar una bebida caliente parecida al café.
Su sabor. Las hojas del diente de león tienen un sabor amargo subyacente que no a todos les gusta. Se puede decir que nos hemos acostumbrado a un paladar mucho más dulce que nuestros ancestros; se trata de una de las muchas hierbas que se consideraban exquisiteces en el pasado pero que provocan el paladar moderno. Es una comida fácil de apreciar por los entusiastas de los alimentos silvestres; el novato quizás se tendría que acostumbrar.

Cómo cultivar y cosechar el diente de león

En el pasado, el diente de león era tan común que no era necesario cultivarlo; se podía encontrar donde fuera. Actualmente puede ser difícil de encontrar en ciertas áreas, pero afortunadamente se puede cultivar sin mucha destreza. Lo puedes sembrar de semilla; no es necesario enterrar las semillas sino esparcirlas sobre la tierra. Crece mejor entre otras plantas y en suelo fértil. Si piensas cosechar la raíz, puedes sembrarlo en arriates elevados muy estrechos, agregando aserrín al suelo para hacerlo más poroso. Así se podrá cosechar la raíz arrancándola horizontalmente.

El diente de león es una planta perenne y no llega a la madurez hasta el segundo año. Por eso, usualmente no se cosecha en el primer año. Cuando empieza a crecer en su segunda primavera, inclusive antes de que se puedan apreciar sus primeras hojas, se puede encontrar debajo del suelo una roseta que se come en las ensaladas verdes. Después, las hojas empiezan a crecer mientras los botones de las flores siguen enterradas en la base de la planta; se pueden cosechar las hojas tiernas tanto como los botones para comer en ensalada o cocidos a vapor. 
Una vez que las hojas se hagan más gruesas y la flor empiece a abrir, la planta se hace amarga; en esta temporada (usualmente verano o temporada de calor) no se cosechan las hojas pero las flores se pueden comer crudas o cocidas. 
En otoño, después de la primera helada, desaparece la amargura de la planta y se puede volver a cosechar. La raíz se cosecha en otoño; el diente de león tiene una raíz primera relativamente pequeña pero fuerte y bastante difícil de desenterrar.

Fuente:Vidaverde

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