LA ESPONTANEIDAD. Jean Klein



La espontaneidad llega por medio de la escucha y tiene como resultado la comprensión. En la escucha incondicionada, silenciosa, libre de toda agitación y concepto, la situación es contemplada en su integridad y de esta visión total surge la acción espontánea y adecuada.

Es obvio que una acción que procede del pensamiento consciente no puede ser espontánea. Es igualmente cierto, aunque menos obvio, que las acciones que provienen del hábito, la inclinación o el instinto, tampoco pueden ser espontáneas. Pues hábito e instinto son condicionados, tienen un carácter automático y mecánico, y las acciones que proceden de este tipo de inclinación están motivadas por la justificación, la racionalización y el conflicto. Están todas regidas por el pensamiento inconsciente. De hecho, sólo podemos llamar acción a aquello que surge de la espontaneidad. Todo lo demás, no estando libre de interferencias, son, en consecuencia, reacciones.

El descubrimiento de la espontaneidad implica la suspensión del pensamiento tanto consciente como inconsciente. Las proyecciones del intelecto deben cesar para que pueda operar la espontaneidad creativa. El esfuerzo intelectual y el cultivo de la fuerza de voluntad son inútiles para la integración de la espontaneidad. La mente debe llegar a ser humilde y sensitiva, libre de violencia, orgullo y codicia. Sólo entonces puede entrar en función la verdadera inteligencia.

Cuando el intelecto queda en silencio por medio de la observación, por medio de la escucha, la naturaleza básica de la mente experimenta una transformación. Esta transformación alcanza a los más oscuros impulsos y movimientos de nuestra vida animal. El intelecto se convierte en claridad de pensamiento a la luz de la inteligencia omni-integradora y nace un nuevo ser humano en toda su belleza.

La vida es vivencia espontánea intocada por el tiempo


De "La Sencillez del Ser" (Jean Klein)

2 comentarios:

  1. Desde ese espacio virgen sin nada previo, al que llaman ESPONTANEIDAD, yo digo ¡GRACIAS! al Gestor de este Blog. Si siguiera escribiendo y diciendo cosas, tal vez esa espontaneidad iría perdiendo fuerza, ya que por su misma esencia, la ESPONTANEIDAD intuyo que ha de ser BREVE, como breve es la chispa que salta.

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    1. Gracias a ti, por esa chispa que saltó de espontaneidad. ¡Qué bien captado! ¡Y qué fortuna la nuestra al contar con seguidoras como tu!

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